lunes, 28 de julio de 2008


El calor cae a plomo sobre mi cabeza.

La aclimatación está siendo rara. Llegué el sábado por la tarde de Bilbao. He dormido, he dormido y he dormido. Y he pasado calor.

Ahora estoy en el limbo. He vuelto. Tengo que hacer memoria para lo que me fui.

Fue para cambiar de aires. La oposición y eso. Suspendí. Eso lo recuerdo bien. Pero no recuerdo muy bien que he hecho en estos días de vacaciones. Será porque simplemente no he hecho mucho. Cuando estaba con Inés y Gaspar si me acuerdo mejor, pero cuando yo estaba solo no demasiado. He conseguido por primera vez en años, mantener la mente en blanco. Por las mañanas me levantaba como derrotado, pero el día lo pasaba con el piloto automático. No estar en casa de uno ayuda a eso.

Y vuelvo para irme ya mismo. Quiero recluirme de nuevo, otro año más,en el campo.

Quiero leer y escribir. He olvidado muchas cosas. He reseteado a muchos niveles.

Conocí en Madrid a gente a las que tenía mucho cariño a través de unos y ceros, así que en carne y hueso, más… Quizá debí llamar a más gente. Me arrepentí en su momento, tenedlo en cuenta.

Han pasado bastantes cosas pero se difumina todo en el recuerdo. Ahora solo hace calor. Calor esperando a que me venga el sueño. No debí dormir esas 3 horas y pico de siesta.

No sé. No siento la llamada del blog. Me habré asilvestrado por ahí.

No sé. Es extraño.

martes, 15 de julio de 2008


Hola, queridos amiguitos. Hago un parón en mis vacaciones de todo (blog y demás) para informar de que he sido suspendido en las oposiciones con una notan tan ínfima que me da verüenza poner aquí. Siento no estar actualizando ni nada, pero no dispongo de internet y así es difícil, claro. Prometo volver pronto, si es que alguien me recuerda, claro. Un saludo mameluco.

Escrito en Donosti en el Uda Berri con el mini ordenador de Gaspar

miércoles, 9 de julio de 2008


Me voy para Bilbao que me adoptan Inés y Gaspar. Estaré fuera unos 10 días oooo.... Eso no significa que no vaya a actualizar y esas cosas, pero no podré estar tan al tanto de comentarios en sus respectivos blogs y en el mío propio, aunque tiempo tendré. Lo que no tengo es la logística necesaria, pero bueno, me voy de vacaciones, jejeje. Saludos a todos.

Ea, Ramón, pallá que voy otra vez...


domingo, 6 de julio de 2008


Exterior noche.
Instituto de secundaria abandonado.
Sonido de búho. Luna llena.

Un grupo de estudiantes llega al gimnasio.

Fundido a negro

Interior noche.
Gimnasio lleno de polvo.
La tarima necesita se acuchillada.


Se sientan en círculo. Mike es el guapo del grupo. Juega al fútbol. Es muy popular entre las chicas. Su novia es Stacy, que lleva puesta su cazadora del equipo. Es azul y amarilla con una gran A. También esta Billy, el eterno secundón. Se hace el gracioso porque es un inseguro. Lleva un corte de pelo ridículo. Monger es un nerd clase geek de categoría fanático del rol. Va acompañada de Susan, una amiga tan friki como él, pero que en realidad está muy buena y solo tiene que cortarse el pelo, quitarse las gafas y será la próxima reina del baile, desbancando a Stacy, que acabará humillada, pero como en el fondo tiene buen corazón admitirá su derrota. Como relleno está Peggy Sue, que va vestida como la protagonista de Grease, y en realidad se llama Matilda. Encienden unas velas y sacan el tablero guija.

Mientras tanto…

Indeterminación.
Limbo.
Todo es nebuloso.

Dos espíritus hablan.

- Parece ser que hay una emergencia, Doug.

- ¡Vaya! Y yo que creía que iba a ser una noche tranquila. ¿No era hoy la Super Bowl?

- Eso fue la semana pasada.

- El tiempo aquí pasa volando, macho.

- Pues parece que tienes que ir a un instituto abandonado en Connecticut.

- Jolines, vaya rollo, seguro que son unos niñatos haciendo la ouija otra vez.

- Si, míralos por la pantalla.

- ¡Mierda! ¿Cómo pueden ser tan prototípicos? Estoy harto de manifestarme a clichés andantes, que lo sepas.

- ¿Me lo dices o me lo cuentas, Doug?

- El otro día un par de adolescentes de Murcia me pidieron ayuda para le hiciera la vida imposible a una muchacha de su clase.

- ¿Y que le dijiste?

- Que se fueran a hacer puñetas. Ya tengo yo bastante con lo mío. Ya es bastante duro estar en el limbo como para aguantar las tonterías de los mortales.

- Antes era diferente.

- Si, era distinto, antes te llamaba gente de categoría. Yo una vez hablé con Sir Arthur Conan Doyle. Quería saber cosas de su hijo.

- A su hijo lo conocí yo en la fiesta de Navidad de hace un par de años. Era muy majo.

- ¿Pero ese no estaba en el cielo?

- Si, pero el de arriba está haciendo no se qué de política interdepartamental. También vivieron del infierno unos cuantos.

- Como os lo montáis lo de los sindicatos… ¿De verdad? ¿Quién?

- Yo solo conocí así de pasada a Escrivá de Balaguer. Era un tio muy sieso.

- Vaya, que fuiste a dar con uno. A mi me gustaría conocer a Carlos V. Hablé una vez con un lacayo suyo y me dijo que era un sol.

…

- Bueno me voy a los del instituto ese.

- ¡Bah! Pasa, no vayas hoy…

- Pero es que después Dios se pone muy pesado con que hay que demostrarla vida ultraterrena y esas cosas.

- A estos les dará igual, si total, son tan prototípicos que el que se viste de negro acabará matándolos a todos un día de estos.

- ¿Se podría saber de algún modo?

