09 julio 2009

Jack London y El pueblo del abismo


Como es mi costumbre, deambulaba por una librería en Córdoba hace unos meses sin saber muy bien lo que comprar. Había ido a por Moby Dick, y algo más tenía que caer a la buchaca.

Rebuscar entre libros es un hobby, pero también una presión indecible, pues a veces los quieres todos y eso no puede ser.

Me encontré con unos relatos de Howard, con un libro de ensayos de G.K. y con el libro que hoy les comento.

Si les digo la verdad, cuando me lo compré no sabía de que iba. El volumen se llamaba El pueblo del abismo y era de Jack London. Siguiendo relatándoles verdades del americano solo me había leído La llamada de la selva, hace muchos años, y no pondría la mano en el fuego porque no fuese una versión abreviada. Pero por influencias que tuvo en otros autores que he leído y porque Carlos Giménez ha adaptado varias de sus historias, entre ellas el celebrado álbum de Koolau, el leproso me lo compré. Imaginábame que el libro pasaría en los ominosos espacios blancos del Noroeste americano, por donde dicen que camina el Wendigo, y que sería una historia de mineros o tramperos, en contacto con algún pueblo desconocido.


No, no es nada de eso. London escribió este libro cuando se sumergió, haciéndose pasar por marinero yanki (lo que había sido años atrás) en la indigencia, en el East End de Londres. Periodismo de investigación puro y duro. Bastante más extremo que Callejeros o 21 días en ... Las siete semanas que estuvo entre los pobres más pobres, los desheredados, los forjadores de un imperio que ya no servían para la causa, dio lugar a una crónica, donde, por supuesto, el autor pasa mil kilos de ser objetivo, pero que tal vez por su ingenuidad al narrarlo y al exponerlo no tenemos porque poner en duda su palabra. Y pongo ingenuo no porque yo lo diga, sino porque en el prólogo lo leí (cristiano ingenuo y socialista ingenuo, a la vez que darwinista ingenuo) y no puede ser más acertado el adjetivo calificativo.

Desde la cercanía de una caterva embrutecida saca a relucir problemas que desde luego, y cayendo en el topicazo más manido, no ha perdido vigencia. Problemas sociales tan en boga en estos días de principios de milenio en nuestras tierras son expuestos en la sociedad victoriana (la que tanto me gusta a mí desde un punto de vista literario) de una forma cruda y directa. Recelo de los inmigrantes, falta de justicia para los que menos tienen, violencia de género, abusos de las empresas y un largo etcétera de problemas real than life. La monarquía no sale tampoco bien parada, ni la beneficencia, que cambia camastros infectos y comida podrida por trabajos duros y pesados. Ni que decir tiene que la obra tuvo un rechazo frontal en el Reino Unido, y fue un éxito en los USA. Curiosamente los regímenes totalitarios soviético y nazi lo difundieron como ejemplo del paroxismo al que había llegado la deshumanizada sociedad capitalista. Añadir que el capítulo donde transcribe una conversación de unos obreros, en los que uno defiende a los emigrantes polacos judíos, fueron extraviados en su versión alemana.

Pero es lo de siempre, la utilización de un testimonio sincero, certero, repito, ingenuo, para unos fines particulares. London era socialista no por un proceso intelectual, sino por las experiencias por él vividas y por su fuerte convicción de que las cosas tenían que cambiar (un ingenuo más ingenuo que el de Voltaire), y un creyente más preocupado por los cuerpos que por las almas.

En definitiva, parece ser que desde 1902 la humanidad sigue erre que erre. Y no ha cambiado demasiado. Quizás por eso Jack London se quitó de en medio en 1916. Curioso es observar como habla del suicidio en su libro y las consecuencias que tuvieron sus ideas al respecto años después.

05 julio 2009

En los Campos de Ulea



El calor del jueves por la tarde no era calor, era una venganza. Un cielo plomizo hacía más que de firmamento, de microondas terrible y aspirador de toda energía que pudiera tener uno, después de deambular por las calles en esa torridez durante una buena hora (y digo buena por larga).

Había quedado con Fuensanta en la plaza de la Catedral y sentía el hormigueo del que se va a encontrar con alguien que conoce por la red, entre una emoción y una extrañeza, de esas cosas únicas que se dan en la vida. Y digo únicas porque se recuerdan para siempre. Ya me ha pasado antes. Como suele ocurrir quedas en un sitio, pero por algún motivo que se te escapa, la modificación del entorno hace que la persona con la que quedas te vea desde lejos mirando pa un lao y pal otro con cara de tonto. Me encontró, y esa extrañeza de la que hablaba antes, desapareció en nanosegundos.

El día de antes me había dado la opción de quedar en Murcia o llevarme al campo. Ni que decir tiene que elegí la segunda opción.

Llegamos a los Campos de Ulea cuando el sol se ponía y el campo característico de la región esperaba mi llegada con su monte bajo y los conejos que salían más que a saludar, a curiosear, con esa mirada perdida de lagomorfos.

Desde lejos vi a Fernando, el compañero de Fuensanta, que esperaba sonriente. Bajé y le di la mano diciendo a este lo conozco yo.

Nos pusimos en una mesa, no al fresco, sino a esperarlo, a charlar de nuestras cosas. Ya saben cuales son nuestras cosas, si leen a Fuensanta y me leen a mí, lo sabrán. El fresco llegó. Y la noche. No sé quien llegó antes. Y todo aconteció como tenía que acontecer. Como los viejos amigos que somos de esta forma nueva, pasamos una maravillosa velada entre cervezas y Coca Cola, bajo un cabezo de roca, que estuvo a punto de perecer ante la lepra inmobiliaria que todo lo pudre por aquellas tierras, y que por suerte se salvó. Después como magníficos anfitriones me depositaron en el hotel, casi facturándome para Córdoba.


A veces el mundo merece la pena, ¿saben? Merece la pena porque hay personas como Fuensanta y como Fernando, que acogen en su casa a los Mamelucos de una forma sencilla, cariñosa, amable. Y encima te echan flores. ¡Y te dan de comer! Mejor no me pude sentir, de verdad de la buena. A veces el mundo merece la pena, repito, y tener un blog verde manzana que permite que se hagan amistades tan bonitas, tan sinceras. Y paro ya que no quiero ponerme más ñoño.


A ambos dos, gracias públicas.

29 junio 2009

Madrigal de verano


Este post se llama así porque siempre, tarde o temprano, es la misma cantinela.

Estoy apático. El miércoles firmo mi contrato como paleontólogo en tiempos de crisis y yo estoy apático. No se crean que hace una semana que no escribo por mi cúmulo de trabajo. No. Entre ir a conducir a Córdoba (de pena, por cierto), una boda, una juerga de viernes, la visita de los primos vascos, y otras cosas, llevo tiempo sin pegar palo al agua. Básicamente porque hay que andar con pies de plomo para no hacer trabajo que no vaya a servir. Trabajar dos veces está en contra de todos mis principios como ser humano y creo que la Convención de Ginebra también opina igual o algo así.

