domingo, 29 de mayo de 2011

Pensamientos Únicos



Darle a medias la razón, empeoró la situación…
Maronda (Filósofo de los mecanismos)

Lo de hoy va de pensamientos únicos. A priori, un pensamiento único suena a idea de un genio, a gran descubrimiento o a un chiste muy bueno. Pensamiento único, ¡ja! En realidad el pensamiento único es la tendencia mayoritaria de cualquier grupo gregario, o sea, que deja de ser único –aunque sea el mismo- e incluso muchas veces pensamiento, pues para tener pensamientos, incluso impuros, hay que pensar. Pensar en una cosa tediosa, se lo digo yo, que de eso sé bastante. Soy muy de pensar, tanto en cosas que podrían servir para algo, como en cosas artísticas, o lo que es lo mismo, en cosas que no sirven objetivamente para nada. Estoy perdiendo el hilo, retomo la situación del post. Me comeré media magdalena. 
2 minutos después.
Al final me la he comido entera. Esto va hoy de pensamientos únicos. Se habló bastante hace tiempo de este horrendo concepto aplicado al partido mayoritario más azulón de nuestro regulero espectro político. O sea, que iban a una como Fuente Ovejuna. No lo comprendía en su día y ahora tampoco. Millones de personas pensando lo mismo. ¡Qué horror! Es como ver llover fuego y alegrarse por los fabricantes de extintores, ideas de pato mareao. Ante este monolitismo de derechas surgió la otra corriente, la guay, la del talante. La sociedad española era una balsa de aceite donde cabía todo y a todos, por reducción al absurdo, nos parecía formidable. Bueno, a los que tenían el pensamiento único anteriormente mentado se le erizaban los engominados pelos del cogote. Han pasado los años. La gente se ha dado cuenta de que las cosas no son como las agujetas de las canción, no son de color de rosa –y hasta me viene bien el floripondio para mi símil-. Las cosas son negruzcas, grisáceas o blanco sucio, y entonces de ese caldo de cultivo, como en una placa de Petri, surge la indignación. Unos dicen que si es tarde, otros que más vale tarde que nunca y a otros el Twitter nunca les había dicho nada al respecto. Y entonces viene una revolución. Una revolución rara, donde no hay barricadas, sino tiendas de campaña y la gente se baja jotapegés con consignas de páginas web. No hay sangre. Bueno si, la de los que recibieron palos estilo Gandhi. Muy concienciados tienen que estar con el movimiento por la ausencia de cócteles molotov y demás parafernalia combativa urbana (recordemos la reconversión de minas y astilleros, que no eran revoluciones, eran gente luchando por su pan). César Vidal se equivocaba pues. Ni ETA ni Batasuna ni la madre que los trajo están detrás de todo esto. Eso se lo imaginaba él mientras hablaba con Dios, como su buen amigo Bush. Pero eso es mi mera opinión. Una opinión baladí. Cada cual haga lo que considere oportuno. Pero no me negaran los usuarios de Facebook y Twitter que las últimas semanas han sido la del pensamiento único, la de la repetición de las mismas consignas una y otra vez. Por mucha gente, por mogollón de gente que conoces de unas cosas y otras. Y no me gusta. Ya he dicho que pensar no sienta bien a todo el mundo. Pero ¿qué pasa cuando te dan los pensamientos mascados? ¿no es acaso lo mismo que lo que hacen los partidos políticos a través de sus repetitivos y paupérrimos argumentos?
Me he mostrado escéptico ante la Revolución Española (creía que esa ya había sido en los años de la República –y disuelta por ésta-) y me han llamado desde pesimista –lo soy-, adolescente –afortunadamente no lo soy- o que voy a la contra. No amigos, no. A lo mejor soy yo ahora el que se repite. Creo que digo la misma mierda que siempre he dicho. Ni más ni menos. No todos tenemos que pensar que acampar es guay o necesario. No tienen el monopolio de la indignación los que salen en patuleas a la calle. No.
Ellos están en su derecho. Yo en el mío. Mi pensamiento puede que me lo cuelen en el saco de los desencantados, pero mi desencanto es conocido, reconocido y certificado por notario. Lo soy por lugares comunes, no lo negaré. Odio el capital. Pero no veo que se asusten mucho desde sus atalayas de cemento y cristal por que unos acampen en la Puerta del Sol o donde ellos quieran. Botín reía entre dientes. El que estaba perdido está perdido hoy y las elecciones del 22 de Mayo la ganaron las derechas. Reconocer la perogrullada de la obviedad se convierte quizás en un pesimismo demasiado frontal para la revolución de camping. Estamos en las garras del capital y de los políticos, que no cambiaran una coma de sus leyes por los pataleos. En contrarrevolucionario decir eso, decir una verdad objetiva. Malditos sean el capitalismo, los empresarios y los banqueros, pero per secula seculorum seguirán en su nidos de buitres, jugando con nosotros, su carroña. El estás conmigo o está contra mí se lleva, y sujetos a los que parecía de mal gusto hablar de política ahora piden que votes, que si no ganan los malos. Los malos ganan siempre, porque como en los casinos gana la banca. Mucho eslogan y poca enjundia para unas reivindicaciones que se ajustan a los deseos de todos –los seres de buen corazón-, pero en el fondo amamos nuestro deseo, y no aquello que deseamos… que lo dijo Nietzsche, que no lo digo yo. Más la forma que el contenido. Más el No pasarán que el ¿qué pasa si no pasan? Lo que yo digo, pensamiento único. Utopías desde el sistema no desbarajustan el sistema, pues eso son los grados de libertad del mismo. Eso tampoco lo digo yo, es de las reglas de las fases de Gibbs… si, tengo deformación de conocimientos. Hablo ya en términos termodinámicos, lo cual me empieza a preocupar.