- Tengo yo un enchufe en el departamento del Libro de la Vida…

viernes, 4 de julio de 2008

Siempre me gustó la música punk. La americana y la inglesa. Y la cuestión es que casi todo el mundo elige otro grupo, pero yo siempre elijo a los Sex Pistols. Me gustan desde los primeros discos de los Clash hasta los Ramones pasando por el rock terrorista de los MC5 (si, ese grupo del cual Boris siempre llevaba una camiseta), del cual mi primo compró una vez un vinilo verde para sorpresa del imbécil del Melgamusic en Granada. Le cuento la historia en muy poco tiempo. En esa tienda de rateros te vendían los discos según el entusiasmo que mostrases (no ponían los precios). Mi primo preguntó cuanto cuesta y el tío le dijo 1900. Mi primo replica: ¿puedo oírlo a ver que tal suena? (era la época preinternet, a muchos de ustedes le sonará a chino eso de llevarse discos que sabes de oídas pero que apenas escuchas dos minutos en la tienda). Cuando el colega iba a ponerlo en el plato descubrió para su asombro y para el nuestro que el vinilo era verde, jajajaja. Solo por verle la cara al tío mereció la pena llevarse ese disco. Se parece mucho a una historieta de Mauro Entrialgo, pero es así. Para la gente que conozca Granada desde hace tiempo, Melgamusic estaba donde antes, en frente de donde está ahora, donde está la tienda de los chinos (con los Beatles pintados aún en las paredes). No les dejamos nosotros (sobre todos G.) a los tipos esos.

Bueno, que yo he sido muy seguidor de la música punk, y si he de elegir algún grupo punk elijo los Sex Pistols, porque creo que sintetizan mejor eso que se dio en conocer en su segundo disco apócrifo y en la película “La gran estafa del Rock and Roll”. Bueno, en realidad yo me quedo con la más reciente The Filth and the Fury donde los muchachos (ya no tan muchachos) se despachan a gusto con Malcom McLaren. ¡Bien por ellos! ¿Qué decirles de Nevermind the Bollocks que no se haya dicho ya? Bien poco. Es uno de mis discos preferidos. Por una cosa es particular sobre todas las cosas. La voz de Johnny Rotten.

Aparte de las letras y los llamamientos a la anarquía y a la destrucción, la voz de Lyndon es lo que me fascina, lo que me parece hipnótico. La forma de acabar las frases alargando las vocales, rompiendo la dinámica vocal de los grupos anteriores. Si bien con anterioridad no era necesario cantar bien (fíjense en Dylan, i.e.) o ser un virtuoso (un montón de casos), lo de Rotten demuestra que lo puede hacer cualquiera. Pero ¡ojo! cualquiera no es Johnny Rotten. Porque este señor puede salir hoy en la prensa diciendo que, dos puntos,



"Valores familiares, unidad, espíritu, comunidad. Ellos intentaron quitarnos todas estas cosas, y lo hicieron. Eso es el punk"

Lo dice aquí





Es magnífico. Este tío es un trasgresor profesional. La gente se fijaba mucho en Sid Vicious. Sid era un mindundi, hombre. John si que mola, pero no porque diga esto ahora. Que el punk son valores familiares, jejeje. Si no porque ser punk y morir joven es fácil, macho, pero ser punk y llegar a los 52, eso es lo guay, chaval.

Porque ya lo cantaba Manolo Kabezabolo:


Haze algunos años ke nos dejó
haze algunos años ke Sid murió
la puta heroina se nos lo llevó
Todo hubiera sido bastante distinto
si hubiera mezklado kokakola kon tinto
y hubiera konozido el kalimotxo
Si Sid Vicious hubiera konozido el kalimotxo
no habría muerto de sobredosis
Si Sid Vicious hubiera konozido el kalimotxo
habría muerto de cirrosis


(he respetado la caligrafía original de la página de Manolo, yo me sabía la canción entera, pero era mejor copiar, pegar, ¿no?)


En definitiva, terminaré como Stan en South Park y diré ¿Qué hemos aprendido hoy? Hemos aprendido bien poco. Pero es que yo lo aprendí hace años. El primer mandamiento punk (viene hasta en la wikipedia) es el título que encabeza este post. Hazlo tu mismo. Eso es el principal legado de esta tendencia, de este movimiento, de este “como quieran llamarlo”. Ya sé que muchos dirán que esto se contradice con que elija a un grupo creado por un gran cerebro maquiavélico como el de McLaren y toda la pesca. Pero es por eso precisamente. Porque ha trascendido a todo eso. Porque la anarquía está asociado a los Sex Pistols aunque su álbum fue publicado por una multinacional del disco (después de ser despedidos por dos con anterioridad). Pero que demonios

¡God save
Johnny Rotten!

jueves, 3 de julio de 2008


Eso nos encantaría a todos, supongo. A todos nos gustaría acabar nuestras aventuras en la vida como el coronel John “Hannibal” Smith. Y fumarnos el puro de la victoria. Pero no siempre es así. Habrá que tomarse la cosa estoicamente. O sea, que voy a dejarlo todo y voy a dedicarme a buscar la ataraxia. Que no, que es broma. Que solo seré estoico a la manera superficial y moderna.

Bueno, me dirán a que viene todo este cúmulo de tonterías. Es que ayer me quedé en blanco en mi defensa de la programación. Lo había mirado un millar de veces. La programación la había realizado yo. Y quedé en el más completo de los ridículos y pasé un mal rato terrible. Me quedé en blanco, repito. Las pesadillas se volvieron realidad. Ayer no tuve ganas de contárselo. Hoy ya me da más igual (contárselo, no el hecho en si). Quedé como un pelele. Al final salve la honrilla. De perdidos al río, y la unidad didáctica la presenté dignamente. Los riesgos geológicos, me tocó el tema 7.

Los riesgos de quedarse en blanco. Los riesgos de opositar. Los riesgos de la vida.

Y es que la vida es riesgo, y los riesgos, riesgos son.

miércoles, 2 de julio de 2008


Ahora si. La cuenta atrás.

El calor hace que mi frente vaporice sudor. Mi habitación es húmeda. Está excavada debajo de la muralla antigua. Está en un piso bajo, a ras del suelo. Siempre pasan coches.

Es la cuenta atrás.

Mañana ante un tribunal expondré mi programación. La tengo en mi cabeza. No en mi lengua. La gente me da ánimos. Pero no están en mi cabeza. Te va a salir muy bien, me dicen. Quizás si. O quizás no. No sé utilizar el lenguaje de la educación.*

Pasa un coche lento. El ruido de la goma contra el asfalto es más estruendoso cuando hace calor, ¿se han dado cuenta? Supongo que será que el neumático está un poco derretido.