Mañana parto a la vega del Segura con mi pen drive que vale un imperio y con no demasiados ánimos.

Verán ustedes, llevo con el sueño cambiado durante 3 semanas y el otro día exploté en mi primer ataque fuerte de ansiedad en el último año y pico. Yo que me veía feliz con mis informes y mis esperanzas puestas en unas oposiciones que comienza como una carrera de medio fondo en Septiembre.

Pero como ya hiciesen miríadas de cangrejos desde que el mundo es mundo, he retrocedido tanto en un par de días que parece mentira. El verano ya me está jugando malas pasadas. Ya no leo todos los días. Mal síntoma. Mi verano de siestas eternas y letra impresa no está empezando demasiado bien.

Tengo el blog descuidado, herrumbroso. Participo en los de los demás lo que puedo, pero hasta hoy no he tenido fuerzas para escribir de nuevo. Y de nuevo para quejarme.


El sol se extingue poco a poco, son las una y media de la mañana, el fresco de la noche entra por la puerta, me preparo para partir. Y otra vez el miedo.

El miedo eterno al desastre, al naufragio de las naves, al zozobrar de mis maderas en el mar del aturdimiento. A ser como uno es. El eterno retorno. Ewige Wiederkunft.


Madrigal de verano,

racimo encendido del sol de junio

una losa en mis zapatos

el recordar el eterno sino

que por fortuna nos ha tocado.


Lágrimas que cristalizan

en las cuencas vacías

de los ojos vacíos

que miran al vacío,

vaciado y viciado de un aire

antes enrarecido

y que por lo visto

el gallo de la veleta,

con su deambular chirriante,

ha fijado,

como enzimas de negrura,

el maleficio.


Castro del Río, 30 de junio de 2009

23 junio 2009

Por el pasado, llorarás


Si, es el título de una novela. Es de Chester Himes y va sobre la vida en la cárcel de un tipo en la época de la Gran Depresión. Pero lo escojo, le robo el título, para hablar de otras cosas que se me pasan por la mente a estas horas que mucha gente salta hogueras y toda la movida. En mi pueblo San Juan no se celebra para nada, así que yo lo único que hago es acordarme de cuando celebrábamos en el campo el santo de mi abuelo, que era todo un acontecimiento. Venía mi primo de Barcelona para quedarse todo el verano con nosotros. Era el día del primer baño en la piscina de la temporada. Como decía Michi Panero: ¡Éramos tan felices! Afortunadamente mi familia no era la familia Panero y si éramos realmente felices en aquella época.

Este post viene a colación de un post que he leído en lo de Clares, llamado Mi oscuro pasado, en el que nos confiesa que fue “margarita” de la Sección Femenina. No deja de ser una cosa graciosa y anecdótica. En el pasado, como he podido observar en los comentarios posteriores la gente ha hecho cosas muy raras, jejeje.

Yo, como he vivido toda mi vida en esta quasidemocracia que disfrutamos mis muertos en el armario no van más allá de que me gustaban Celtas Cortos cuando iba al instituto y poco más. Pero son cosas las que comenta Fuensanta que se olvidan con el tiempo. Yo no tengo oscuros pasados.

O si. No es por lo que fui sino por lo que hice. Hacer cosas mal, acordarte de cuando has tomado una decisión que cambió tu vida para mal o muy mal, es mucho peor que haber sido cualquier cosa de la que hoy reneguemos, la mayoría de las veces por razones obvias y otras porque cuando uno es niño no tiene una perspectiva de las cosas (por la falta de experiencia, que no por inteligencia). Lo malo es, como iba diciendo, cuando el pasado se aparece como un espectro por la noche, en la frontera del mundo onírico y el mundo vigil, y te remueve las entrañas. Insomnio, pesadillas, noches en vela. Acciones de tu pasado que son muy presentes y que determinan un futuro al que salir que no es lo que esperabas.

Aún recuerdo la noche fatídica en la que decidí cambiarme de plan de estudios. Eso marcó mi vida. Y fue una decisión de una noche, en una litera, en la calle Ribera del Beiro, 10 6º E, Granada (España). Y si digo que marcó mi vida es porque yo lo sé, y lo he sufrido. Así que antes de llamarme exagerado cuenten hasta 10. He cometido muchos errores más en mi vida. Otro del que no les voy a hablar, porque aquí solo hablo de mí, y porque algo me tendré que guardar, es en cuestión amatoria. ¿Por qué hice esto o aquello? ¿De verdad estaba tan mal como para permitir que mi vida se convirtiera en el erial asqueroso que fue durante un tiempo? Si, estaba mal. Estaba fatal. Pero me arrepiento todos los días de cosas que no hice, por considerarlas ocasiones perdidas de antemano. Eso son realmente los pasados terribles y trágicos. El tiempo y la medicación sanan poco a poco las heridas, que no he sabido lamer yo solo. Pero las cicatrices no se van de la mente, porque eso de resetear humanos aún no se ha conseguido con técnicas no invasivas.

Los muertos en los armarios se entierran, pero las cicatrices vivas en el recuerdo nos hacen llorar por el pasado.


Nota del autor: Escribo esto en una época bastante feliz de mi existencia, donde disfruto de las cosas, tengo un trabajito y tengo fuerzas para levantarme a las 8 menos cuarto para sacarme el carnet de conducir y no miro al futuro con demasiado temor. Pero todo lo dicho anteriormente es cierto.

19 junio 2009

Los pájaros muertos, las páginas muertas...

