lunes, 9 de marzo de 2009

Ensayo y error


Ha pasado otro domingo. Ha sido un fin de semana movido (demasiado para mi humildes gustos) pero en mi cubículo de nuevo me enfrento de nuevo a la hoja en blanco. No me apetece contar demasiado. Los domingos han sido un tema recurrente a lo largo de los dos años de blog. Los domingos, los dichosos domingos. Hubo un tiempo en el había domingos mágicos, pero eso queda ya lejos en el tiempo. La hiel enmascara estos recuerdos entre kilogramos de autorreproches ,y la nostalgia me invade solo en ocasiones, cuando mi coraza química es taladrada por una realidad que fue y ya no será. La pregunta es ¿cómo se puede ser tan estúpido? Hablo por mí, claro, ¿o es que acaso tengo otro tema de conversación? Muchas veces pienso que la vida es un aprendizaje de ensayo y error. Pero cuando se equivoca en la vida, ¿acaso existen las segundas oportunidades? Creo que no. Es una opinión como cualquier otra. Los que creen en las segundas oportunidades estarán diseñados con otra estructura celular. Sus mentes deben tener un apéndice especial para reponerse del dolor.
¿Saben cuando hay cuestas y vamos en coche y se nos suben las tripas y sentimos ese vértigo que tanto gusta a los niños? A mi no me pasa ya, pues mis tripas están rodeadas de poderosos anclajes adiposos. Pero si me pasa cuando miro atrás y veo los ensayos fallidos. Son tubos y matrices rotos en el laboratorio del mundo. Y de vez en cuando, como si de un ácido se tratasen, gotean en la mente los recuerdos, que hacen que las heridas no cicatricen del todo. Mis armas son la química y el no darle importancia. Lo consigo el 90% del tiempo, pero ¡ay! ese 10 que me viene en sueños o en la frontera de la vigilia. O soñando despierto. Sueños, domingos, heridas.
Repetición. Repetición. Repetición.

Eterno feedback.

Yo no hago caso a los que dicen que la nostalgia ya no es lo que era. La nostalgia sigue siendo un ancla que se fijo en un lugar y en un tiempo dado, y que vuelve para recordarte permanentemente tus ensayos.
Y tus errores.

16 comentarios:

Oshimatoti dijo...

A veces se puede confundir als segundas oportunidades con las vueltas cíclicas del tiempo. Todo vuelve llegado un momento y el no afrontarlo da lugar a que la situación se copie a si misma mientras no llegue una resolución de la misma...
(Hasta parece plausible...)

Clares dijo...

Los errores... ¿Cómo sabemos que fueron errores? Eso me planteo yo a veces. ¿Errores vitales? ¿Errores respecto a qué? Porque to do error se conoce en función de un punto de referencia que se considera verdadero o acertado. Y en la vida no parece que haya exactas referencias de verdad o acierto. Siempre hay otra posibilidad. No es un juego de dardos donde el acierto es un punto único y el resto son erróneos. Es algo escolástico concebir la vida de ese modo, pero sí quizás podemos decir lo que es erróneo por resultado. Lo que nos hizo sufrir fue erróneo, pero no en términos racionales, claro, sino afectivos. No sé si me explico con claridad, ya me lo dices e insisto.

PMM dijo...

Yo también creo que la vida se aprende por ensayo y error, pero como dice Clares, en lo personal ¿que es error? Nunca conoces a dos personas iguales, así que el comportamiento erróneo con una quizás no lo sea con otra.

Mameluco dijo...

La vida no es cíclica, no lo es en términos conceptuales estrictamente biológicos, ni lo es en nuestras vidas. Hay altos y bajos, pero la repetición de la que hablo siempre tiene un matiz diferente, Oshimatoti. El ancla de la que hablo, la nostalgia es como una presa que impida que el río siga su curso. Hay cosas que no vuelven.

Clares sabemos que son errores porque los percibimos como tales. Errores respecto a lo que pudo haber sido y no fue. Y sí hay puntos de referencias de verdad o acierto. Cada uno se los pone. Y por supuesto, no hablo de racionalidad. Hablo del sufrimiento de los sentidos. La razón no entra en la ecuación la mayoría de las veces. Si entrase, la vida sería de otra manera.

Mameluco dijo...

PMM es bastante que tú lo percibas como un error para que lo sea. Yo hablo de cosas que me pasan a mí, claro. Como digo en el texto, la mente de otras personas pueden ser diferentes.
Por eso, si no hay dos personas iguales, hace que haya personas únicas. Y puede ser que el sistema de referencia sea una persona única, y yo sea el erróneo.

Clares dijo...

Una persona no puede ser nunca un error. Lo pueden convertir en eso muchas cosas, pero ella en sí no lo es.
Por otra parte, la vida no es un proceso científico. Que no, hombre, que no. Lo que pudo haber sido, sencillamente no fue porque no podía ser. Yo soy muy pragmática en eso.

mobesse dijo...

Menos mal que tenemos el lenguaje para entretenernos. Y liarnos.