Como mi cerebro.

Llevo 11 temas bastante bien preparado de los 15 de las unidades didácticas. Supongo que me caerá alguno. Sería tener muy mala suerte.

Bueno, ya no me enrollo más, salvo un leve aparte que me ha salido.

Buenas noches a todos.


* Me gusta utilizar el lenguaje antiguo para las cosas: teoría y práctica. No cognitivo y dinámico-activo. Conceptual y procedimental. Y eso de los valores… afectivo-social. Se supone que le tenemos que inculcar una serie de valores a los niños y muchachos. Lo malo es que yo puedo convertir a mis alumnos (si es que me hacen caso, que será difícil) en unos librepensadores y en unos anarquistas, que se pasen por el forro cualquier tipo de trasversal buen rollística, en rebeldes no focalizados. Yo lo suelo hacer. Es una edad muy difícil para ser radical con ellos, y yo lo soy a veces. Y lo sería, supongo. Aunque después sería un cabronías, también. Odio el jaleo, menos en los bares. Por eso solo voy al bar una vez a la semana. Y no me gustan las clases ruidosas.

lunes, 30 de junio de 2008


Continuando con temas patrios. Hoy hablar de España es hablar de fútbol, y hablar de fútbol es hablar de deportes.

Cuando uno habla mal del fútbol enseguida se le tacha de muchas cosas. Y si encima se encuentra en juego la hombría española en el terreno de juego, más. Para empezar eres un intelectual de izquierdas (siempre de izquierdas) amargado y resentido que odias lo que le gusta a la masa. Nadie se para a ver tu trayectoria vital o las tonterías que te gustan.

Retrocedamos en el tiempo. Lo he hecho muchas veces. Casi siempre. Soy un repetitivo, ya lo saben. En mi más tierna infancia yo era un niño feliz. Lo he escrito muchas veces. Aún recuerdo los dibujos que hice en la inauguración del Mundial 82 y mi colección de cromos de Naranjito. Mis padres me recuerdan como yo gritaba en el Mundial del 78: Argentina, Argentina con apenas dos años. Me acuerdo de todos los mundiales de fútbol, por sus mascotas o por cualquier otra cosa. Son cosas de la infancia que se quedan para los restos, igual que las chapas que tenían caras de ciclistas. Pero eso si se dan cuenta es casi todo porque lo daban por la tele, lo regalaban con los yogures o en las botellas de Fanta de naranja. Nunca coleccioné cromos de los jugadores de la liga, y si de las series de la tele (Comando G, Willy Fogg, Don Quijote) o las pegatinas de V de la Teleindiscreta.

Desde pequeño he sentido una pereza innata hacía todo lo físico, hacia el deporte en general. A saber, yo era el típico niño que era el último en ser elegido para jugar el partido en gimnasia. Y no digo en el recreo, porque en el recreo yo pasaba de jugar al fútbol. Les hablo de 8 ó 9 años. Las clases de educación física eran un suplicio. Recuerdo esas pruebas terribles, correr el kilómetro, hacer abdominales o saltar cosas, como torturas ideadas por algún gerifalte nazi que se aburría en alguna habitación del colegio. En E.G.B. (Enseñanza General Básica, para lo de los planes nuevos) solo suspendí un trimestre de una asignatura en mi brillante expediente: la gimnasia. Entre tanto Sobre y Notable, el Sufi raspao y un Insuficiente en la primera evaluación de Octavo. Para mi Don Julián era el enemigo. No comprendía porque no había otras asignaturas de cosas que me gustasen y si de deportes. Como ven, mi resquemor a los deportes en general, y al fútbol en particular, no es una posición de ir de guays, es una cosa que viene de antiguo, cuando uno no se plantea ir de moderno por la vida. Cuando pase al Instituto yo ya pesaba 103 kilos y medía 1,70. El baloncesto me gustaba algo. La NBA sobre todo, pero era por el espectáculo más que nada. En seguida se me pasó. Las clases de E.F. continuaron siendo un verdadero rollazo. No comprendía porque había que ir a clase y sudar como un pollo, y que tenía que ver aquello con la educación. Nunca fui bueno en matemáticas pero comprendo que se den. En inglés era bueno, hasta que fui malo, pero es normal que en una educación integral aprendamos idiomas. Pero ¿Gimnasia? ¿Dos horas a la semana que suponen? Correr 1000 metros dos veces al año. Yo iba andando. Empecé en 5 minutos y pico en 7º de E.G.B. y acabe en 18 minutos en 3º de B.U.P. (Bachillerato Unificado Polivalente). Se supone que a quien le guste el atletismo que lo practique y así con todo, pero eso de mens sana in corpore sano no lo entendí jamás. Ahora tengo la mente loca en un cuerpo que da pena, pero yo lo elegí así, o mi subconsciente, o algo. Básicamente porque la gente a la que admiro no hace mucho deporte. Eso debe ser. ¿Por qué no había en mi instituto clases de cine o de fotografía? No las había. Y eso era lo que me interesaba a mí.

Por otra parte está esa manía de buscar ídolos e identidades comunes para sentirnos un todo. Yo, un guiñapo de persona, gruñon y cascarrabias, que optó por el individualismo más rastrero hace ya tiempo, no necesito héroes. Y hay bastante gente a la que admiro. Pero no me hacen que pegue gritos, ¿que le vamos a hacer? Mi entusiasmo es muy limitado.

Y no soy de los que dicen que es una barbaridad que los futbolistas ganen lo que ganan y cosas así. Si se lo dan hacen bien en cogerlo. Yo también lo haría. Haces lo que te gusta (y a veces lo que les gusta es irse de juerga) y encima te llevas un pastizabal. Ole por ellos. Ahí si les digo Oleeeeee.