Día de calores y conducción, de sudor subiendo cuestas. A mi paso al menos seis pajaritos yacen en el concreto (para ser concretos, me encanta que los sudamericanos llamen al cemento concreto) de la calle, devorados por las hormigas grandes y negras. No sabremos de qué murieron. Alguno, intuyo, en el primer intento de vuelo. Otros, sin plumaje, como pequeños pollos desplumados, con esos inquietantes grandes ojos color morado, cayeron desde el nido. Puede ser que el calor los haya matado. Subo por el Agujero (que debe su nombre a que era un acceso a la villa fortificada formado por un simple agujero en la muralla), son casi las 9 de la noche y cae a plomo el adelanto del estío que llegará el próximo domingo. Veo la iglesia, la parroquia. Es una pena no tener cámara. Hay un cartel que pone Campamentos Vocacionales. Llevan a los niños con la pretensión de que sean curas algún día. La perpetuación del negocio. Y como dicen los catalanes, el negosi es el negosi. Pienso en el libro de Stieg Larsson. Otro negocio. Momentos antes lo había visto en el escaparate de la librería de mi primo. También han hablado en todos y cada unos de los telediarios de La reina en el palacio de las corrientes de aire. No sé hasta que punto esto tiene que ver con la literatura. En mi casa están los ejemplares anteriores de la trilogía. Y supongo que esté también llegará. No puedo poner la mano en el fuego diciendo que no lo leeré pues algunas veces no puedes decir de esta agua no beberé ni este cura no es mi padre, pero a no ser que esté aislado en el campo en verano y me quede sin nada que leer, dudo que lo lea algún día. Para mí la literatura es otra cosa, y no grandes maquinarias publicitarias. Y oigan, no digo que esté mal o bien, ojo. Solo digo que pudiendo leer a Pío Baroja, ¿por qué leer al Larsson este? Hay tanto que leer. Nunca lo leeremos todo, pero si hemos de leer algo que nos ofrezca una garantía a priori. Las recomendaciones de amigos es la mejor de las garantías. Pero no el boca a boca. El boca a boca no tiene un criterio selectivo personal. Si alguien me recomienda un libro será porque creerá que me gustará. Me ha pasado con Niebla, con El hombre que fue jueves, con Matadero Cinco. Todos ellos recomendados por personas especiales para mí que conocían mis gustos. Yo casi siempre regalo libros que ya he leído, claro. Menos a mi hermana y a mi padre. A mi me horroriza la novela histórica y a ellos les gusta. Pues tendré que regalar cosas que no lea yo. Bueno, después viene eso de que leo cosas raras, que siempre dice mi madre. Y tengo unos gustos muy estándares. Me gusta Bukowski, que ahora le ha dado a la gente por ponerlo mal –no me refiero a la oficialidad, que siempre lo ha puesto-, Panero y pocas cosas “raras” más. Moby Dick no es raro. A Lovecraft lo lee todo el mundo. No sé donde está la rareza. Quizá sea que no leo libros actuales. Las novedades no ven un duro mío. Pero es una cosa que yo tengo, que solo me pasa con la literatura. En el cine no. 2 horas pasan volando. En la música hay tiempo para escuchar de todo. Pero leer requiere tiempo y esfuerzo (tomen mi medicación y ya me cuentan) y no voy a perderlo con patochadas, a no ser que ese sea mi deseo en ese momento. Pero bueno, ese es mi punto de vista.

Ustedes tendrán el suyo.

Pero a mí no me importa demasiado lo que ustedes piensen sobre mis manías. Para eso ya tengo psiquiatra.

17 junio 2009

Extraterrestres en la piscina


Hoy, tras pasar una tarde por Córdoba, volviendo a demostrar mi evidente descoordinación entre pies, manos y cerebro, he ido a bañarme en la piscina con mis padres (perdona Perico si lees esto y no avisarte, pero ha sido una entrada por salida). Limpiando la superficie del líquido elemento con el galapán he visto como una especie de bicho monstruoso en el fondo, y con más maña que al volante del Seat Ibiza, lo he atrapado. Era como una larva de algo indeterminado con más patas que en el Gran Concurso Internacional de Jugar a la Oca (no sé si existirá tal evento, pero sabiendo como somos los seres humanos, seguro que si). Eso me hizo plantearme que casi siempre que vemos extraterrestres en la pantalla tienen características entomológicas. Que parecen bichos, vaya. Me he planteado un universo sin extraterrestres feos. Pierde el encanto, pero no he podido dejar de acordarme de los Ewoks, la versión Star Wars de los Osos Amorosos. Si, ya sé, eran enanos con traje de peluche, pero hagamos como nos animaba siempre nuestro querido Ed Wood Jr. suspensión de la realidad. Me he imaginado seres esponjosos como hechos de nubecitas de golosina y seres de belleza por encima de la media de lo que se ve por las playas en verano. Como ven recoger insectos flotantes de una piscina a las 9 de la noche, desarrolla mi capacidad imaginativa.


Lagartonas del espacio exterior

Yo sé positivamente que los extraterrestres existen. Serán microorganismos en su mayoría, pero el universo, aunque desértico tiene seguro pequeños oasis de cuerpecillos que nacen, crecen, se reproducen y vaya usted a saber lo que ocurre después. Se supone que si es por división celular, una bacteria puede ser a nuestro nivel temporal, inmortal. Pero bueno, eso no me preocupa demasiado. Me dan más miedo las cucarachas que las criaturas del ominoso espacio interestelar. Básicamente porque están aquí con nosotros, seguro que son insectos –repugnantes- y aparecen cuando menos te lo esperas.

Mucho se ha hablado del proyecto SETI, y me parece maravilloso eso de buscar secuencias de números primos, señales de radio y cosas así. De una cosa estoy seguro al 100%. Hay muchos mundos, pero están en este. Palabrita del niño Jesús.

16 junio 2009

La parrilla hispánica


San Lorenzo en la parrilla

le decía a los judios

dadme la vuelta, cabrones,

que tengo los huevos fríos


(Coplilla popular sobre el santo romano,

que bien podria haber sido del mismo Bilbao)


Según la física y la R.A.E. el calor es energía que pasa de un cuerpo a otro y es causa de que se equilibren sus temperaturas. ¡Pues me cago yo en la energía y en el equilibrio! La canícula inclemente (otro día les hablaré de esta prodigiosa palabra de origen genial)se desliza sobre las Españas con su peculiar aroma a tierra seca. ¿Que decirles del calor, amigos míos, que ustedes ya no sepan? Según un libro de texto que se remonta al nacionalcatolicismo (no me acuerdo cual era) y según reseña en El Florido Pensil de Sopeña Monsalve, Dios quería mucho (¡tanto!) a España, que la había colocado en el mejor sitio del mundo, donde no hace ni frío ni calor. ¡Un mojón! En la campiña cordobesa, que es donde yo vivo, las diferencias térmicas del estío al invierno son de 50ºC, lo que hace que nuestras casas nuevas no estén preparadas ni para una cosa ni para la otra. Antes, cuando construía muros como murallas, las casas eran como cuevas, donde siempre se invertía la temperatura exterior. Claro, los antiguos no tenían ni móviles ni wi-fis que poner… pero yo cambio el pan por los cuscurrones. Decía mi bisabuela Isabel que en la festividad de San Lorenzo mártir, el 10 de agosto, si escarbabas en los arriates salían carbones. Poco sabían los antiguos sobre la formación del carbón, pero el calor está indisolublemnte ligado a esta tierra. Por eso nos vemos reflejados en el santo al que bien pudo cantarle Georgie Dann en La Barbacoa, la barbacoa, como nos gusta la BBQ. Y si bien es verdad que San lorenzo no dijo la cancioncilla del comienzo, según sus higiógrafos parece ser que dijo: Assum est, inqüit, versa et manduca (asado estoy, denme vuelta y coman). Uno, el santo era tan chulillo como presuponíamos, y dos, decir que traigan la manduca es hablar en latín.

En fin. No escribo mucho, porque entre calor, el día entero ocupado, y que la imaginación se me va al norte en busca del fresco, cada día doy menos de si.