domingo, 15 de mayo de 2011

Disperso


Ando disperso. Lo de andar es un decir, porque ando bien poco. Poco, vaya. Casi nada. Pero el caso es la dispersión. Cuando uno está espeso puede ser por dispersión, aunque parezca una paradoja. Lo espeso es denso y lo disperso, pues yo que sé, es como el pedo de un notas en el aire de un atardecer de invierno, que se dispersa -siendo gas-, pero empalaga. El metano que es muy malo. A lo que lleva el espesor, la dispersión, la mente distraída, lo que vulgarmente se conoce “estar en Canarias”, es que no te concentras. La concetración no entendida desde un punto de vista químico  (eso de gramos de soluto y tal, que parece que hablen de drogas) sino mental. Pastoso mental. Empanamiento. Voluble de pensamientos. Porque además si se suma que soy mucho de pensar la combinación puede ser un despropósito.
Mi nueva condición de chico trabajador hace que mis pensamientos, antes distribuidos a lo largo del día se concentren (aún más) por las noches. Esa línea difusa, ese intervalo demoníaco, ese lapso muerto entre el reino vigil y el reino de los sueños es como un campo egipcio cuando subía el Nilo con todos sus limos fértiles. Fértil marea de pensamiento en dispersión. Mal asunto, buenos amigos. El sedimento decanta sobre disquisiciones más antiguas. Y con mis instrumentos desganados hago sondeos y dragados. Todo se revuelve y con poca resolución hacía una solución satisfactoria para ambas partes (yo y mi sueño) me dan las tantas. El pasado viene a verme para hablar con el presente sobre el futuro. Mal. Mi situación emotiva deplorable hace que sienta pinchazos estomacales y que los lagrimales trabajen algo por la pena, que no solo de la alergia vive el hombre. También cuando estoy de buenas hilvano cosas que podría hacer y que nunca hago, o rara vez. A esto se suma la cuestión de las horas contadas. Problema. Levantarse temprano. Levantarse temprano cuando uno ha sido (es) enfermo mental y ha pasado en cama depresiones equinas y ataques de ansiedad, es como el fuego y la estopa, que llega el demonio y sopla. Nada te invita a poner el pie en el suelo, pero bajo reloj y obligación resulta de todas todas poco estimulante. Y poco estimulado ya estoy yo de serie, para lidiar con esta vida perra que toca vivir porque el aire entra a los pulmones. Pero uno se lo echa a las espaldas, porque resiste empanado y pastoso los sopapos de los Hados. Aquí si que hay gramos y miligramos de por medio. Pero no siempre a tope, malpensados. Con receta médica y dosificación.
Desde octubre ando así. O me tambaleo, mejor. La gente dice que no estoy tan así.
Estar mejor que antes no significa estar bien. O eso creo.
Pero como dije antes, disperso. Y asina no se linkean bien las cosas.

sábado, 7 de mayo de 2011

La vuelta de Kafka

Toda revolución se evapora y deja atrás sólo el limo de una nueva burocracia.
Kafka ha vuelto.
Me despierto por las mañanas con el ritmo acelerado de un corazón recubierto de masa muerta, o casi. ¿El sueño es como morirse? No creo. Durmiendo soñamos, pero a efectos prácticos de yo y mi cuerpo a las 7:30 de la mañana mi peso –enorme como una masa de sebo- apenas reacciona, aunque por dentro esté tan nervioso que la vida pasa ante mí en milisegundos. No mi vida. La vida en general. Siento dentro de mis carnes que el enjuto judío de mis entretelas, que ni siquiera es uno de mis literatos predilectos viene a pedir su cacho. ¿Por qué? ¿Por qué siempre que hago este trabajo acude a mí en mitad de la noche poca antes de comenzar?

