viernes, 5 de febrero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Silver Blaze, descanse en paz
Una persona capaz de hacer una oda a una impresora rota, también lo es de escribir un post sobre una pluma rota, porque entre otras cosas, la pluma era un regalo.
Corría el año 2007 cuando Mameluco Morales, tras arduas terribles aventuras y entuertos y algún que otro regocijo acabó la licenciatura, con la que luchaba como un Quijote, más que parecido a Sancho Panza, con cabezonería e ineficacia desde hacía ya algunos lustros. Como prueba de su afecto, los amigos del recién licenciado en un bar mítico llamado el Churrasco, por esa época lleno de tebeos en las paredes, le hicieron entrega de una pluma Waterman plateada, (a partir de ahora la llamaré Silver Blaze, como ese caballo holmesiano) que es la que ha venido utilizando desde entonces. Aparcó la vieja Parker, antiguo trofeo de instituto, y la otra Waterman, que su padre le regalara hacía ya unos años, y que vivió mucho en el campo, y que se perdió y apareció en el laboratorio de mineralogía, también hacía ya bastante tiempo. Y es hoy, que escribiendo a toda velocidad para entrenarme para vomitar un tema en dos horas que el capuchón se cayó al suelo y al ir a cogerla, la pluma estilográfica, cilíndrica ella, por la mesa rodó hasta dar con su punta en el suelo, abriéndose como una flor bajo la lluvia, que diría el viejo Buk, con el resultado de colapso funcional de plumín. ¡La tenía domada para que corriera como el viento por la pasta de celulosa! ¡El grosor exacto y la inclinación perfecta! Son las cosas que pasan en la vida. Si, a lo mejor soy un exagerado, pero me ha dado un mal rato. La litogénesis me dejó lleno de detritus la consciencia en un ataque de ansiedad lastimera y mi pluma se averió, como un coche de carreras en liza.
Ahora a acostumbrarme a la vieja Waterman azul otra vez. En cuanto pueda compraré otro plumín y arreglado estará el desaguisado, pero no tendrá el desgaste de los años y los escritos, y los que usen estilográfica saben a lo que me refiero. Pero bueno, al menos Valcárcel me ha pagado. Que no es moco de pavo.
Publicado por
Mameluco
el
miércoles, enero 27, 2010
6
comentarios al Mamepost
Etiquetas: materialismo, muerte, recuerdos
viernes, 22 de enero de 2010
Los icebergs huelen a pepino
Me comunican desde el lejano Antártico que según especialistas en la materia los icebergs huelen a pepino. No, no es ninguna broma. Verán, mi amigo el Fransis (HP para los amigos), está montado en un barco por tierras australes haciendo sondeos. Si, la gente se dedica a cosas muy raras. Nos mandó una foto de un iceberg y en el rifirafe de correos que prosiguió (que daban ganas de comérselo, etc.) soltó este dato que me pareció maravilloso. El iceberg relacionado con el producto de la huerta… aunque no es tan raro habiendo lechuchas iceberg. Parece ser que en el verano, al derretirse provocan a su alrededor una proliferación de vida vegetal (algas) y dan ese olor a gazpacho en medio del océano. Yo si les digo la verdad odio el pepino. Su olor, su sabor y su piel como granuda que da picor solo mirarla. Pero me gustan los icebergs. Supongo que a los pasajeros del Titanic no les debe molar tanto eso de trozacos de hielo surcando el mar en lontananza, pero bueno, yo como soy de secano y de campiña, lo más cerca de un iceberg que he estado es en
Lo del hielo siempre me ha atraído, aunque ustedes no lo sepan. No creo que ni lo sepan en mi entorno. Esas expediciones decimonónicas o dieciochescas varados en el frío comiendo pingüinos, comiéndose entre ellos y esas cosas. De hecho la última novela (fracasada, claro) que empecé trataba sobre el hijo de un padre que muere en
Se me va la pinza. Me voy a dormir, amigos, que mañana hay que estudiar la teorías orogénicas y toda esa clase de disparates, del que ya les hablaré algún día, que también en bien curioso.