Pero si la gente es feliz, así que lo sea. Yo he dicho muchas veces aquí, y en multitud de sitios, que ojalá me gustara el fútbol. No sería de los que se les desbordaría la pasión tampoco. Pero estaría siempre entretenido. A mi me gusta la F1 (que creo que no es un deporte, que es más tecnología que otra cosa), como ya he contado otras veces, por mero aburrimiento, los domingos al mediodía, y me da igual que gane Alonso, Raikkonen o Kubika. Yo lo que quiero es que sea todo muy emocionante, que haya muchas salidas, accidentes, y que sea todo muy espectacular. Pero por muchos partidos que vea (y son muchos, créanme, que la Eurocopa pilla siempre en exámenes y los pisos de estudiantes hierven ante tamaños acontecimientos, y cualquier excusa es válida para no estudiar) no logro aficionarme.
Si estoy solo no veo un partido de fútbol jamás de los jamases. Y contra mí no se puede aplicar eso de lo de las masas (no te gusta nada que le guste a mucha gente y tal), que soy teleadicto y he visto ediciones enteras de GH y Supervivientes, aparte de festivales de Eurovisión, telediarios de Antena 3, algunas películas basadas en hechos reales de después de comer e incluso algún desfile de ropa interior de Noche de Fiesta. ¡Ahí es nada! ¡Que vengan ahora los gafapastas a retarme!

Pero es que a mí sencillamente los deportes y sus tejemanejes no me interesan gran cosa. A mi me gusta tener alegrías propias, eso es todo. Soy así de egoísta.

domingo, 29 de junio de 2008


No sé como afrontar este escrito acerca de por qué me gusta mi país. Me siento como un niño de esos repelentes que todos los años recibe el ciudadano Juan Carlos (así llaman al campechano monarca los de ERC) en Zarzuela. ¿Qué decir de España? Bueno, para empezar, siguiendo al hilo de mis oposiciones diré que hay tres Españas, la España Silícea, la España Caliza y la España Arcillosa. Eso a priori, parece que no es nada ni bueno ni malo, pero ya en si es una cosa muy buena. España tiene un montón de paisajes diferentes, cuando la especulación urbanística o el turismo no lo masacran es todo muy bonito. Desde el desierto de Tabernas hasta los Picos de Europa. ¿Ven? Ya va una cosa buena del país. España es bonita. Parezco de parvulitos.

LAS 3 ESPAÑAS

Pero en eso nada tenemos que ver los españoles como pueblo, la verdad. Los españoles somos diversos, y en la variedad está la diversión. Bueno, aunque el término sea muy obsoleto, para empezar hay dos Españas. A los más jóvenes les sonará a rollo patatero, pero con la polarización progresiva de la vida política y de los mass media, cada vez es más verdad. Lo que pasa es que las dos Españas son dos nuevas Españas. Una de orden que escucha a Federico y otra de buen rollismo progre que lee El País Semanal. De esos barros vinieron estos lodos. La bipolarización de España es un hecho. Es otra cosa que me gusta de nosotros los españoles. La discusión constante. Como bien cantaban las Vainica: Dos españoles, tres opiniones… Usted entra en un bar suizo y todos sisean como si estuviesen rezando el Rosario. Aquí llega uno a un bar y le ponen la cabeza como un bombo. Y todo, porque en los bares se discute mucho por cualquier pamplina. No sé si el bar es un invento español. La taberna jaleosa sin duda lo es. Por lo menos en el hemisferio occidental. Se discute mucho, pero al final nada. En este país nuestro se arma la de Dios es Cristo pero a la ná se nos ha olvidado todo. Hombre, siempre hay cuatro exaltaos, pero aquí la gente se amolda. Un ejemplo, el matrimonio gay. ¿Quién está hoy en contra aparte de unos cuantos de comunión diaria? A la mayoría les da igual, eso si. A más libertad mejor, o eso por lo menos pienso yo. Pero este país tiene eso. Revuelos que se pasan lo que dure en las noticias. Somos un pueblo olvidadizo, y no significa que nos dejemos manipular tan fácilmente como muchos creen. Simplemente las cosas nos dan bastante igual al cabo de unos minutos. A cada uno le da igual una cosa diferente eso si. Después cada uno a lo suyo y ya está. A unos les gusta el fútbol ( a la gran mayoría), a otros la tele (a otra gran mayoría – entre la que me incluyo yo- ) y a casi todos nos gusta comer y beber. Porque en España otra cosa no, pero comer se come de muerte. Y se bebe de escándalo. Y eso no lo digo yo, lo dicen todos los guiris que vienen a atiborrarse de lejanas tierras. Y miren que no le dan la mayoría de veces comida de verdad, que si les diesen paella de casa de uno, lo fliparían 1000 veces más. Y por no hablar de la sangría de tetrabrick que le dan a los pobrecillos. Yo de vinos y esas cosas no puedo hablar porque no sé de esas cosas.

LA ESPAÑA ETERNA

Y por último resaltar lo que más me gusta de los españoles, y en eso coincido con Sánchez Dragó y el título de su último libraco, en que si hablas mal de España es que eres español. Ante el chovinismo francés, nuestro Volksgeist particular es echarnos piedras sobre nuestro propio tejado. También es poner a parir al vecino por feos aunque nosotros seamos más feos que él. España es así. Podemos dejarnos llevar por discursos progresistas de que nuestra sociedad es muy avanzada (lo es en cierta medida por su pasotismo innato) y que somos Europa. No es verdad. Nuestros sentimientos nacionales son de rancio abolengo. Somos una de las naciones más antiguas de Europa y eso tiene que pesar. Somos país desde 1492. Montenegro lo es desde el año pasado. Nuestras señas de identidad no se pueden meter a la lavadora y punto. Somos herederos de un imperio, como cantaban los megajevis Zarpa. Tenemos una historia detrás. Desde Isabel y Fernando hasta Juan Carlos y Sofía. Es un topicazo como la copa de un pino, pero los pueblos que desconocen su historia están condenados a repetirla. Bueno, eso sería en universos lineales. Pero no vamos a entrar en cuestiones físicas de las que sé bien poco.

Soy consciente de que a la muchachada le da igual todas estas cosas que yo cuento aquí. Bueno, lo de comer no. A todos nos gusta la tortilla de patatas de mamá. Pero así veo yo las cosas. Yo soy español, pero no tengo porque sentirme orgulloso de serlo. No es que esté descontento. Soy afortunado de ser de España y no de cualquier país del Tercer Mundo. Aquí hay sanidad pública y educación, saneamientos, garantías sociales, libertad de expresión. Y me alegro por ello. Pero eso del orgullo, es otra cosa. Es una cosa más íntima, una conexión con algo, con alguien, que comprendo que alguno pueda tener con eso indeterminado llamado Patria, pero que yo, realmente, no siento.