Empecemos desde el principio. Hace años, cuando desarrollé un trabajo similar de oficinista, escribí una serie de posts acerca de mis contactos y desavenencias con nuestro amigo checo Franz. No nos llevábamos bien. No me convertí en insecto, sino en burócrata. Mis genes no se hallan preparados para tal inconveniente. A lo mejor si no tuviera tanto sueño no sería tedioso. El sueño es mi enemigo, es mi amigo, mi aliado y mi verdugo. Hay gente que no comprenderá. Bueno, no todos estamos hechos de la misma pasta. Algunos somos débiles. Y no es una excusa para no hacer bien las cosas, porque creo que aunque sin convicción ni gran apego la desarrollo dignamente. Demasiado para mis ideales de despego al trabajo y al sacrificio, pero es eso, se queda en ideal, en mera conjetura teórica, y es que ya lo decía Kafka al principio, la revolución se evapora (incluso la interior, anarquista y burguesa) y solo queda el limo, el sedimento fino que da alergia, de un nuevo papeleo sin fin.

La gente me felicita por tener trabajo, cosa esta rara en los tiempos que discurren, pero ¿se han parado a pensar que es una condena de 8 y pico a 3? Ahora podéis insultarme los desesperados, los proletarios, los que miran el mundo desde un punto de vista de producción. El mal de los sindicatos es sin duda el rollo ese de que tenemos que trabajar, perpetuando así un sistema capitalista cruel, ciego, sordo y mudo al desarrollo personal. No pongo en duda que hay gente que se realiza por su trabajo, pero eso es como a todo aquel que le gusta la tecnología porque no tiene hobbies. Kafka ha vuelto. Es viernes noche. Continúa creciendo en mi interior, como un muñón vestigial de lo que ha vuelto. Pronto me hablara de tú a tú, tendré miedo. Pero exorcizaré ese temor a base de pensar lo mínimo y dormir la siesta, auténticas armas letales contra la alienación.
Si aún no ha entendido lo que digo es que a lo mejor, y solo a lo mejor, yerra usted leyendo esto. Si es así, ponga el telediario y vea como va la campaña electoral. Lo que digo puede que sea mentira, pero no hago daño a nadie.
Los que salen en la tele vomitando porquería, si.  

jueves, 21 de abril de 2011

Pe dos puntos


P: ¿Sabe portugués?
R: ¿Debería?
P: Hombre, nunca sobra algún idioma.

El caso es que mi curriculum ponía tan claro como permitía el tipo Helvética 12 que hablaba 4 idiomas. Me temí lo peor. Un inepto haciendo una entrevista de trabajo.

P: ¿Y como dice que se llama la carrera que estudió usted?
R: Se llama Estructuralismo Tridimensional.
P: ¡Ah! Interesante, siempre me ha interesado eso de las estructuras y las tres dimensiones. De hecho vivo en una cada, que es una estructura, aunque claro, las personas solo vivimos en dos dimensiones.
R: Buenooo, ehh…
P: Las tres dimensiones son cosa del cine, ¿no? Yo no soporto esas malditas gafas. Me las quito porque me mareo. Una vez me tuve que salir del cine y vomité en un centro comercial. Pasé una vergüenza…

En realidad obtuve esta repugnante confesión porque mentí. Me arriesgué y mentí. Quería saber si ese imbécil con cara de hojaldre era tan idiota como sospechaba. En realidad estudié Ambientales, como acreditaba el título fotocopiado que tenía el imbécil entre las manos, usándolo de abanico. Si lo llego a saber no hago la fotocopia en color.

P: ¿Tiene experiencia en nuestro sector?
R: Mucha, señor.
P: ¡Bien hecho! Nuestro sector es el que mueve el mundo ¿se entera? Ni la Internet esa ni leches. Nosotros tenemos el mundo en nuestras manos.
Y ¿a usted como le gusta el salchichón?
R: Pues verá, depende del día, pero como más me gusta es cortado gordo. Prefiero comerme 1 trozo grade a  3 ruedas normales.
P: Me congratula oír eso. Si he de serle total e incondicionalmente sincero, al verlo entrar con ese traje de mariquita y esos pelos largos sospeché que era uno de esos… de esos… ya sabe…¡vegetarianos! Me repugnan, me repugnan.
R: ¿Por quién me ha tomado usted? –pregunté pellizcándome la pierna para no soltar una carcajada-.
P: Perdón, perdón, culpa mía. He sido cruel ¿verdad? Claro, hijo, está muy feo lo que le he dicho. Espero me perdone.
R: No se preocupe. A lo mejor es culpa mía tener pinta de vegetariano. Estoy tan delgado.
P: Es verdad. Es muy delgado ¿acaso no le gusta la bollería industrial? Porque en ese caso…
R: Si que me gusta, pero prefiero los dulces de mi madre. ¡Qué tocinos de cielo!¡Qué pestiños! No sé donde lo meto.
P: Hay le tengo que dar la razón. Mi señora hace unas torrijas que dan gusto verlas. ¡Y comerlas, jajaja! Supongo que lo cagará usted todo, joven. Eso está bien.