Y si no hablo de terremotos en Haití ni nada de eso, es porque la saturación informativa es terrible. Cuando se calmen los ánimos les desmontaré eso de que
Publicado por
Mameluco
el
viernes, enero 22, 2010
13
comentarios al Mamepost
martes, 19 de enero de 2010
Constantes y contrastes
Publicado por
Mameluco
el
martes, enero 19, 2010
7
comentarios al Mamepost
Etiquetas: cosas locas, idas de olla, mameluco, tonterias
martes, 12 de enero de 2010
Luz de invierno
Ahora no hay luz. La luz se extinguió, como la llama de una vela caduca, con el crepúsculo, hace ya algunas horas. Quiero escribir de la luz de esta mañana, la luz que me tamizaba en mi pequeño martirio de temarios y rotuladores fluorescente. El día amaneció gris, frío, pero la nieve que cayó ayer se derritió con las lluvias siguientes, y ya solo quedaba en el recuerdo, o en algún, quizás, sitio en la umbría. La luz de esta mañana. Era blanca, y tras los cristales cubiertos de gotas de condensación el invierno crecía afuera como un pandemónium desatado de gelidez y viento. Luz subyugante que recuerda al lejano norte, a cuyo cielo cantara Nick Drake, al ominoso norte blanco, donde el Wendigo se pasea entre la taiga. ¿Sería así en las edades antiguas, cuando el hielo cubría el hemisferio como una cobertera lechosa? No sé. El frío que hace llorar. Me lleva a mi niñez, cuando un día subí a la azotea (precisamente donde ahora mismo peno) para ver unos carámbanos formados por el agua derramada de los bidones. Pensé para mí que ese frío y esa sensación me recordaban a los Juegos Olímpicos de Invierno, que yo posiblemente solo conocía por los anuncios de Cola Cao. Los carámbanos, estalactitas de agua, formadas en una noche…¡qué diferencia de las ciclópeas estructuras de las cavidades donde moran los enanos! Lo que se forma en miles de años en calcita, en invierno se produce por un grifo mal cerrado durante una noche de perros.
Luz de invierno. Pálida, mortecina, como el eterno atardecer que ronda la mente de los que somos un poco así, melancólicos y bobos.
Y ahora a la luz de la bombilla, con el calefactor a todo trapo pienso que es de las luces más bonitas del mundo, el mundo sin sol, oscuridad que deslumbra, la luz más cercana a las tinieblas es demasiado luminosa vista con los ojos descubiertos. Ni el frío, ni tan siquiera la nieve, expresa el sentimiento de invierno tanto y tan bien. Porque el invierno, como todo en esta perra vida, es un estado de ánimo, y para los que odiamos el caluroso sol no deja de tener su aquel.
Publicado por
Mameluco
el
martes, enero 12, 2010
10
comentarios al Mamepost
miércoles, 6 de enero de 2010
Noche de Reyes
Dicen que nació en Bethlehem y hasta allí llegaron a adorarle de Oriente unos astrólogos, que serían tres o diecisiete, quien sabe. Eso es lo que dicen.
Hoy 2009 años después aún vuelven una vez al año a traer regalos a los niños católicos.