Les meto un poco de bronca por no comentar y ahora soy yo el que se va impunemente. Las cosas de tener sueño todo el día, y aprovechar cuando no tengo sueño para trabajar lo que me dejan…

Bueno, que lo de siempre en esta época del año, calor, ganas de piscina, quemaduras en la espalda, picor de cuerpo, sueños raros y este año extraordinariamente, muchas cosas que hacer. Hacer cosas no mola, lo que mola es pensarlas y ponérselas aquí por escrito, que es como si las hubiese hecho, pero sin moverme de delante de la pantalla. Pero todo no puede ser.

Vayan por la sombra.

12 junio 2009

Madrugar


¡Uaaaáala! La naturaleza es sorprendente. Hoy, totalmente desacostumbrado a tales horas, escribo no siendo ni las tres y pico de la mañana ni nada. Son las nueve menos veinte del viernes doce de junio del año de nuestro señor dos mil y nueve, y estoy despierto de motu propio. Levantarse dos días seguidos a estas insospechadas horas han hecho que mi biorritmo cambie el chip y me tengan con un sueño que me caigo, pero, como uno de los últimos de Filipinas, aguantando el temporal porque sé positivamente que me tengo que acostumbrar, que las clases de coche son muy tempranas en el día. Y no se me ocurre otra cosa que ponerme a escribir sobre la tontería esta. Ustedes se echarán las manos a la cabeza diciendo ¡pero que dice este hombre!¡lo normal es levantarse temprano! Les aseguro yo, que cuando no es por obligación o costumbre, levantarse temprano es del todo improcedente, carente de sentido y hasta poco solidario, si me apuran, pues pudiendo aprovechar dormir hasta las diez, deseo de tantos de ustedes, si tengo la oportunidad yo y no la aprovecho, es como negarles que la posibilidad está ahí y por tanto es quitarles unas esperanzas justificadas en alcanzar la meta de estar acostado hasta las mil.

Después están los que se levantan temprano por hobby. Yo ahí no me meto, que los gustos son los gustos y en un ESTADO DE DERECHO que permite a las personas ser del Opus, no seré yo quien niegue a las personas su libre elección de levantarse a la hora temprana que les parezca.

Si se dan cuenta, en muchos de mis posts hablo del sueño. El sueño mantiene sanas a las personas, y si te falta por lo que sea (insomnio, dificultad para conciliarlo, etc.) te vuelves tarumba. El sueño y lo que se sueña. No sé en que momento me volví noctámbulo, o nictóvago, como diría Elisa en su Reino Hueco. El caso es que las tornas se cambiaron y elegí la noche al día, creo que por el atávico llamamiento del paralelismo noche muerte. En situaciones que uno se cree muerto (yo lo he creído, y lo sigo pensando en parte – Castilla del Pino me lo explicó así cuando me enseñaba uno de sus extraños dibujos-) se tiende a la noche. La noche, es para el lumpén o para los viciosos, según las personas de bien, es para el loco el refugio en donde las leyes naturales se suspenden y el Sol no impide ver las cosas con meridiana claridad. El Sol es un aturdidor permanente al que debemos la vida. Cosa rara, pues al rehuirlo creamos una subespecie en el mundo de los hombres. Yo hago lo mismo que de día, no se vayan a creer que hago cosas raras. Si ha que hacer algo lo hago y si no hay nada que hacer se inventa. Pero la madrugada es mi dominio y ahora, a las nueve y cuarto de este viernes aún fresco de junio, me encuentro como un pato en un garaje.

Y ni siquiera ser decir ¡Cuá!

09 junio 2009

Séneca y yo somos así


"Desde todas partes hay la misma distancia a las estrellas."

Lucio Anneo Séneca


Si les dijese que me tienen contento, aparte de ser una bronca (y aunque tengo muy mal genio no me gusta echarlas), sería injusto. Y un mentiroso. Es obvio que mis dos últimos posts no han suscitado demasiado interés, y que los comentarios han brillado por su ausencia. Pero, ¿acaso yo he comentado a alguien? Si, pero poco. He estado fuera, y después de venir de fuera he estado ocupado. Pero siempre, como el que no quiere la cosa, mirando de reojo el gmail para ver los frutos de mis humildes escritos. Poca ha sido la cosecha, poca la mies, las redes solo han pescado algún que otro pececillo, que por lástima solté a la mar océana. Es igual la vida es cíclica, como las crisis, las fases de la Luna o el camino que recorre el agua que bebemos. Los finos dirían para hidratarnos. Pero uno bebe agua porque tiene sed, y no se hidrata como la anhidrita para convertirse en yeso.

Me ando por las ramas y es que como no sé a lo que iba pues me enrollo como una persiana. Bueno, si, iba a que esto está más triste que un entierro de tercera. Tampoco podemos poner la pistola en el pecho a nadie para que me lea, ¿no?... ¿o si se puede? Como poder, se puede, pero convertiría algo accesorio, como es conectarse a Internet y leer esto en un delito de coacción con amenazas y ni yo quiero ir a la cárcel ni soy amigo de las armas. Ni de las obligaciones. Uno se obliga a sí mismo muchas veces, y esto no tiene demasiado sentido. Me explico, si uno se obliga a estudiar para las oposiciones, pues bien que hace, pero si se obliga a convertir en obligación lo que de manera clara es un hobby uno es un merluzo. Un hombre necio y bobo. Me suena esa definición, no sé de donde la habré sacado. Y aunque uno no sea cátolico, ni siquiera cristiano, y aún menos teista, eso de no desees para el prójimo lo que no desees para ti mismo es una buena cosa. Yo no les deseo que sean como yo y midan en palabras los aprecios, ni tan siquiera les deseo mi facilidad para escribir sandeces, y miren que es útil si son ustedes periodistas. Pero no. Por desear no deseo nada. A este paso acabo budista. Bueno, si, deseo que mañana que doy mi primera clase teórica del coche no me estrelle, y también deseo que me lleguen los modelos de una cosa que me hace falta para empezar a trabajar de firme. Estaré más ausente de lo normal, como supondrán. El teletrabajo, aunque sea tele es trabajo, y soy una persona realmente obsesiva.

No sé ni de lo que hablo.

Que lo que en otras condiciones me pondría muy triste, ahora lo tomo estoicamente, para eso soy de la tierra de Séneca.

Y Séneca dijo "Mañana será peor..."

Pero yo digo mañana es lo que viene después de hoy y antes que pasado mañana. Pero la cosa cambia a un ritmo vertiginoso, y lo que ayer fueron flores, hoy son frutos, y lo que ayer fue fruto hoy es semilla para nuevas flores. Todo es cíclico, ya lo decía antes, pero nuestra ciclicidad se para de repente porque bien lo dijo mi paisano "Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino."