Mi relax es tal que los esfínteres se relajan y me dan unas ganas horrendas de ir a hacer aguas mayores como sugería el calvo diminuto que calzaba su silla con guías telefónicas. El señor entrevistador, nervioso y flemático a la vez, suda más que yo, pero no para de hablar de las torrijas de su señora, de las patas de gallos de su señora, del genio de su señora y de su suegra, la madre de su señora.
P: Bueno, joven puede empezar el lunes con nosotros. Da usted el perfilado que estamos buscando. Pero le ruego, no es por mí, ¿sabe?, -yo soy muy tolerante- que se afeite y se corte el pelo como Dios manda. Conozco muy bien al jefe y le gustan los empleados aseados. Si quiere le recomiendo a mi barbero… es un tipo simpático.
R: Gracias. A las 7 y media estaré aquí como un reloj suizo.


El entrevistador me da la mano. Es lacia, blanca, sudorosa, como si en lugar de huesos tuviese cartílagos hervidos. El bigotillo le tiembla al despedirse.

P: Nos llevaremos bien, verá usted, joven.
R: Eso espero, señor.

Al lunes siguiente empezaba mi vida laboral en Charcuterías El Guarro Feliz :: Doncel e hijos S.L. Mi salario mínimo se compensaría viviendo la auténtica vida española de primera mano. Lejos de las academias.

domingo, 17 de abril de 2011

Primavera y cadáveres


Incomprensiblemente me he levantado temprano (es domingo, para quien lea esto dentro de unos días o meses). Al menos es incompresible para mí, pues a avanzadas horas andaba aún con tejemanejes virtuales. Oigo a los pájaros piar, como los oía en Granada al despuntar el sol por oriente. Miles de pájaros alborotaban cuando con sueño, nervios y nauseas, repasaba para algún maldito examen. Años de infarto que me hicieron tanta mella y tanto daño. Y ahora vuelvo a oírlos un domingo por la mañana temprano y recuerdo que ya es primavera y que la estación ha traído calor, agobio y muerte. Pienso en los pájaros. No todos son flores, que invaden como una plaga el campo atrayendo a los insectos. No, hay pequeñas víctimas en esto del resurgir del huraño invierno y de que la vida despierte. Otra vez zigzagueo por las calles, respetando los cadáveres de esos pequeños cuerpecillos de grandes ojos negros sin abrir. Diminutos alienígenas en las aceras. Ya no podrán volar. Tal vez alguno cayó por moverse demasiado, o porque el viento movió su nido; también puede ser que un hermano robusto y fuerte, aplicando sin ser consciente la crueldad darwiniana, quisiera todos los gusanos para él, que total, está destinado a ser un gorrión entre los gorriones. Me dan pena. Son feos, no han volado, no han vivido un verano lleno de gordos bichos voladores. Su paso ha sido fugaz en un planeta de ritmo lento. Infinitesimal, una brizna del espacio-tiempo. La primavera trae vida, y también muerte. Primavera que son veranos adelantados, porque las estaciones intermedias se han perdido. La búsqueda entretiempo perdido que diría uno que remede con sorna a Proust o el mismísimo Corte Inglés. Pronto, en mayo, los cadáveres serán de otro tipo. Pequeños gurriatos formados, ya no pollos, con sus alitas, que intentaron volar y no lo consiguieron, cayendo a plomo sobre la dureza del orbe. Las hormigas dan buena cuenta de esa carne, pues al contrario que muchos humanos, comer carne –hasta en Cuaresma- es lo que hay que hacer para seguir por este loco planeta lleno de humanos cascarrabias, de humanos que no son más que cadáveres, como los de esos pájaros, masacrados por otros humanos, y siguiendo más las enseñanzas del libre mercado que de Charles Darwin. Los humanos que pervierten la naturaleza, aportando algo tan humano como la maldad, a un planeta que durante casi toda su historia ha estado desprovista de ella.
Es primavera. Mueren los pájaros. Hay maldad en el mundo. Lo único anómalo es qué hago yo levantado tan temprano un domingo. Pero puedo respirar en paz al menos. Es primavera. Mueren los pájaros. Hay maldad en el mundo. Sigo siendo un egocéntrico.
La vida sigue su curso.