Yo fui un niño. Cualquiera lo diría, pensarán, este Mame siempre ha sido un viejo. Pues si, yo fui un niño hasta antes de ayer. Luego está eso de que siempre seré un niño si me tratas con cariño, lo de la edad mental y que todos tenemos un niño dentro (creo que eso solo pasa con las preñadas). Y el niño sentía algo dentro hoy, en estos instantes, en el tránsito del 5 al 6 de enero. El niño mutó en joven (me salté la adolescencia porque tengo mucho saber estar ¡ja!), y al joven siguió con un hormigueo por la magia y por el afán de los regalos. El joven dejó de creer en los Reyes hacía tiempo. No creía ni en el mismísimo Rey de los Judíos, que por orden del señor cura, es uno y trino. Pero daba igual. Sonrisas en
Aún me acuerdo cuando emocionado abrí el barco pirata de los clicks de Playmobil hace ya muchos años. Sabía que lo traerían, pero eso daba igual. Es de los momentos más felices de mi vida, y tenía, tiene, que ver con el deseo. Cuando uno desea cosas que aparecen por arte de magia al lado de los zapatos es genial. Ya he dejado de ser ese niño. Deseo –sin demasiadas ganas- cosas tan prosaicas y mugrientas que me doy asco a mi mismo. Aprobar unas oposiciones y que Valcárcel me pague. Nada es mágico en esta terrible coyuntura. Que me toque la lotería es, yo que sé, cuestión de azar. Y no he pedido nada para hoy. Mis deseos, mis auténticos deseos son a día de hoy imposibles. No hablo de aprobar oposiciones o de loterías, sino de otras cosas. Ser feliz es una misión imposible para mí, eso es todo. Y entelequias no se traen desde Oriente. El cuento de disfrutar con las cosas pequeñas de la vida no se lo cree ni Cristo que lo fundó, que sigue siendo uno y trino. Y es que mi mente es más intrincada que el misterio de
Eso si. Yo existo. Cogito ergo sum, que decía el cartesiano René. Y precisamente por pensar soy ese niño que creció sin remedio, y que ya no tiene juguetes cuando los Reyes llegan con sus camellos y pajes.
Publicado por
Mameluco
el
miércoles, enero 06, 2010
9
comentarios al Mamepost
Etiquetas: cosas locas, depresión, mameluco
jueves, 31 de diciembre de 2009
Diamantes de sangre en Kukuanalandia
Llueve fuera. ¡Vaya noticia! Bueno, la noticia es que haya llovido y lo siga haciendo, pero nada sé yo del tiempo y sus vericuetos. Hoy vengo a hablarles de mi libro.Bueno, es mío porque lo compré por 3 euros en una miniferia del libro. El que lo escribió fue un señor que se llamaba Henry Rider Haggard, un señor muy victoriano. Ya lo he acabado. Las minas del Rey Salomón. Ustedes, como yo antes de leer la novela, se imaginan a Steward Granger con un sombrero de Coronel Tapioca y un rifle. Pues si, pero no. La película poco tiene que ver con la novela. Para empezar Deborah Kerr no sale por ningún sitio. Claro, dirán. Lo que quiero decir es que las únicas mujeres que salen en la trama son una hechicera desdentada y una diosa de ébano, ésta última como por casualidad. O sea, todos son machos, hombretones por África, haciendo cosas de muchachos(fumar en pipa y comer mierdas). He de decir que para los cánones actuales la historia sería un poco machista y un poco racista, pero es una novela victoriana no un folleto del Ministerio de Igualdad. Pero como no, hay matices. El héroe se define como un cobarde, cosa que llama la atención (para ser un héroe, vaya). Sus compinches son un negro misterioso, un señorito inglés con pinta de vikingo y un oficial de
A mi el libro me ha gustado, que quieren que les diga. Es divertido, pasan cosas pintorescas, hay emoción, reyes, batallas y grandes momentos de amistad varonil (pero sin mariconadas… ¿o si?). Ideal para no pensar en cosas malas como las oposiciones, el año que viene o lo poco que me queda en el banco y Valcárcel que no me paga un ochavo.
Publicado por
Mameluco
el
jueves, diciembre 31, 2009
2
comentarios al Mamepost
Etiquetas: África, cosas locas, literatura, negros
viernes, 25 de diciembre de 2009
Cancion Triste de Navidad
Hay gente que odia
Lo agradable me rasga como si fueran cristales machacados en un trago de cicuta. El pasado que tenía férrea pátina ha recibido el Netol del recuerdo, y lo contundente de los vestigios han licuado mi espíritu navideño, entre ensoñaciones y pesadillas.
No, espectro de las Navidades Futuras, no quiero ver la fría losa con mi nombre tallado en letra Sütterlin por el mismo Oskar Matzerath Bromski, ya crecido. Ni ver que la vida que no tenía sentido, efectivamente no lo tenía. Fantasma del Presente llévame de tu mano al sueño y guíame por la senda de la predestinación. En mi caso, una cuerda floja, de tela de araña vieja, vieja la tela y vieja la araña, con un colchón de riscos puntiagudos esperando abajo. Pero condúceme bien y llévame por la sombra. Haz que solo vea como un borrico, lo recto. No me disipes en recuerdos estériles, en retazos grapados a mis vísceras. ¡Oh, ectoplásmico ser de
To be continued.