08 junio 2009

Pensamientos prioritarios para egoistas y otras gentes del buen vivir


Habrá quien piense que noches como la de hoy invitan a la reflexión. Yo creo, y demuestro, que todas son válidas para elucubrar. Europa y la madre que la parió. El PP y el sunsum corda o los encuentros planetarios son hoy agua pasada. Si hago un ejercicio de sinceridad me importa un pimiento todos los dimes y diretes de azules contra rojos. No se cuantas Europas hay, pero Españas dos, como siempre. Y sigo firme en mi resolución. Me importa un pito, una migaja, una débil brizna de hierba seca en el aire caliente del verano. Me importa un rastrojo, negro y liviano. Yo tengo unas cuantas misiones que cumplir y eso haré, ganen los que ganen o pierdan los que pierdan. Solo les digo que no se traguen un Mentos que da ardor de estómago. Ya sé que hay personas por aquí que no comen de estas cosas, pero quien avisa no es traidor y muy amigos, pero el borrico a la linde. Maldito Mentos. Los que me gustan mucho son esos nuevos que han sacado, los Five. Esos no dan ardores.

No es que le haya cambiado de tema, pero es que ya estaba cansado de decir lo poco que me importan los resultados electorales en este preciso momento. Podía recurrir a un montón de lugares comunes de porque ha ganado la derechona, pero no me piace en este momento. Solo soy una persona obsesiva. Y ahora tengo por delante un mundo de yacimientos y motor, de trabajo y conducción eficiente.

Hay algunas noches en que uno piensa unas cosas y otras en las que no se quiebra la cabeza. Hoy es un día de elucubración relativa. Las dianas que la vida me ha puesto por el camino entre charcos de hiel anulan mi capacidad de atención y retención. Son las cosas prioritarias. La prioridad nos la imponemos o nos la imponen. En mi caso, ambas opciones son correctas. Yo he elegido y mi mente fantasma, la que tiene el piloto automático de la gran nave me pone flechas en los post its mentales. Todo rueda por la máxima pendiente. El sueño me invade dulcemente en la madrugada de junio y al planeta le sobran tonterías y le faltan caminos y veredas, soluciones prácticas y ecuaciones lógicas. Yo sigo la rotación y traslación. Mañana el mundo seguirá su curso. Las cafeteras harán café en los bares, las plantas crecerán o se marchitarán, el abejaruco volará y yo, desde mi trono estropeado, gobernaré mi pequeña marca del sur, entre calor y picaduras de mosquito, porque una vez más, mañana será otro día. Lo que no esperen que sea otro día diferente. Porque eso, a mi modo de ver, es mucho pedir.

07 junio 2009

Domingo. Murcia y Europa.


Es domingo. Hace ya bastante que no escribo en el blog. He estado en Murcia. Al final lo previsto se ha desbaratado y no me voy allí a vivir. Pero solo el continente, no el contenido, o sea, que el trabajo lo tengo, pero hemos visto que lo puedo hacer desde casa, yendo de ver en cuando para allá. Así se abaratarán costes y seré más productivo. Y no me perderé el verano en el campo.

Es extraño porque iba mentalizado a estar en allí, a las orillas del Segura ensanchado a duras penas, los cuatro meses previstos. Pero no. Ahora existe esto que se llama Internet y a través de esa denostada herramienta (por algunos) se van a solucionar los problemas más gordos. Después ya se afinará in situ en lo de la Región de Murcia (que es decir como la Junta de Andalucía o la Xunta Galega). Aparte de esa novedad, tengo bastante que hacer, con lo cual apareceré menos por aquí. Ya saben lo que opino del trabajo, pero aparte de que el jefe es amigo y no puedo defraudarlo, yo creo que lo que voy a hacer es para una buena causa. Hacer informes de yacimientos paleontológicos para que por ley se protejanm y ningín desaprensivo haga cosas en los sitios donde no deben. También está eso de no ser un parásito lo que me quede de año. Ya que he entrado en la sociedad capitalista que sirva para algo.

Respecto a lo de hoy, domingo de elecciones, voy a pasar de escribir nada. Ya son mayorcitos para saber lo que tienen que hacer.

Yo por mi parte, y aunque sea mayorcito, y sobre todo, grandecito, aún no sé que hacer (y son las 9:37). Y a lo mejor no lo sé durante todo el día. Así que vaya umbrete, jejeje. Pero menos mal que no han sido muy pesados en la campaña. Y si lo han sido, me he impermeabilizado bien.

Chubasqueros contra cretinos. Alguien debería inventarlo y venderlo en la teledienda. Hechos con material de los trajes espaciales. Le resbala todo.

¡Feliz sorteo!



Les dejo a los partidos que pueden votar:


Alternativa Española (AES)

Andecha Astur (AA)

Centro Democrático Liberal (CDL)

Centro Democrático y Social (CDS)

Coalición por Europa (CEU)

Democracia Nacional (DN)

Europa de los Pueblos - Verdes (EdP-V)

Extremadura Unida (EU)

Falange Auténtica (FA)

Falange Española de las JONS (FE de las JONS)

Frente Nacional (FrN)

Iniciativa Feminista (iF)

Iniciativa Internacionalista-La solidaridad entre los pueblos (II)

Izquierda Unida-Iniciativa Per Catalunya Verds-Esquerra Unida i
Alternativa-Bloque por Asturies: La Izquierda
(IU-ICV-EUiA-BA)

Libertas-Ciudadanos de España (LIBERTAS)

Los Verdes-Grupo Verde Europeo (LV-GVE)

Movimiento Social Republicano (MSR)

Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (PACMA)

Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)

Partido Familia y Vida (PFyV)

Partido Humanista (PH) PH

Partido Obrero Socialista Internacionalista

Partido Popular (PP)

Partit Republicà Català (RC)

Partido Socialista Obrero Español (PSOE)

Partido Socialista de Andalucía (PSA)

Por un Mundo más Justo (PUM+J)

Salamanca-Zamora-Leon (PREPAL)

Solidaridad y Autogestión Internacionalista (SAIn)

Unió Valenciana (UV)

Unión Centrista Liberal (UCL)

Unidá Nacionalista Asturiana (UNA)

Unificación Comunista de España (UCE)

Unión Progreso y Democracia (UPyD)

01 junio 2009

No diga Mameluco, diga 33

Inevitablemente se acerca el día uno de junio. Para ustedes puede que no signifique gran cosa. Un nuevo mes, más o menos se acerca el verano o cualquier cosa por el estilo. Para mí si es especial. Es mi cumpleaños.


Mi mamá, mi hermana y yo, que quería ser cura

para no ir a la mili, saludando a lo militar.


Los cumpleaños son el superglue de la memoria. Fijamos hechos concretos ese día porque es un día especial, como ya he dicho. Aún recuerdo cuando me regalaron una noria hucha. Ese mismo año me regalaron un jersey, cosa que recuerdo que me sentó especialmente mal. Ya desde pequeño he odiado que me regalen ropa, porque para mi era como si me regalase una cosa incluida en el lote de las cosas normales que los padres nos han de dar por ser sus hijos, ropa, comida, y ese tipo de cosas primarias que afortunadamente en este país la mayoría tenemos asegurado.


Yo con una bengala.

Verano en el campo.

Una constante en mi vida.