Mirar también de este mismo blog:

SÍMBOLOS

¿POR QUÉ NO TE CALLAS?

FUEGO REAL

EL 2 DE MAYO: MAMELUCO SE LO CARGA

sábado, 28 de junio de 2008


Ronda por mi cabeza desde hace un par de día un post que se llama Prioridades. Pero entre que repaso mis Unidades Didácticas, el calor, la desidia y el desespero lo voy dejando para luego. Lo de Prioridades es acerca de las prioridades de cada uno y la forma de enfocar. Viene a cuento de una conversación que tuvo lugar en casa de unos amigos a la que ni asistí, que me ayudó a decidirme a escribir algo que me barruntaba por la cabeza. Esto está siendo muy extraño. Estoy explicando el proceso de un post que ni siquiera sé si escribiré mañana o algún día. Es muy tarde. Se me ha hecho muy tarde porque no quería que llegase mañana. Ya saben, uno de esos días. La madrugada nos pilló en el patio de un pub de mi pueblo. El patio es un patio normal y corriente de una casa. Sin música, sin estruendo, con limoneros, olivos, laureles y algunas flores. Se ven las estrellas. Hacía calor, pero allí en la penumbra se estaba a gusto. Salgo más que nunca. Nunca he salido tanto, quizás porque he encontrado en ello una solución al que no llegue mañana. Hasta ahora la solución siempre había sido el insomnio. Pero ahora es salir de casa. Es un parche a la goma de la noche que se convertirá inevitablemente en día cuando la Tierra gire los grados necesarios, lo sé, pero las horas pasan mejor así que dando vueltas entre sábanas y sudor, mascullando palabras en la oscuridad, con los ojos abiertos como platos.

Ahora son casi las cuatro y media. Mañana quiero levantarme temprano (o a una hora prudencial) También quiero ir a Correos, mirarme unas cinco UD, y poco más. A lo mejor escribir Prioridades. Pero creo que eso no es una prioridad.

jueves, 26 de junio de 2008


Cuentan que en el café de Berta los bollos suizos eran suizos de verdad. No puedo afirmar ni negar nada al respecto porque jamás los probé, ni jamás estuve en Suiza. Me parece un país claustrofóbico. Como todos, iba a tomar café, a fumar y contemplar las horas pasar por los ventanales. Aquellas cristaleras, reminiscentes de los enormes cristales de moscovita de las catedrales rusas, distorsionaban la realidad callejera. La suciedad del cristal eliminaba la porquería exterior, creando por arte de magia basuril, el prodigioso efecto matemático de que menos por menos es más. El bulevar se veía magnífico por la pantalla protectora de vidrio y mugre.

Ninguno trabajábamos en nada serio. Sobrevivíamos de nuestras pensiones de guerra.

Berta era un imán para los jóvenes estudiantes. Las historias que sobre ella se contaban en toda la ciudad no dejaban de ser tragicómicas. Algunas venían a decir que durante la guerra del 58 su marido – un poeta tísico, fundador de la corriente, hoy olvidada de concentralismo- fue llamado a filas como piloto de la Confederación Occidental, y que cayó en el cielo de Zanzíbar peleando de manera épica con el mítico Perro Negro de los Alemanoides. Otros, sin embargo, cuentan que Berta antes de tener el café, fue prostituta en los suburbios de Manila o espía del COMECOM, o buscadora de oro en Brasil. Lo que si sabían todos es que la mujer a la que todos llamaban Berta, era rubia, alta, de tez tan blanca como el papel clorado y tuerta.

Las tardes de viernes eran las más tranquilas y yo aprovechaba para escribir en pequeños papeles que me daban en una imprenta cercana. En las imprentas, cortan el papel con guillotina al tamaño deseado y siempre hay un excedente, que tiran a la papelera, si no les sirve para otro uso. Me paso por allí y me lo dan. Recuerdo que mi primer libro de poemas lo redacté en finas tiras de 3 centímetros por 30. De unos carteles de peleas de gallos, me dijeron. Una tarde hacía yo de negro para un catedrático y escribía al estilo Pemán un discurso de agradecimiento para una entrega de premios. Era una cosa soporífera. Mi negrero era un perfecto mequetrefe. Le daban el galardón al “Mejor Invento del Año”. Dos mesas más allá, sorbiendo un vaso de leche, estaba un hombrecillo gris, el que realmente había desarrollado el artefacto. Era tan pobre que vivía en una pensión acompañado de dos de sus colegas y una miríada cucarachas. Berta se sentó a mi lado. Me tocó el pelo y me dijo que si me tomaba bien lo que decían de mí. ¿Qué dicen de mí? – contesté -. Que moriste en Zanzíbar. Creo que en parte es verdad. Algo de mi se quedó en Zanzíbar. Eso me suena a película mala, -replicó Berta-. Sonreí. Perro Negro murió en Zanzíbar. Yo volví. Perro Negro estaba ardiendo y yo le pegué un tiro para que no sufriese. Lo sé, me lo has contado muchas veces. ¿Entonces para que preguntas? No quiero que estés mal. No te preocupes. Estoy bien. Yo creo que no. Podría estar mejor, pero estoy bien. ¿Cómo está Mijail? Ya no lo veo. ¿Es por eso que me preguntas? A lo mejor. Te echo de menos. Ya no estoy tan bien. Compréndeme. Creí que Perro Negro te había matado. Conocía muy bien a Perro Negro. Ya sé que conocías muy bien a Otto, querida. Te lo presente yo. Hay una cosa que no comprendo bien, Berta. ¿Por qué nuestros países habían llegado a la determinación de que la guerra es más civilizada si mandan a los poetas y a los artistas a luchar? Creo que fue idea mía. Nunca debiste ser amante del Ministro de la Guerra.