Publicado por
Mameluco
el
viernes, diciembre 25, 2009
6
comentarios al Mamepost
martes, 22 de diciembre de 2009
El impuesto sobre la ilusión

Siempre me ha gustado la frase Estar más mosqueao que un pavo en Navidad. Los corderos y besugos también son animales de Dios, como los langostinos o los cerdos que nos dan el jamón, imprescindible (para casi todos) en estas fiestas de atiborrarse de cosas ricas. Estoy esperando a que Rouco Varela diga que comer caviar es como matar a pequeños esturiones potenciales, pero como seguro que a él le gusta, y también los huevos fritos, no caerá esa breva.
Las pascuas empiezan cuando es el día de
Yo solo quiero tranquilidad. Ni exámenes ni apuntes ni nada. Solo horas del días y de noche, libros y cosas así. Ains… la vida es dura si se sueña despierto. Pero más dura es si no se sueña.
Yo pago el impuesto de la ilusión, sale más barato que ser autónomo y además puedes invitar a tus amigos si cae algo.
A LA LOTERÍA JUEGA TODO EL MUNDO...

Publicado por
Mameluco
el
martes, diciembre 22, 2009
10
comentarios al Mamepost
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Post en cuatro movimientos
Publicado por
Mameluco
el
miércoles, diciembre 16, 2009
10
comentarios al Mamepost
Etiquetas: mameluco, música, Neoliberalismo, socialismo, tonterias
jueves, 10 de diciembre de 2009
Tonterías variopintas
Los días son largos y cortos. Ya sé lo que piensan, nos va a dar la murga del tiempo otra vez. No sé si habrán acertado, cuando empiezo a escribir no sé donde voy a llegar. Cortos porque es otoño con viso de invierno. Largo, porque se hace largo como jornada sin pan. Será porque las circunstancias me niegan el pan y la sal. Soy un redicho metafórico, porque desayuno pan con aceite y sal todos los días. Estoy regular, ¿saben? No me siento especialmente infeliz, pero si muy cansado. ¿Cansado de vivir? No. Cansado de hacer cosas que en realidad no son tan importantes, pero que hay que hacerlas porque hay que hacerlas. Las esclavitudes voluntarias como el trompeta.
Yo antes creía en los adultos. Cuando uno es adulto cree en los niños, aún sabiendo que son unos seres perniciosos para la salud mental de cualquiera que esté delicado de lo suyo. Yo pienso también en los adolescentes (nadie cree en los teenagers porque son lo peor de lo peor) por mi unidad didáctica esta. Cometo el error de pensar que todos son como yo era, un friki que hacía poco, pero era enormemente curioso. La curiosidad debería ser la norma en la juventud, pero solo se ven desiertos de languidez estúpida y tonterías de tamaño medio/grande. Hay oasis, pero son pocos y más secos de lo que se espera. Lo peor de no haber sido adolescente nunca, es que la adolescencia surge cuando menos te lo esperas, y algunos comportamientos cretinos que tengo pueden ser consecuencia directa o indirecta de esa etapa no resuelta. Cuando uno ya es un adulto (con 33 años me considero población adulta, porque tengo la edad de Cristo y la edad de tener chiquillos sin que chirríe a los demás) piensa en esas cosas y le entra un leve fastidio. Ser adulto es una mierda. Pagar impuestos y tener responsabilidades es algo que yo al menos no disfruto; pero que ni una pizca. Yo he sido adulto y autónomo, por lo que sé lo que estar en una escala social bastante precaria. El sistema de castas me pone por debajo de las cajeras de supermercados, aún siendo licenciado. No, no es que tenga nada contra las cajeras (aparte de algunos peinados que se ven), pero describo las cosas como son. Las cosas como son. O sea, una mierda.