También se fijan en la memoria los cumpleaños vividos en mi cada, alrededor de tarta, bizcochas, Fanta y medias noches con mantequilla y salchichón o jamón york. A esos primeros cumpleaños iban los hijos de los amigos de mis padres y los vecinos, que aún continúan siendo amigos en mayor o menor medida. ¿Que les voy a contar? El Jose, la Loles, el Manolín, el Pablito, el Juan Carlos, la Salu y el Lolo, mis primos Juan y Kiko, algunas veces mis primos de Málaga…


Mi tercer cumpleaños, en 1979.

El niño rubio a mis espaldas es Manolín, con poco más de un año.

Voy a ser testigo de su boda el día 27.


Ya en 1980. Chanaban las Fantas, ¿a qué sí?

Y del papel de las paredes ya hablaré otro día...

(Trauma infantil cuando lo quitaron)


Después algunas veces vinieron los amigos del colegio a merendar. Recuerdo sobre todo el de 5 de EGB, que vinieron todos y me regalaron algunos tebeos del Capitán Trueno, que aún conservo.

Inolvidable también fue ese último cumpleaños en Castro antes de irme a Granada. En unos de los bares próximos al Instituto, acabado el COU y esperando a la selectividad, invité a unos amigos, y a los tres profesores con quien mejor nos llevábamos a cerveza hasta hartarnos. Bueno, yo bebí Coca-Cola, como siempre, pero eso es lo de menos. Éramos, aunque a ustedes les den igual los nombres, pero hago un ejercicio de memoria, José Juan, Carre, Nicanor, Carlos, el Chan, Pérez y el menda. Los profes eran Antonio Luque, Ángel y Paco López. Estos dos últimos fueron tutores de mi CAP el año pasado. Que risas pasábamos rajando de ciertas alumnas y alguna que otra profesora. Y algún que otro profesor.

Cuando me fui a Granada ya fue otro cantar. Organizaba unas comilonas pantagruélicas con todo el que se pasara por allí. Eso fueron los primeros años. Después la cosa fue aminorando, hasta convertirse en un día gris de los últimos 2 años. Pero sacábamos fuerzas de flaqueza e íbamos a la Bodega de Antonio a comer pulpo y jamón asado.

Habiendo vivido un tercio de siglo, aún no se ha trazado mi camino.

Para mí mi cumpleaños no es un día más. Es un día especial, lo vuelvo a repetir. Hago las cosas que hago todos los días, pero con más intensidad. Propósitos pocos, enmiendas menos. Solo preguntarme que será de mí en mis próximos cumpleaños. No creo en las mancias para adivinar el futuro. Todo está por venir. Mi vida ha sido poco o muy intensa, según se mire. He hecho pocas cosas, pero todo lo he vivido con intensidad. La intensidad que da ser ultrasensible a cualquier factor. No he escalado montañas, no he tenido hijos, he plantado algún árbol y he intentado escribir mi primer libro –sin conseguirlo-.

La pregunta es ¿Y ahora qué? Pues ahora no sé, amigos. Por lo pronto me voy unos meses a Murcia a trabajar, he aprobado el teórico del carnet, y hoy me he pegado mi primer chapuzón de la temporada, en una fiesta familiar de cumpleaños anticipada, donde he soplado velas, cosa que no hacía desde hace mucho. Pero rodeado de niños, y con el exquisito pastel que ha hecho mi máma, había que soplar. Y he soplado.

Soplando con ganas (por segunda o tercera vez)

El número de velas es aleatorio,

y el seis es porque no había nada más, y 3+3=6


Y no he pedido ningún deseo, porque mi deseo no se va a cumplir. Yo guiaré las riendas de mi vida en la medida de lo posible. Pero ahora estoy cansado. Mañana cuando despierte, será 1 de Junio (ya lo es, pero da igual), el día de mi cumpleaños, el día que llevo 33 años en el mundo, los mismos que se tiró Jesús por aquí. Yo no he sido tan influyente, pero tampoco quiero acabar colgado de una cruz en el año de los corrientes.

Con que ustedes me hagan caso de vez en cuando todo irá como la seda.

29 mayo 2009

Tomorrow never knows… Cosas locas en la madrugada


Cosas locas en la madrugada. Podía ser un buen título.

Hoy ha sido un día extraño. Resacoso de haber aprobado el teórico me doy cuanta que hago K-2s de diminutos granos de arena, pero siempre he hecho igual. Yo no puedo decir eso que siempre dicen los concursantes de Gran Hermano: “Es que en la casa se magnifica todo”. Yo vivo en mi casa, que está en Castro del Río, y no en Guadalix de la Sierra, no me observan cámaras ni me pone verde Mercedes Milá, pero magnifico todo. Le doy demasiada importancia a las cosas. No sé a que es achacable, pero así es.

Aparte de eso, mi viejo ordenador, heredado por mi padre, se ha escacharrao esta mañana. Mañana habrá que llevarlo a la ITV. Y también de mi hermana ( que es el que me voy a llevar a Murcia). No arrancan ninguno de los dos. A lo mejor es una maldición sobre el software, un poltergeist binario. Sea como sea mañana a ver si los exorcizamos.

Repito que ha sido un día extraño. Un día en el que las cosas no has sido normales, las cosas tenían una luminosidad rutilante y blanquecina. La siesta ha sido interrumpida y proseguida como si nada bajo el calor de la azotea. Sueños extraños sobre USBs y ordenadores descompuestos. Cuando la tecnología es tan avanzada es indistinguible de la magia. Es de Arthur C. Clarke y lo repito mucho, pero es que es verdad. Pero sé que no es magia ni superstición. Son cosas de esa gente tan peculiar llamados informáticos.




He estado escaneando revistas antiguas para una cosa y como se el proceso que se sigue para hacerlas (están hechas por mi abuelo y por mi padre en tipos móviles, en tipografía) no son ningún misterio para mi. Son fascinantes por su bonito diseño, por lo viejas que son y porque hoy muchas de esas páginas las podíamos hacer hoy iguales, pues tenemos las mismas letras, clichés y maquinaria.



Pero solo son recuerdos del pasado, que para mí este año ha sido presente, pues me he manchado las manos con la tinta de la vieja Boston.

El sueño no se acerca y yo querría dormir ya.

Hay cosas que me inquietan, como siempre.

Cosas que me sublevan.

Y cosas que me tranquilizan.

Tomorrow never knows…

¿Qué será el mañana?

Pues no lo sabemos, pero les puedo asegurar que no habrá nada nuevo bajo el Sol.

27 mayo 2009

Aprobado que es participio



Estaba trabajando arriba en mis trabajos de imprenta. Me dijeron que las notas saldrían a las tres o así, pero aún así baje a las una y pico. No podía aguantar más. Consulte y me salió esto.



El fallo que creía tener es el que he tenido. Pero eso, como le explicaba a Mobesse, no hace que mi cuerpo se haya desembarazado de los nervios. Durante la comida, cuando ya sabía que estaba aprobado, la pierna no dejaba de moverse, y el estómago lo tengo regulero. (Vientre nervioso)

Pero ya está pasado todo. Como me suele ocurrir la alegría no es tal alegría, es alivio.