-----------------------------------------
Es lo primero que escribo de ficción en mucho tiempo, espero sepan perdonar los fallos. Además lo he escrito casi sin corregir, en un arrebato.

miércoles, 25 de junio de 2008


Ayer decía, creo que erróneamente en el fotolog, que estaba atontado por el calor, o por la presión. No es que fuera erróneo al completo. Estoy atontado por la descompresión. La superación de la meta me vuelve a la coyuntura anterior. A mí atávico estado natural, a mi secular estado de enfado con el mundo. Y conmigo mismo. Y eso es malo. Me hace ser un borde desgraciado. En resumidas cuentas, estoy a la que salto algunas veces y otras, desconecto, me quedo pensativo, mirando a un punto fijo, o agacho la cabeza. La felicidad solo me duró un día. Porca miseria. A veces me pregunto que barrunta mi mente por su cuenta. Soy un mierda. Si, un MIERDA. Hoy no quiero que nadie me defienda. Me conozco mejor que ustedes, me temo. Hago sufrir a la gente que tengo a mi alrededor. No quiero ponerme como estaba hace unos años. Hace unos años era horrible convivir conmigo. Después me arrepentía enseguida, pero el mal rato ya estaba pasado. Gruñía, rumiaba, era arbitrario. Era todo lo que odio. Ahora empiezo a serlo de nuevo. Llevo dos días así. Me enfurezco por dentro por nimiedades. Lo malo es que tengo exámenes. Intento evadirme, pero nada. Me quedo colgado cual Windows…

Me fastidia que me diga la gente que son imaginaciones mías, que yo soy el que tiene que salir y esas cosas. Yo no elijo sentir esto. Tengo que luchar mucho para la contención de mi carácter mierdoso. Yo, en el fondo soy bueno. Pero no me encuentro bien. No me encuentro a gusto. Siempre creo que las metas que me marco son las que me hacen sentirme mal, pero una vez superadas, para bien o para mal, siempre vuelve la negrura de la pez a visitarme. Es el eterno retorno. Es el regreso al pasado.

martes, 24 de junio de 2008


Claro, lo de que Cristo lo fundó es otorgarle a un pequeño profeta de la Palestina del siglo I una importancia desmesurada en lo que a los designios que rigen los fenómenos atmosféricos se refiere.

Menos mal que no soy triscaidecafóbico, porque me tocó, de los temas que me había mirado el número 13. El del clima. Me hubiese gustado más otro, pero no por razón de número, sino de tema, claro. El suelo, las rocas de cualquier tipo, el tema 1 al que todos dan de lado y se ocupa de la Tierra en el Sistema Solar. Pero bueno me toco ese. Lo hice lo mejor que pude, que tampoco era para echar cohetes, hoy siendo noche de San Juan, serían muy oportunos, pero bueno, ya esta pasado. Alea jacta est. Además que sepan que terminé mi tediosa carrera un martes y 13.

Lo que ya no me tomo tan bien es la llegada del calor, muy relacionado con nuestro clima mediterráneo continentalizado. A los gordos nos sienta muy mal el calor desde tiempos inmemoriales. Ya saben que la naturaleza es muy sabia. Fíjense en un inuik y en un massai. El esquimal (yo lo pongo aunque les moleste muy el término a ellos –supongo que no leerán esto muchos inuiks-) es como un chinorri achaparrao y entrado en carnes. El africano es largo y enjuto, y pega muchos saltos. ¿Por qué? Para adaptarse al clima. Pero claro ahora nos saltamos a la torera esas adaptaciones, pues cada día somos más independientes del medio. Pronto, cuando pavimentemos Europa con cemento y la única tierra fértil sea el sustrato inventado de los invernaderos, seremos todos gordos, como yo. Así los Iker Casillas (nuestro nuevo becerro de oro) del futuro pararán más “penáltiles” a los italianos. Porque Cristo no tiene nada que ver con el cambio de estación. Es una cosa de solsticios (como me gusta esa palabra), pero que España (si, si, España entera, todos nosotros) hayamos pasado a semifinales de la Eurocopa ha sido cosa del Rey, que les ha dado suerte parece ser a los muchachos de Luis Aragonés, ese gran hombre a un chándal pegado, sin ser yonki y siendo un viejales de esos de mala leche y palillo en la boca. Así lo decían hoy en las noticias. El Donut Borbón le da suerte a la Roja. Valiente tonterías peloteras (y no hablo de balones) hay que oír en según que sitios. Hay que estar tranquilos. Si España gana la copa esa, creo que los bancos han llegado a un pacto secreto de perdonar a todos los españoles las hipotecas o algo así me han comentado mis fuentes.

Obviamente me lo estoy inventando. Yo no tengo fuentes. Y si mis supuestos chivatos me dijesen semejante sandez una de dos, o los recomendaba para Nuevos Cómicos, o llamaba al frenopático más cercano.

jueves, 19 de junio de 2008



Gracias a María por pasarme el vídeo. A ustedes le resultará raro oírme. Nunca lo han hecho. Solo conocen mi cara de pan y mis barbas... Pensaba que había titubeado menos, pero no era así. Bueno, ¿que quieren? Uno no es perfecto...

Tienen el resumen en fotos y los poemas en el post antiguo:
Recital Poético

miércoles, 18 de junio de 2008






Bueno, pues. Bajo el nombre de tag Clares me envía un meme o cadena de toda la vida. Ya saben el funcionamiento. Saben que no me puedo resistir, aunque muchos piensen lo contrario, y más siendo de comida. No sé como Fuensanta habrá intuido que soy un buen aficionado y un cocinilla, o a lo mejor ni lo ha intuido, jejeje. Pero el caso es que sí. Siempre soy pusilánime, me tiro piedras sobre mi tejado, que si soy un petimetre, que si soy un mameluco (como mi propio nombre indica) y un desgraciao. Pero la verdad es que comer se me da bien. Bien, eso era la broma. Ahora viene lo, entre comillas, serio. Se me da bien cocinar. Y eso es verdad. Tengo mano para guisar. Creo que es de lo que siento más orgulloso de mis años de estudiante. Han sido tantos que me ha dado tiempo ha mejorar mi técnica un montón, aunque la verdad, y como decía el libro aquel: todo lo que necesito, lo aprendí en el parvulario. O sea, que casi todo lo básico lo fui desarrollando en el primer par de años y después ya fue mejorar sobre esos cimentos. Teniendo en cuenta que mi carrera fue de 13 años, tiempo tuve. Jejeje Bueno, vamos a hacer el cuestinario.