Yo, retomando lo de antes, creía en los adultos. Pensaba que la edad te da raciocinio, saber estar, cordura, sabiduría y equilibrio. Parece que tenía un poco idealizado a los mayores, que serían en mi mente clones de Confucio. La verdad es que los adultos en su mayoría son unos mentecatos que sobreviven como pueden y no saben ni las cuatro reglas, como diría un cura que conozco. Unos cretinos. Quien nace lechón, muere cochino. Pues eso. Los imbéciles son, a no ser que cambien por traumas, locura o iluminación, perennes e impertérritos. Lo malo de mucha gente es que no es consciente de lo payasa que es. Yo, al menos, sé aproximadamente como soy. Cretino impertérrito, pero para empeorar las cosas con estudios. Un imbécil adulterado por el estudio es un pedante, y algo de eso hay por ahí. Por eso este tufo de superioridad quasifascista. Pero dicho por un mameluco que tiene depreciación de la propia imagen es como decir: yo seré tonto, pero ¡TÚ MÁS!.
Me enrollo como una persiana de las antiguas. No tengo mucho que decir ya. Solo que estoy cansado, aunque estoy repitiéndome. Otra cosa que no es novedad. Yo hablando de las mismas cosas de siempre. Ombliguismo rutinario. ¡Vaya papeleta!
Publicado por
Mameluco
el
jueves, diciembre 10, 2009
10
comentarios al Mamepost
jueves, 3 de diciembre de 2009
Los pedos son graciosos
Y no como otros.

Publicado por
Mameluco
el
jueves, diciembre 03, 2009
8
comentarios al Mamepost
Manifiesto En defensa de los derechos fundamentales en internet


Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Publicado por
Mameluco
el
jueves, diciembre 03, 2009
5
comentarios al Mamepost
Etiquetas: blogs, libertad, libertad de expresion, piratas, politica, sgae
viernes, 27 de noviembre de 2009
La sociedad es la culpable...o no
Saben de mi obsesión por el tiempo. Por el metereológico también, pero no tanto. El tiempo de los segundos, minutos, días, meses y décadas. Si, ese es el tiempo que me interesa, que por supuesto lleva implícito los cambios en la meteorología. Solo sé que pasan las semanas, y parece que llevo esto de escribir los jueves/viernes en este blog a rajatabla. Miren, no sé que contarles ya. No es que se me haya secado el seso, como otras veces he creído (que afortunadamente solo han sido defectos de mi percepción errónea), sino que estoy cansado. No del blog, ni de ustedes, y ni siquiera, y esto es novedad, de mí mismo. Estoy cansado y punto. No tengo ganas todos los días de estrujarme las meninges demasiado en ofrecerles algo con que reirse o con lo que pensar, o de lo que pasar como de comer mierda y no comentar. Llevo amarrado toda la semana al ordenador, alternando mi unidad didáctica de
Por lo demás hoy ha llovido, Noviembre se consume, el olor a hojaldrina Mata está a la vuelta de la esquina, Frodo ha tirado el anillo en el Monte del Destino y mañana otra vez la partida, eterno retorno de viernes, una espiral de sucesivos déjà vus, periódica pura.
Y no tengo ganas de nada. Ahora no lo achaco a enfermedades, ni comeduras de olla, ni el sunsum corda. Simplemente aflora lo vago que soy. Un vago que hace demasiado para presumir de tal condición con orgullo. La molicie deseada, que nunca llegará, me anima a seguir en la brecha. Pero el tiempo es como un comecocos persiguiendo a un fantasma parpadeante. Te ve el culo, te sopla en la nuca y va corre que te corre a pillarte. Cuando te alcanza es como una bofetada, pero claro, la culpa la has tenido tú, no el tiempo, que es una convención como cualquier otra. La luna y el sol salen y se ponen, y eso determina que crezcan las conchas, los árboles, que el lirón duerma o que la flor florezca, pero no hay ninguna ley natural, o al menos yo no la conozco, que imponga que para el viernes tengas que tener mirado el tema 2 (que es de la estructura interna de nuestro planeta) porque los genes son para otras cosas, y no para obligarnos a estudiar paparruchas. Y si es que al final, la sociedad es la culpable.