jueves, 7 de abril de 2011

Neuronal Exposure

No sé desde cuando no escribo nada en condiciones. Supongo que es porque cada vez se demuestra más mi incapacidad para estar en dos cosas a la vez. O sea, mi mente no tiene la formidable herramienta de la bilocalización como ciertos santos o personas puestas de ácido (El Zurdo dixit). Es por gran parte de mi público sabido que no puedo leer. Me aturuyo cuando leo más de dos páginas, y no soy de los que pueden leer un libro durante 3 meses.
La espesura neuronal no sé a que será debida. Bueno, en plan objetivo, estoy medicándome con cosas que atontarían a la mismísima Jodie Foster (perdón, ahora no se me vienen a la cabeza más nombres de superdotados famosa). Pero hay un transfondo, como siempre en la complicada vida del artista (símil funambulista). Los sueños y los pensamientos, como siempre. Ayer soñé que se acababa el mundo, y toda la humanidad era consciente de ello. Los supervivientes estábamos reunidos en una especie de hotel, rodeado de grandes explosiones y edificios derruidos. Sabíamos cuando iba a llegar nuestra hora. Cuando eso ocurrió el tiempo empezó a ralentizarse de una forma quasimágica. Al final vi morir a la gente y me desperté. Había muerto en el sueño, pero seguía vivo en la cama, con mis botellas, con la luz de las rendijas, con el ruido de la calle. Estaban conmigo gente que quisiera tener a mi lado en esos momentos. Pero pasaban de mí.
Hoy en la siesta otra extraña sensación me embargó mientras recorría las calles oníricas. Era consciente de que tenía una enfermedad terminal, sin embargo eso no me preocupaba. Si no haber sido rechazado de nuevo. ¿Tanto es el miedo que le tengo al rechazo? No sé. Me hacían daño. Me dolía el costado –cosa que siguió una vez despierto-, pero lo que realmente me sumía en un dolor insufrible era pasar de ser especial a ser uno más. Nunca fui demasiado especial. Solamente me he sentido así una vez. Y ya dejé de sentirlo porque dejé de serlo. Me pregunto si el sueño es reciclador de experiencias o post-its mentales para que uno no olvide su desdicha. No hablo más del tema porque no le incumben a nadie salvo a mí. Mis sueños son vidas no vividas, hiperbolizadas ad nauseam. Poco probables pero al final, reales. Me embargan sentimientos contradictorios. ¿Por qué una losa en mi memoria me ancla al pasado?
Si, lo sé, soy un egocéntrico. Creo que el maldito universo gira alrededor del ombligo siguiendo las leyes de Kepler. Pero no es así, lo sé. Pero sentirlo y saber que lo que sientes es mentira no ayuda. Bueno, al menos eres consciente de ser “poseído” por pensamientos no del todo ciertos, pero que trituran comos si fuese pulpa lo que podíamos llamar la normalidad del enfermo de la mente.

Los días estresantes, el exceso de cosas en las que pensar y hacer me impiden la higiene neuronal de la racionalización. El cerebro se libera y toma el control. Y el cerebro es mi enemigo. El sentimiento ingrávido, las mariposas en las tripas, la desidia y el ansia de anulación lo embargan todo. Estoy a millones de años luz de las cosas que se supone que tendría, y que he perdido. Y no puedo echar la culpa a nadie, sino a mi mismo. Eso es lo más duro. Que Morfeo te recuerde lo que intentas resetear es como un virus informático que se ha hecho fuerte en las neuronas y no lo quitas ni con agua caliente. Un troyano, o mejor, un mirmidón, sin talón de Aquiles ni nada parecido. Quizás hayan sido los Idus de Marzo o un Abril que marcea.

sábado, 2 de abril de 2011

Imprenta





Sentado en la silla
oliendo a gasolina
tinta fresca en los rodillos
música de otro tiempo
y el piar de los pájaros.

El taller está calmo
el tiempo no pasa
la paz es tan absoluta
así para siempre, me digo
pero no será así.

Aventuras enlatadas
papel polvoriento
la foto del abuelo
y su hijo que trabaja
libros a medio encuadernar.

Y tirando en la máquina
veo que la vida es simple
y la hacemos compleja
buscando los mecanismos
para que todo sea más simple.

El sutil brillar del sol
atravesando el cristal
dejando en el umbral
algo de su calor
abstemia primaveral.

viernes, 1 de abril de 2011

I Concurso de Microrrelatos del Blog de Mameluco :: GANADORES





Hola, señoras y señores.
Ya tenemos ganadores, pero con peros.