1. Un alimento que no me guste nada.

Muchos. El primordial: El pepino, el cucumber. No soporto su sabor ni su olor. Es la principal causa de que no coma melón – con lo que me gusta -, por el riesgo de que salga apepinao. Al tio que invente la máquina que averigue antes de abrir un melón de que no va a salir apepinado le deben dar el premio Nobel de algo.

2. Mis tres alimentos favoritos.

La carne de lo que sea (del animal de sangre caliente que sea), la pasta y las patatas como sean también.


3. Mi receta favorita.

Lasaña con carne de pollo sin picar y berenjenas (nata por bechamel).

4. Mi bebida favorita.

La Coca Cola (en lata a poder ser y bebida directamente del recipiente).


5. El plato que sueño con realizar.

Ya lo inventé. Y sin soñarlo, ni premeditarlo. Una ensalada de col lombarda, cebolla, pechuga de pollo y huevo duro. Aliño: sal, aceite y vinagre especial de esos que tiene cositas de jamón. Efecto conseguido: el huevo duro se pone azul. Notablemente exótico.

Estaba a dieta y nos íbamos a pasar un domingo a la Fuente del Avellano. Ni corto ni perezoso uní todos estos ingredientes en un tupperware, metí un tenedor en la mochila con el receptáculo y me fui. Cuando llegamos al claro del bosque saqué la vianda y allí estaba. Carne violeta y huevo duro azul. Y de agradable y suave sabor.

No es que sea de mis platos preferidos, pero una innovación si que es.


6. Mi mejor recuerdo culinario.

Cualquiera de los arroces y conejo con alcachofas hechos por mí, y que salían en su punto, en Granada, cuando estábamos todos los que éramos… en años que en su momento quería olvidar y que ahora ya pasados gusta recordar ( y algunos momentos incluso repetir – pero solo algunos-)

Y uno concreto, con Gaspar e Inés en Donosti, el año pasao, celebrando que había terminado mi carrera...


Y los nominados para hacer lo mismo son (sin obligación ninguna):


Arándanos
(cuando acabe los exámenes)

El Hombre Invisible

Ana Chévere

Socioapatía
(También cuando acabe los exámenes, que sé que me odiará por esto que él considerará una mariconada, jajajaja)

martes, 17 de junio de 2008


Satán me dio un taco e hizo que me pusiera realmente enfermo, el pollo estaba crudo y estaba todo lleno de aceitaco. (Traducción mameluca)

Esta es una forma más de ponerse enfermo. Existen miles. No me la he inventado yo. La inventó ese gran genio, un poco desgarbado, que es Beck Hansen, en una de mis cansiones preferidas, Satan gave me a taco de unos de sus discos más desconocidos, el Stereopathetic soulmanure (1994). Estar enfermo es innato a los seres vivos. Somos perecederos, como los yogures, casi todos los programas de Antena 3 y los iguales de la ONCE.

La enfermedad también, casi siempre, afortudamente, suele ser perecera, y no pasa de un resfriado, una migraña o un dolor de barriga. Los nervios son igual si son por un motivo concreto. Si se instalan en ti por un motivo desconocido para la ciencia apaga y vámonos, que hay para largo. Las últimas semanas –sé que me repito más que el ajo, más que los Morancos, incluso más que Jiménez Losantos- están siendo un reconcentrado de síntomas leves convertidos en graves por la centrifugación de sentimientos, de falta de vigor y por la pérdida de perspectiva. Pensar mucho en una cosa hace que la distancia con que hay que examinar los problemas desaparezca, y simplemente, se haga una ligazón a comer, a dormir, a limpiarse los dientes o a rascarse el codo. Hoy he vuelto a soñar. Faltaban 20 minutos para la presentación. Me tenían que llevar en coche, pero tenía que pasar por una copistería para imprimir la programación y encuadernarla. No daba tiempo. Tanto esfuerzo para nada, me decía a mi mismo. Después se mezclaban con otras cosas que no vienen al caso, pero que me recordaban que la vida no es de color de rosa precisamente. Asumía al fin que lo que era, lo era y punto. Lo que soy.

Y acabo, pues como empecé, con Beck, de su disco Mellow Gold (1994), Loser.

Soy un perdedor
Im a loser baby, so why dont you kill me?

lunes, 16 de junio de 2008


Los que sean viejos en el blog se acordarán de cuando me poseyó el espíritu de Kafka. Ni él ni yo estábamos muy convencidos desde un principio. Comentaba con Ana Chévere que las oficinas son medios que no favorecen el desarrollo de una creatividad desaforada. Bueno, a Franz parece que le funcionó. A K. le funcionaron las oficinas de las agencias de seguros y la relación tortuosa con su pápa. A mi me funcionan los domingos como entes agobiantes y las oposiciones chungas que me hacen escribir clamando al cielo.

Y en realidad hay poco nuevo que añadir que ustedes ya no sepan, y que yo desde luego no experimente. Ansiedad, nervios, desazón, sueño. Bueno, me he quemado un poco, pues he estado bajo el sol y mi sobrino Juanito me ha metido un dedo en el ojo. Pero eso son daños colaterales. Hemos cogido alcachofas y albarillos. Los albarillos son albaricoques y está correctísimo dicho, que lo he comprobado en el D.R.A.E. El día era luminoso, veraniego y durante la charla del aperitivo yo miraba mis temas e intentaba esquematizar mis conocimientos, tan someros y yermos como una sebja.

Me martirizo una y otra vez con mi falta de conocimientos. Me he acordado de Kafka como por casualidad, y a medida de que avanzo en el escrito me doy cuenta de que a lo mejor el azar no ha existido en esta correlación de ideas. Mi situación es kafkiana. El peso del sistema se cierne sobre mí como una apisonadora. Preséntese allí, esté a las 8 de la mañana en tal edificio, de la monstruosa Universidad Laboral levantada por Franco. Todos como abejas, a las colmenas. Bailemos la danza opositora. Zumbemos las alas lo mejor que podamos. Tendremos nuestra celdilla. ¿Sacaremos nuestra jalea? Yo me conformo con un poco de cera.