Amén.
Publicado por
Mameluco
el
viernes, noviembre 27, 2009
7
comentarios al Mamepost
viernes, 20 de noviembre de 2009
El fin del mundo y el Tío del Bigote

Huele a Radiosalil y el fin del mundo se acerca. Se esta frase se puede deducir que a) tengo algo inflamado (el tobillo para ser más explicito), y b) me estoy volviendo majara (ya lo estaba, no se preocupen, pero no por eso). En mi leonera huele al Tío del Bigote porque me acabo de dar una mano del antiinflamatorio antes referido y lo de lo que el mundo se acaba es un tontería, pero que de tanto repetirla nos la vamos a creer todo.

Roland Emerich ha hecho una peli llamada 2012 en la que el mundo efectivamente se acaba. Es una peli, da igual. Pero es que te pones el Canal de Historia y están con el mismo sonsonete. La verdad es que lo llevo oyendo muchos años, pero es que parece ser que un calendario maya va y se acaba en ese año. Para colmo es un 23 de Diciembre, o sea que como te toque el Gordo de la lotería, tu gozo en un pozo. ¡La mierda del Apocalipsis ahora que tengo para tapar agujeros! Eso del fin del mundo es una parida como todas las cosas estas. A la gente, que es muy mística le da por ponerse transcendente con las idioteces apocalípticas. Creo que aún no saben que el mundo tiene SI fecha de caducidad (cuando el sol explote todos nos quedaremos pajarito). O también pude ser, vayan ustedes a saber, que les da morbo eso del fin de los días.
Las religiones siempre tuvieron algo que ver con esto. Los Testigos de Jehová, por ejemplo, con C.T. Russell al frente dieron unas cuantas fechas entre finales del XIX y principios del XX para la segunda venida de Jesús. Parece ser que el Jésus está en el cielo como Dios, y cree que el mundo que creo es una jaula de grillos y por eso les hace quedar mal a los profetas y malagüereños.

El super-testigo de gira
La tecnología tampoco se escapa a estas ganas de ver el mundo irse a hacer gárgaras. Si en el año 1000 el Armaggedon era inminente, en el 2000 el Windows se iba a colgar en todos los ordenadores del mundo e iba a ser el acabose. No pasó nada, que yo sepa. Solo que han pasado casi 10 años y uno está más viejo y cansado. Ahora es el 2012. Pues muy bien.
Yo creo, y me pongo un poco en plan sociólogo, que lo que la gente tiene es ganas de cambio, de que algo le saque de la rutina, ya sea una aventura con el jardinero, un viaje al Tibet o que el mundo se acabe. Porque creo que como decía no sé si era Gómez de
Sigue oliendo a mentol.
El mundo no se acaba.
Mañana otra vez para Granada.
Publicado por
Mameluco
el
viernes, noviembre 20, 2009
5
comentarios al Mamepost
Etiquetas: mameluco, religión y movidas, tonterias
viernes, 13 de noviembre de 2009
Un Ipod en la mochila
La vida cotidiana está llena de rituales. Hoy, jueves por la noche, ya viernes, aunque en mi mente siga siendo jueves, meto “nueva” música en el Ipod. Antes de los viajes hay que prepararse. Ya sabrán la mayoría de ustedes, y si no se lo digo yo, que el viajar para mí es ante todo un inconveniente, un gasto de energía y dinero, además de una desazón profunda en mis entrañas. Y eso que solo voy a Granada a mi piso, donde he vivido durante muchos años. Veo que está todo. Cartera, llaves, gafas, las tarrinas de películas para que los chicos vean cosas de gratis, un euro de bolitas de anís para el Fran, el teléfono, la carpeta, etc., etc., etc.