Tres han conseguido una victoria contundente. A saber:
17. Vitito Peleida (11 ptos.)
8. Ramón (10 ptos.)
4. Fran G. Lara (8 ptos.)

En el cuarto puesto hay un empate entre 29. Pablo Maronda y 37.Lía con 3 puntos.

Después hay unos cuantos relatos con dos puntos. Pero algunas de las votaciones en Facebook (3 ó 4 de las primeras) se han perdido y no sé por qué. Me estoy cagando en Mark Zuckerberg en estos momentos.
Yo afortunadamente las tenía apuntadas (esas votaciones perdidas)  y me da otro empate a 3 puntos a 20.Norah.
Las otras del limbo añaden algún punto a otros relatos sin ser decisivos.

O sea, que los ganadores son Vitito, Ramón, Fran, Pablo, Lía y Norah.
¡Laureemos a los héroes!

Mi elección de dos relatos son para
27. Elsa (Premio a la juventud)
32. Anónimo (por favor si lee esto que se manifieste –pero sin trampas-)

Sabéis que este premio es la publicación de los microrelatos en un microlibro, artesanalmente confeccionado en la imprenta tipográfica de mis mayores.
Ruego enviéis vuestra dirección postal a mamelukoblog@gmail.com

A continuación os ofrezco las fotos de alguno de los ganadores y de los que recibieron el  díptico de Haikus Mamelucos.


 
Ángel Serrano

 El Hombre Invisible y sus botijos

 La Gata Chundarata con Ona aún dentro


Entrega en mano a Diego Luis Urbano Mármol

Enrique desde Londres

Ster (no confundir con la Gata)

Miguel Servet


Pícara Polvoreta

domingo, 20 de marzo de 2011

I Concurso de Microrrelatos del Blog de Mameluco :: VOTACIONES


Hola, amigos. Al final han salido 41 relatos más o menos válidos. Alguno se pasan de palabras. Solo he incluido, y lo siento por los que escribiesen más los que no se pasaran demasiado de los 600 caracteres fijados por las reglas. También he pasado por alto algunas faltillas de ortografía… que he corregido para la lectura definitiva de los microrrelatos (menos las escritas en gomosino). 


Ahora es cuando todos ustedes, sin excepción pueden votar. El sistema de votación será sencillo. Tienen 2 puntos a su disposición y lo reparten entre dos microrrelatos o se lo dan a uno, como prefieran. 

Por ejemplo: 

1. Ángel Serrano Mateos 1 
5. Pepe Trueno 1 
Puntos repartidos entre Ángel y Pepe, que da la coincidencia que son músicos ambos. 

39. B.b. Raro 2 
2 puntazos para nuestro muñequín favorito.

Por favor, no me sean cutres y se inventen muchas identidades. También se podrá votar en el evento de Facebook, por lo que pido por favor no voten en los dos sitios que uno es de ciencias pero hasta cierto punto, y me lío más que la pata de un romano con los números. 
Evento en FACEBOOK

HASTA EL DÍA 31 DE MARZO

Aquí los tienen todos, toditos, todos. Se puede hacer crítica o alabanza también, pero no me sean malrrolleros, ¿vale?, que es desagradable.

1. Ángel Serrano Mateos
Cada vez que ella marcaba "Me gusta" en uno de sus comentarios, el suspiraba, decía en baja voz "Ay, Dios" e, irremediablemente... procedía a reiniciar su corazón.

2. Fran G. Lara
Le gustaba llevar a su hijo a la guardería. Disfrutaba de las cuitas que el niño le iba desvelando a media lengua por el camino. Estaba también, claro, aquella pelirroja que cada mañana aparecía taconeando por la acera tirando de una niña que parecía su réplica en miniatura. Con el tiempo había aprendido a hacerse el encontradizo, a intercambiar miradas y sonrisas.

Se la encontró en la parada del metro.
- Te voy a invitar a un café – le dijo ella sin más – porque si no tú no lo vas a hacer nunca.
Él la miró perplejo, como si hubiera visto la cara de Dios.
- ¿Y tu marido? – quiso saber.
- ¿Y tu mujer? – inquirió ella por toda respuesta.
Enfilaron hacia el bar más cercano. Antes de llegar a la esquina ya estaban comiéndose a besos.

3. David Lobech
Visto en retrospectiva, pedir aquella cerveza había sido un error.
No fueron los 7,20 euros que les clavaron por la lata y un agua ni porque la chica que, tan solícitamente les había cobrado, la hubiera dejado inadvertidamente abierta, provocando que ella se derramara la mitad del contenido por encima del bolso estrenado para la ocasión.
Tampoco fue que, sólo Dios sabe el motivo por el que esta vez lo hicieron todo al revés, este último incidente no despertara una riña entre ambos, sino sólo comprensión y ternura.
Visto en retrospectiva, pedir aquella cerveza había sido un error porque, sin ellos darse cuenta, antes de llegar a casa habían muerto.
  