Que ya es bastante.

26 mayo 2009

El gato de Schrödinger está triste y azul


La incertidumbre me mata. Me siento como el gato de Schrödinger, y a veces como el gato de Roberto Carlos, que está triste y azul. Siempre es mejor estar triste y azul que estar a lo mejor vivo o a lo mejor muerto. Ni no se saben lo del gato de Schrödinger, mírenlo en la Wikipedia, aquí les dejo el enlace.

Y es que la cuestión es que me siento aprobado y suspenso a la vez.

Verán, hoy, a unas horas que casi nunca existen para mí a no ser que sean para beber agua e ir a mear tambaleándome, me he levantado. He encendido el ordenador y me he comido dos magdalenas que me había bajado mi madre. No me duché porque lo hice antes de acostarme. Ya espabilado me fui a donde había quedado con el de la autoescuela para llevarme a hacer el examen del teórico. Salí contento e hice un ejercicio de memoria prodigioso al apuntar sobre una página de EL PAIS 27 de las 30 preguntas que me habían hecho para pasárselas al profesor de la autoescuela, por si había alguna nueva.


Llegué contento a casa. Mi madre había comprado hasta Pepsi (los refrescos con azúcar están prohibidísimos en mi casa) y he comido salmorejo. Después de la siesta me empezaron a alcanzar las dudas. Y ¿si he entendido mal las preguntas? Una no pone lo del libro, y esa serie de cosas que nos pasan a las personas que desconfiamos de nuestras capacidades. He hecho más de 300 tests, he ido 2 meses y pico a la autoescuela, atendiendo como un campeón, y ahora siento que el miedo que tenía a suspender –que se me quitó la semana previa al examen- ha vuelto a aflorar.

Por justicia tendría que estar aprobado, pero no lo sé. Estoy en la caja y estoy suspenso y aprobado a la vez. Es angustioso. Lo malo es que hasta mañana a las 3 de la tarde o por ahí no lo sé. Lo malo es que me queda una noche en la que puedo soñar y darle más vueltas a la cabeza.

Nunca 3 opciones dieron tantos quebraderos de cabeza.

Como siempre soy un exagerado. La Petrología Ígnea y la Geoquímica fueron peores, pero agua pasada no mueve molino. Espero que mañana esto solo sea un cúmulo de tonterías para mi saco de sandeces…

24 mayo 2009

No vemos el sol


Viajamos a la deriva por toda esta antimateria. La antimateria es algo que no se comprende bien. Nuestra nave tiene fugas y la presión de aire es escasa. Llevamos en semigravedad algunos días. Me asomo a la ventana y solo veo oscuridad y grandes nubes de gas marrones y rojas. Creo que perdimos el rumbo hace mucho tiempo. Creo, también, que nuestra misión era suicida desde el principio. Dejamos los planetas extrasolares hace años y no hay atisbo de encontrar nada. Simplemente la nada y la oscuridad. Hace bastante que dejamos de regar los invernaderos de sótano inferior. Adams decía que las plantas nos quitaban aire. Es una tontería, pero le hicimos caso porque no teníamos nada mejor que hacer. De todas formas salen flores y malas hierbas. Todo debe estar contaminado por las bacterias del suelo, por esporas microscópicas, que pueden haber mutado en gravedad cero. La máquina se maneja sola desde algún oscuro despacho en cualquier bunker deshabitado. No tenemos noticias de la Tierra. A mí me da igual, pero algunos temen por el planeta que dejamos atrás siendo embriones. Murphy es el único que conoce de verdad el planeta, y solo toca su banjo y ríe. Nunca volveremos a ver el Sol, nos dice. Nunca habéis visto el atardecer en un trigal. Yo no echo de menos cosas que no conozco. Para mi la Tierra es un círculo azul. Me daría igual si fuera un asterisco amarillo o un cuadrado naranja. A lo mejor han muerto todos, añadía alguien de vez en cuando. Es posible. No sabemos cual es nuestro destino, ni siquiera el comandante, que hiberna cada vez más. El doctor cree que está deprimido y hace que con sus pastillas de alimentación se tome otras para curarle la mente. El comandante hiberna porque no hay nada que hacer. Desde pequeños fuimos adoctrinados para hacer una función específica, pero los que diseñaron esta misión no contaron con nuestra desgana. Perdida, entre oscuros abismos intersiderales, nuestra nave avanza en oscuridad.

No creo que tengamos una misión definida. Creo que somos las semillas terrestes para ser plantados en otros planetas. Murphy dice que el no sabe nada y que se apuntó porque era eso o ir a la cárcel.

Pero Murphy, en la cárcel se puede ver amanecer.

Si –contesta- , ya lo creo, y mira por el ojo de pez perdiendo la vista entre las luces de lejanas estrellas.

23 mayo 2009

Bostezos electorales


Se dice, se oye, se comenta que estamos en campaña electoral. Si les digo la verdad de la buena yo me enteré porque ayer, cuando volvía a mi cada de ver “Supervivientes” de casa del Manolin vi a unos pegando carteles en la lejanía. El ayuntamiento ha puesto unos cacharros de madera para poner los carteles, para que no guarreen las paredes. Ya se mide todo la milímetro, somos más finos que el pellejo de una mierda. Ya mismo pondrán televisiones con los políticos hablando de las cosas que no van a cumplir –y lo saben-, pero decir es gratis total. Ya les digo yo si es gratis que no he pagado un duro por decir chorradas por aquí nunca. Tampoco me han pagado, como a otros, también es verdad. Pero esto es un “oby”, como diría el menor de los Galvanes en “El viaje a ninguna parte”.

Pues lo que haré es no ver la tele. Bueno, intentaré ver los espacios públicos esos para la propaganda electoral. A ciertas horas dan unos anuncios buenísimos de los partidos minoritarios que no tienen precio. Se presentan 35 partidos o coaliciones, y ustedes seguramente, como yo se saben 4 ó 5. El PP, el PSOE, los Nacionalistas, IU que se presentan como La Izquierda, y el UPD de nuestra querida traidora Rosa Díez.

Después están los partidos fetén, los que tienen más moral que el Alcoyano, que no sé porque hacen el esfuerzo de presentarse, pero que ahí están, batiéndose el cobre en un sorteo electoral del que saldrán necesariamente esquilmados. Pero en la variedad está la diversión, no cabe duda. Las Falanges, el Partido Humanista, el Partido Comunista de los Pueblos de España o el POSI son viejos conocidos de aquellos curiosos que nos paramos a ver quien se presenta realmente a la elecciones. El PREPAL, por ejemplo, es un partido regionalista leonesista que obtuvo la friolera de 1270 votazos en las Elecciones Generales pasadas. Me encanta. También están el Frente Nacional, de ideas similares a su homólogo francés, que humorísticamente llama al PP, poniendo parches. En fin un maremagnun de siglas, ideas y opciones. Si viviéramos en una democracia plena, por mi todos tendrían una hora (tampoco son tantos, son 35) para exploner sus ideas como buenamente puedieran. Pero todos. Sería interesante ver debates entre Falangistas e Internacionalistas o entre los del Partido Familia y Vida con Iniciativa Feminista.