Hay gente a la que mi disgusto por el viaje les parece raro, incluso enfermizo. Yo, la verdad, es que no tengo gran problema con ello, y lo sobrellevo bien, a no ser que tenga que hacer viajes con muchas escalas. Por ejemplo, me gusta visitar a los primos vascos, pero porque sé que a un día de viaje le sigue un periodo tranquilo en un piso acogedor. Lo de ir a Granada es como ir aquí al lado, en definitiva, pero todas las semanas está resultando pesado. Pero eso de ir a la aventura acabaría con mis reservas de Trankimazin en poco tiempo. Me gusta la rutina, otra cosa que a la gente, sobre todo a las mujeres jóvenes, les escama. De ahí mi primera frase, y es que la vida cotidiana está llena de rituales. Hacer siempre lo mismo no lo es tanto. Todo es un constante cambio y nunca te bañas dos veces en el mismo río… pero las riberas del cauce varían muy poco a poco, la verdad. Si uno es curioso, no se aburre en la vida sedentaria. Y si uno es vago, hasta encuentra placer en el aburrimiento. El dolce fer niente de los clásicos.
Pues he metido la banda sonora de Life Acuatique, un disco de Canadian Brass y unos cuantos de Los Planetas. ¿Ven? Son como las variaciones Goldberg de la vida mameluca. Hacer lo mismo haciéndolo distinto. Pero para quien me diga que lo que digo no tiene sentido, solo avisarles de que hay carpetas que jamás se mueven de mi mp3. ¿Por qué? Porque soy un hombre de costumbres, supongo, y siempre tengo que tener algo familiarísimo a lo que agarrarme.
Pero creo que esto le pasa a todo el mundo, a no ser que seas un super guay, que les pasa, pero lo ocultan. Y es que, los objetos viejos, los recuerdos y las camisas raídas son cosas que le unen a uno a su patria, que unos dicen que es la infancia, otros su terruño, y yo como soy mediopanteísta digo que es nuestra mente. Nuestra vieja mente, que algunos despistaos confunden con el alma.
Y eso no puede ser, porque el alma, que yo sepa, no existe.
Publicado por
Mameluco
el
viernes, noviembre 13, 2009
10
comentarios al Mamepost
lunes, 9 de noviembre de 2009
Ocho y pico de la mañana. Lunes.
Ocho y pico de la mañana. Lunes. Empieza la larga semana que desembocará inevitablemente en el viaje a Granada del viernes. En realidad mi semana empezó ayer porque ya estudié por la mañana, y eso que era el Día del Señor. La suerte de los católicos es que trabajar no es una de las opciones para ir al cielo. Me incluyo esta vez en el catolicismo sociológico. Uno va al cielo por ser bueno, no por trabajar como un mulo. Aunque si San Ignacio de Loyola es santo, cualquiera puede ir al cielo. Incluso yo, que para mí el cielo es la troposfera, la estratosfera y unas cuantas feras más que ahora, asín de bote pronto, no recuerdo, pero que existen. El paraíso también existe, supongo, pero no creo que se llame cielo. Se llama vacaciones sin preocupaciones, y si eres rico puedes estar allí todo el tiempo. Los pobres tenemos que, en mi caso, labrarnos un futuro. Yo aro y aro, pero mi mula soy yo, y tengo una pata rota. Mi extremidad estropeada anda por los sesos o aledaños.

Hablando de santos, ojala fuera como San Isidro, que mientras él rezaba, unos ángeles se ponían a laborar las tierras. Si me dicen –y se cumple- que mientras unos querubines (listos a poder ser) estudian y yo me tumbo a la bartola y rezo (o hago bshhisbssshi en bajito) mientras acumulo los conocimientos angelinos, creería que los milagros existen, y por ende, en el mismo Yehová. Cantaría muy contento I’m a believer y en junio tendría plaza. Pero eso es, sino ciencia ficción, religión ficción, por lo menos. Aunque las últimas palabras de la anterior frase sean una redundancia, cosa que espero me perdonen, porque es lunes por la mañana, y aún no he desayunado.
Publicado por
Mameluco
el
lunes, noviembre 09, 2009
8
comentarios al Mamepost
Etiquetas: ciencia y religión, mameluco, oposiciones, tonterias





