4. Fran G. Lara
Siempre iba corriendo a todas partes. Se levantaba con prisa y se duchaba deprisa. Hablaba deprisa y gesticulaba con prisa. Todo lo que hacía, lo hacía con prisa. Comía deprisa, caminaba deprisa, respiraba deprisa. Hasta dormía con prisa. Corría detrás de una vida que se le escapaba. Dios le saludó desde dentro de un autobús y él aceleró para no perderlo. Intentó subirse en marcha, sin pararse siquiera a pensarlo. Se lanzó de un salto y chocó contra las puertas cerradas del vehículo que pasaba a toda velocidad. Su cuerpo estalló en brillantes círculos concéntricos, salpicando trocitos rosados que escarcharon el viento de jirones de carne. Corrió tanto, con tanta prisa, que consiguió dejar la vida atrás.
  
5. Pepe Trueno
DOS

- " ".

- ¿???????

- ¡¡¡ Dios !!!

- Ahhh, ¿Dios? Adiós.
  
6. Tío Eugenio
El primer día DIOS hizo Internet y dijo: «ya veremos». El segundo, durante el desayuno, puso en el cielo el sol y la luna y vio que eran bonitos. Los días siguientes, hizo montañas, valles y ríos y un volcán pequeñito que le pareció muy divertido. Lo adornó con mares, lluvias y brisas. Un éxito.
El último día, entusiasmado, Dios hizo al hombre, pero pronto vio que no era bueno. Para contrarrestarlo esa misma tarde creó a la mujer. Como sólo empeoraba las cosas, para acabar con ellos, inventó la guerra, la peste, el hambre y la muerte. Pero sobrevivieron.
“Oye Diablo ¿Los quieres? Te los vendo”
“No, pero te compro Internet”
Sin llegar a un acuerdo, los dos abandonaron el proyecto y se fueron a crear un Universo mejor.

7. Trini y Rafita
Tuve pesadillas sobre cómo sería mi vida contigo, mientras Dios parecía vigilarme...la culpa era mía, por no haber rezado "cuatro esquinitas tiene mi cama...", por lo menos los angelitos impresionan menos. Pero era normal tener sueños extraños después de ver aquella película: casi nadie puede obviar un argumento en el que una mujer se compra una colchoneta de playa y se pone a llorar al pincharla, por accidente, con un puerco espín.

8. Ramón
"¡Dios existe!" gritó Nietzsche agitando en el aire la carta perfumada y bajando los escalones de dos en dos. Fue al sastre, al peluquero y más tarde a la floristería. Cuando se disponía a tomar un coche de punto, un mozo le entregó un billete. Lo leyó varias veces, lo rompió en mil pedazos y volvió a su gabinete a pie. Con el bigote aún temblando de ira garrapateó "Dios ha muerto".

9. Ángel Serrano Mateos
Los últimos tiempos no habían sido fáciles. Las encuestas reflejaban un creciente desapego, tanto en el interior como en el exterior. Hasta que se le ocurrió la gran idea: crear un anti-Cielo con su propio anti-Dios. De esa forma se podría canalizar el descontento y mantener todo bajo control.
Por fin llegó el día de las elecciones. Había muchos candidatos y la participación supero todas las expectativas. Lo que no supo nadie -bueno, casi nadie- era que el vencedor, Lucifer, era el favorito de Dios.

10. By Enrique Carmona Mata
SOBERBIA.

Mi mirada no solo detiene, sino que atraviesa el cuerpo y el alma; soy esbelto como una gacela, rápido como un halcón; me temen y respetan; mi piel es suave y sedosa; me cuidan, peinan, pelan, me dan cobijo y comida tan solo por existir: sin duda, soy el elegido de la creación.
-¡Vamos, cordero, que ha llegado tu turno!. Dios te puso aquí por un solo motivo, así que, deja de soñar.

11. Ignacio Jardín
Laura buscó en su bolso el tabaco y el mechero aun antes de traspasar la puerta. Cuando el viento le confirmó que estaba fuera, ya tenía un pitillo entre los dedos. Lo encendió con dificultad, ahuecando la mano mientras se pegaba a la pared acristalada. Le dio una calada y apoyó la espalda en aquel material verdoso, pensando que seguramente se mancharía el abrigo. Pensó en Diego y en Arturo. Miró el reloj. Estarían saliendo al recreo. Vio pasar una ambulancia y se fijó en que iba despacio, sin la sirena. Pensó en Mario. Encendió el teléfono, pero no tenía llamadas. El calor del interior se escapaba tímidamente cada vez que se abrían las puertas. Le flaquearon las piernas. Tiró el pitillo sin preocuparse por buscar un cenicero, se llevó las manos a la cara y suavemente, en un susurro, consiguió decir: dios...