Mas sobre KAFKA en este blog

viernes, 13 de junio de 2008


Suena un avión que planea. Parece que se va a precipitar sobre el suelo. ¿Qué será? – me pregunto en la madrugada de junio -. Creo que nunca tendré una respuesta clara. Ya ha dejado de ser audible. Ahora solo aúlla la torre del ordenador. Mis párpados van densificándose de forma inexorable pero no tengo ganas de que llegue mañana. Porque mañana será otro día y quiero que no sea otro día, o que sea ya otro mes.

Me da igual. O no.

Pronto Venus dirá que es de nuevo de día. Yo dormiré a esas horas. Y soñaré que la vida se ha vuelto a confabular contra mí.

miércoles, 11 de junio de 2008


Comunicado especial del AB, sección Castro.

Ante las escalofriantes noticias que nos vienen de la gélida Bruselas (malditas las coles, malditas, grito como Taylor, en El Planeta de los Simios) no podemos más que reiterar que si bien nuestra manifiesta falta de pretensiones y la consiguiente ambición nula son ostensibles en nuestro cenáculo, la clamorosa e increíble resolución de querer hacernos trabajar como bestias de carga 10 horas al día nos parece a todas luces un retroceso a la Revolución Industrial, por lo menos. ¿Este es la Europa unida y de progreso que nos prometieron ufanos? ¿Le darán la razón ahora a los anti Maastricht? ¿Fui un iluminado al votar NO a la Constitución Europea precisamente por tratarnos como a ganado y no como a ciudadanos? (Debí toda la información sobre la citada Consti al programa de Gomaespuma, que fueron los que más se esforzaron en explicarla. Tiene bemoles que un programa de humor sea el que te dé más argumentos para decidirte en una cuestión así)

Esto es el desideratum. La muerte de lo que quedaba del estado de bienestar por decreto. Aún así me tildarán de radical muchos cuando digan que los que realmente gobiernan los estados son las empresas multinacionales. ¿A quién si no le interesa tanto que se rinda? A los ricos y poderosos. A mi me da igual. Es más, no me da igual. Ojalá se les pudran las tripas y su dinero.

Trabajar de 60 a 65 horas semanales. La jornada de 48 horas se puso en 1917 (Entonces eso de los sábados apechugando, aún se estilaba).

¿Estamos locos, señores míos? ¿Somos máquinas? ¿Somos acaso meros productores? Si se trabaja tanto, ¿Cómo quieren que no haya paro? Solo quieren beneficios, beneficios.

El trabajo no dignifica al hombre. Al hombre lo hace digno, si es que lo hace algo, sus ideas o sus actos. El hombre trabaja para pagar el coche o la hipoteca. o el canal satélite. Muchas veces está tan absorbido por su trabajo que consigue solo expresarse por su trabajo. Y ahí es cuando entra la palabra alienación. El fin justifica los medios. Pero si es el fin en si, somos larvas del capital. Somos vampiros del sistema. Por eso, trabajar mucho, no. Si es para una empresa privada cumple para que no te echen. Pero no seas pesetero, ni ambicioso. Si eres funcionario, ya sabes. Ya tienes la vaca atada. Cumple con lo que te dicte tu conciencia.

Y si quieres ser rico, prueba la única forma lícita. Gana la lotería o hereda.

Mira qué resplandor
Naciendo está
Un nuevo imperio
Europa parece resurgir
De la miseria al esplendor
Ella es la solución
La moneda, su bandera
Siento toda su luz,
Alumbra tu nuevo engaño.
Vieja y podrida prostituta
Tu maquillaje no tapa el olor
Llega un sueño mejor
Paga por tu ración
Europa pide tu interés,
El robo será más eficaz.
Vieja y podrida prostituta,
Tu maquillaje no tapa el olor.
Nada verás cambiar,
Nada.

EUROPA de La Polla Records

lunes, 9 de junio de 2008



El óxido nunca duerme
mi lecho es de herrumbre
y virutas de metal

la carcasa que me protege se estropeó
hace ya algunos inviernos
y ahora todo es color robín...








Improvisación de domingo por la mañana.
Cuando se queman las naves uno se siente poético.

Bueno.

Hoy ha amanecido el día y lo primero que he hecho ha sido escribir esto.

He soñado que me quedaba calvo. Deambulaba por un desierto de carreteras del desierto de facultad en facultad – habría unos 700 u 800 metros de distancia entre una y otras- buscando hacer el examen de oposición. Estaban como abandonadas, pero había mucha gente. No encontraba mi sitio. Encontraba a personas conocidas. Algunas vivían en donde los bedeles y guisaban allí arroz. Tenía una mesa con una tele puesta sobre un mantel de ganchillo. Era una gente de mi pueblo que ahora no recuerdo quienes eran. No eran amigos míos, eso seguro, pero me senté allí, cansado de buscar. Yo nací aquí, me decía la muchacha, por eso nos dejan quedarnos.

Ya no recuerdo más. Solo de mirarme al espejo y perder el flequillo.

Les prometo que no me lo invento. No serviría de nada inventarse una tontería así, tan obvia de sueño. Es tan fácil de analizar que Freud me escupiría a la cara. Es mi preocupación por la logística del día D. ¿No les decía eso de los trinos y los amaneceres? No iba yo muy desencaminao… A las 8 de la mañana me lo han puesto los muy desgraciaos. Para mi eso es madrugada profunda (no levantarse a las 8, estar allí a las 8). Ya se que muchos que me lean dirán que ellos se levantan todos los días a esas horas. Yo también lo he hecho muchos años, pero a lo bueno se acostumbra uno pronto.

No me quejo más. Solo les dejo caer algo. Aún siendo tan condenadamente pesimista, borde y esdrújulo, me gusta la vida más que a la media. Y con una serie de autolesiones y estar al filo del abismo en dos ocasiones a mis espaldas. Lo he descubierto hace un rato pensando mientras me duchaba. ¡¡A las conclusiones que llega uno!!

Y lo gracioso era que estaba pensando en la frase nada nuevo bajo el Sol, que repito yo mucho… y lo falsa que es, porque en realidad estamos en su mismo plano. Lo que hace que esté arriba es la distancia… y de ahí a que me gusta la vida más que a muchos ha sido cuestión de segundos… ¡Qué extraños mecanismos tiene la mente!

Otro día se lo explico más largo y tendido.

 
Add to Technorati Favorites Creative Commons License
Mameluco´s Blog by Miguel Morales Merino is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.5 España License.