Pero nos quedaremos con Mayor Oreja peleándose con el canario y viceversa. Que si la crisis, que si el paro, que si Europa es esto o aquello. Eso es según la tele lo que nos interesa a los españoles. Un aburrimiento. Lo underground siempre será más divertido.

22 mayo 2009

El capitalismo ha venido y nadie sabe como ha sido


Pues si, señoras y señores, niños y niñas, zagales y zagalas, he irrumpido por todo lo alto en el capitalismo. Hoy me he sacado mi primera cuenta en el banco, y para colmo en un banco de curas, como es Cajasur. Bueno, es una caja de ahorros, pero como diría el expresi González, son la misma mierda. Un banco tiene mis datos.

La verdad es que soy un exagerao, porque yo ya tenía una cuenta abierta en La General de Granada que nos sacamos para pagar internete hace un chorro de años. Pero no es lo mismo, caray. Una cuenta de estudiantes a los que Supercable ninguneó y estafó de la manera más rastrera, no es lo mismo que una cuenta nominal con tarjeta y todo. Para más INRI, me tengo que dar de alta en Autónomos.

Soy un adulto. La cosa se complica.

Todo esto es porque, si la cosa no se tuerce, voy a tirarme unos meses trabajando en Murcia haciendo cosas de geólogo. ¿Salir al campo, indagar sobre la evolución? Cá. Todo es más prosaico. Hacer informes de yacimientos paleontológicos. Menos mal, que cualquiera sale al campo con el calorín del verano murciano. Me mola a mí.

Pero a lo que iba. La adultez ha llamado a mi puerta y le he abierto. Igual que el capitalismo bancario. Incluso los más irredentos anarquistas burgueses han de pasar por el aro de dar dineros a unos señores (en este caso de corbata y sotana) para que jueguen con él al Monopoly a lo grande y encima cobrándome comisiones. Me voy a pegar hostiones como Bud Spenser y me voy a quedar solo, jejeje.

No sé si tendré conexión a Internet a donde me vaya (espero que si, por el beato Santiago Alberione, patrón de la interné). Si descuido el blog se me van a ir, mangurrianes… no se preocupen. Lo comprendo. Pero no adelantemos acontecimientos.

Lo primero es sacarme el teórico del carnet. He hecho más test que un mandril de laboratorio. Creo que tengo las ideas más o menos claras. Verde pasar. Rojo no pasar. Y a los agentes de la ley siempre hacerles caso (tienen porra y pistola, y algunos muy mala leche).

Trabajo, carnet, si al final voy a ser un hombre de provecho y todo.

La broma es buena, no me lo negarán. Quien nace mameluco, muere mameluco. Es ley de vida. Es como el chiste aquel de Faemino y Cansado de que iban un padre esquimal con su hijo esquimal y le pregunta el progenitor a su vástago: ¿Tú que vas a ser de mayor? Y el hijo empieza a contarle un montón de cosas en plan cuento de la lechera. Cuando el hijo acaba el padre le dice incrédulo: ¿Tú, tú? ¡Tú vas a ser esquimal! Pues eso. Mameluco para toda la vida.

Genio y figura hasta la sepultura.




20 mayo 2009

Sin pena ni gloria


Voy relentizando el ritmo de mis actualizaciones y no es porqué no tenga nada de que hablar, saben que tengo rollo para rato, sino que las ideas que tengo no se concretizan. Es como lo que dicen siempre los Testigos de Jehová, con eso del relojero y ensamblar las piezas. Ellos se refieren a un Dios necesario para el ensamblaje del mundo. Yo, que soy más prosaico, me refiero a mi mismo (estamos 100% seguros de mi existencia) como inútil eslabón entre mi cerebro y mis escritos.
Mi vida últimamente ha sido vertiginosa y no me gusta un pelo. Me descoloca e impide que actúe con normalidad. La normalidad de la rutina. Y la rutina dicta que escriba post a cascoporro, a parvas, como la jeringa de un churrero. Pues no, el último mes la cosa ha estado floja. Hacer test cansa. Es un ejercicio intelectual duro. ¿Se ríen? Pues no lo hagan, porque yo sé lo que me digo. Una cosa tan mecánica, unos saberes tan absurdos, una metodología pedagógica que se da de bruces con lo que estoy acostumbrado, me pasa factura.
No tengo ganas de contarles cosas, esa es la verdad. Y sin eso esto tiene un escaso fuste. Si es que alguna ha tenido entidad o importancia las cosas que me dan por escribir. Supongo que alguna vez la tendrá, pero no lo recuerdo. Solo sé que algunas veces soy un pesado, y otras veces algo gracioso sale. Y sé de sobras que este post es uno de esos que pasarán sin pena ni gloria. Pero si es sin pena, no es triste, y glorioso no suelo ser, así que es una cosa absolutamente normal de escrito sin decir demasiado, pero dejando leer entre líneas que estoy lento, que el carnet de conducir me tiene ya un poco frito, y que la incertidumbre que se abre ante mí, no es cuestión baladí. Pero se superará como todo ha sido superado hasta ahora, o eso creo.

17 mayo 2009

I'm so tired

Bueno, ya he regresado de la vorágine.

Ya les contaré en sucesivos posts lo que ha dado de si el aniversario de los 50 años de Geología. Aparte de no comer en condiciones en 2 días, la aglomeración de tanta gente (miraras donde miraras, geólogos todos) y alguna cosa más, la reunión con los amigos (a alguno llevaba 9 ó 10 años sin verlos) ha sido muy provechosa, aparte de los actos institucionales, que han sido un poco como siempre son estas cosas –un poquillo rollo-, aunque tengamos un Rector Magnífico de andar por casa, en el doble sentido de la palabra, es casero, porque es geólogo, y es casero porque parece que está en su casa y no en un acto institucional.

Me enteré de la muerte de Castilla del Pino allí, entre reunión y reunión, y me quedé un poco parao. Hace 2 semanas lo veía en la TeleCastro y parecía más lúcido que nunca (aparte de estar un poco teniente). Y ese es otro post que dejo para otro momento, porque ahora estoy muy cansado. Y como buen egocéntrico, no me dedicaré a contarles cosas que ya saben por los periódicos, o por las noticias, que si eran un procer de la psiquatría española, que si era la letra Q de la R.A.E., aparte de ser vecino de mi pueblo, etc… sino como fue mi relación con él médico/paciente.

Pero eso ya lo dejo para esta noche o mañana.

¿Ustedes saben lo que es tener resaca si beber? Pues eso…

I’m so tired.

Pero contento por el encuentro de este fin de semana.

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