¿Segundas oportunidades? Sí que las hay. ¡Que se lo digan a los jugadores de Bono Loto! O a los que se presentan por segunda vez a Oposiciones.
Científicamente hablando no hay segundas oportunidades, según Heráclito, porque no existe el mismo segundo oportunista. Pero ¿qué importancia tiene eso?
Los domingos difícilmente pueden salir buenos, yendo antes de los lunes. Yo tuve domingos buenos cuando estuve en excedencia. Es decir, no eran ni mejores ni peores que el resto de los días de la semana. Ah, que tiempos aquellos, qué nostalgia.

Mameluco dijo...

No me refiero a las personas, sino a sus procederes Clares. No debemos ser tan indulgentes con nosotros mismos. Los errores están ahí.
La vida es un proceso científico con tantas variables que es difícil de parametrizar, pero como materialista mecanicista para mí es un proceso científico como cualquier otro. Todo lo que nos pasa está regido por las mismas leyes, y nuestros pensamientos no dejan de ser neuronas condicionadas por las bombas de K-Na y todas esas cosas. Los sentimientos son procesos físicos también. Lo que pasa es que no los podemos controlar muchas veces.

Mobesse, citando también a Heráclito, no nos bañamos dos veces en el mismo río. Ahí es adonde quería llegar yo. La vida da segundas oportunidades que no son semejantes. No nos da la opción de echar para el mismo sorteo, sino para otro (otra vuelta del bombo regido por el azar). Y con las oposiciones lo mismo. Por lo tanto bajo las mismas condiciones cada momento, cada segundo de nuestra vida es único.

Respecto a los domingos, yo que estoy en paro y sin hacer nada, los domingos son horribles de todas formas.

PMM dijo...

"La vida da segundas oportunidades que no son semejantes. No nos da la opción de echar para el mismo sorteo, sino para otro (otra vuelta del bombo regido por el azar)." En eso no tengo nada que discrepar, Por eso lo mejor es intentar y fíjate que te digo, intentar no caer en la nostalgia, porque ya que es imposible volver atrás ¿debemos estar toda la vida lamentándonos? Yo soy de las que creo que no. A veces no sabemos lo valientes que somos, hasta que la vida nos hace serlo. Créeme, sé de lo que hablo. Sí leiste el post sobre la muerte de mi madre, lo comprenderás. Vuelvo cientos de veces al minuto antes del momento fatídico, pero no puedo cambiarlo, así que decidí dejar de llorar, que no de sufrir, e intentar, que ese segundo que no puedo cambiar, no me amargue la vida a mí y a los que me rodean y seguir disfrutando de otras cosas que hay a mi alrededor.
Y así con otras muchos detalles, que no han sido tan importantes como ese.
y yo también digo que una persona nunca es un error. Se puede equivocar pero en sí mismo no es un error.

Mameluco dijo...

Intentar y conseguir son dos verbos diferentes, PMM.
Yo lo decía en mi post, el 90% consigo librarme de las cosas haciendo reducciones al absurdo y vegetando más que viviendo, como en hibernación. Pero es ese 10% el que te arruina los días.
Como depresivo de larga duración (llevaré como 8 o 9 años, sino más), incluso echo de menos momentos en los que mi vida era aún más desastrosa, pero porque había atisbos de esperanza.
Hoy ya pasaron. Yo no he puesto en ningún sitio que las personas seamos un error, o yo mismo. Pero usted, PMM me recomienda cosas que ya han sido recomendadas por mi entorno y por mis psiquiatras mil veces. Y no hay salida. Solo esperar a que pasen los malos ratos.
Luchar ya he luchado bastante.
Lo de error es que yo he cometido errores que derivaron a su vez en unos hechos. Entonces se suma el sentimiento de culpa.

Pero voy a dejarlo, que me está afectando demasiado...

Raza Becaria dijo...

Bueno, soy de la opinión de que los errores suelen ser provechosos, aunque al principio sean una puta mierda. Se aprende y aunque la oportunidad no se presente igual, seguro que a veces sirve para no cagarla en otra cosa o para, al menos, ser consciente de por qué la cagaste. Porque si elegiste el camino B en vez de A es porque pensabas que era el mejor en su momento, y al menos ahora ya sabes por qué no era el mejor. No sé si me explico.

De todos modos, un 10% de rayadas es sano.

Mameluco dijo...

Lo peor de los errores que cometo, Raza Becaria es que en su momento ya los encontraba erróneos, pero mi tendencia a la autodestrucción es más poderosa.

La vida, como he dicho, no es cíclica. Y estaría bien bajo unas condiciones controladas para elegir las opciones correctas, pero como he dicho la vida no da segundas oportunidades bajo unas mismas circustancia.

No me recupero de las cosas, eso es todo (la base de mis problemas). Pero esto es solo válido para mí. No significa que todos tengamos que ser así.

Mameluco dijo...

Ah! y ese 10% no son rayadas, sino fuerte depresión. Es solo sufrimiento puro y duro.
Se pasa y ya está.

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)

Mameluco dijo...

Gracias, amable anónimo.

Anónimo dijo...

Saludos, muy interesante el post, espero que sigas actualizandolo!

 
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