12.  Juan Ignacio Sobrino
Me acabo de acostar, pero la verdad es que no tengo sueño; y mameluco nos propone escribir algo que contenga la palabra "Dios”...
Pues no se me ocurre nada..., hasta mañana.

13. Nieves López
¡Dios! Esto del remember me tiene cantando por los rincones: Cómplices, semen up, revolver, radio futura, Alaska...
El cargador de pilas para el walkman, funciona!
Fotos en bares, amigos, risas.
Cartas escritas a mano, código postal... ¿Qué es eso?
Carpetas, apuntes, dibujos, dedicatorias, flyers de fiestas...
Se me ha olvidado lo que comí hoy, pero tengo tan frescos los recuerdos que me trae esta caja que cerré hace 15 años.

14. Clares
SECRETOS DEL QUIJOTE I

Alonso Quijano se estaba muriendo, quiero decir, que iba a entregar su espíritu a Dios. Lo sabían todos: el Cura, el Barbero, Sansón Carrasco, el Ama, la Sobrina, y hasta el mozo de cuadra. Rodeaban su lecho con un gran dolor viendo su agonía. De pronto, el moribundo habló:
-Señores, yo me muero. Llamen a mi lecho de muerte a mi fiel escudero Sancho Panza, el hombre sencillo e inocente que me ha acompañado en mis aventuras. Llámenlo vuesas mercedes, que quiero despedirme de un tan grande amigo.
Todos se miraron inquietos, pues pensaban que a las puertas de la muerte, el viejo hidalgo había recobrado su sano juicio. Ninguno recordaba que en la aldea hubiera un hombre llamado Sancho Panza.

15. Diego Luis Urbano Mármol
¡Tantas cosas encima! Otra vez esta maldita tabla.
Busqué tres puntas y el martillo. ¡Hora verás! Pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, opon, pon, pon, pon, pin, pon, pin, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon , pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon , pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon , pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon. !!Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa¡¡ ¡¡ ME CAGO EN DI……………!!

16. De al otro lado ;)
Nunca compartíamos el café de la mañana. Me tenía que conformar con el beso que me daba antes de ver cómo se adentraba en la playa y se perdía en la distancia: cada mañana paseaba por la orilla, y casi cada día traía algún objeto que el dios del mar había arrojado. Una vez le pregunté qué buscaba. Ella me respondió "lo que busco está aquí dentro" mirando su peculiar tesoro del día, que inmediatamente colgó con extremo cuidado junto a los demás. "Pero si no lo abres, no lo encontrarás", le repliqué con razón. "Si lo abro", me dijo mientras me miraba con la dulzura del que se apiada de la ignorancia del otro, "no tendría que volver a la playa".

17. Vitito Peleida
EL JUICIO

Muero. Y aparezco en presencia de Dios. Me juzga. Me echa en cara ser un holgazán y engañar a mi mujer con otras que sí se preocupaban por mí. Y robar a los que mucho tenían y mentir para sobrevivir, y odiar al malvado de corazón negro. Para ser un hombre, lo podías haber hecho mucho mejor, me dice. Entonces, cuando estoy a punto de ser condenado al infierno, le echo en cara el hambre, los tsunamis, los dictadores, las guerras, la enfermedad y la injusticia social. Para ser Dios, lo podías haber hecho mucho mejor. Y le condeno a la muerte del inmortal: el olvido.

18. Marulia
OMG pueden ser más que las iniciales de Olga Marín Gómez (¡Dios mío qué vergüenza!)

La culpa de todo la tuvo el whatsapp, esa especie de chat para móviles, que desde entonces fue conocido como invento del demonio.
Bueno, del whatsapp y mío, que soy más analógica que 2.0, más castiza que ‘anglo-leyente’, tengo un ego soberbio y la capacidad del ojo humano de rellenar espacios...
Él dormía plácidamente después de un polvo doble A+S: anhelado, apasionado y secreto. Y yo simplemente dormitaba cuando me sobresaltó un sonido breve pero intenso, un aviso más ansioso que el de un sms, infinitamente más breve que el de un email.
Bajé la mirada hacia el suelo y sin necesidad de tocar su smartphone leí “¡¿Que te has liado...OMG!? ¿De dónde saco ahora pareja para el mus?
Me vestí y salí sin dar portazo para no sobresaltarle...

19. Diego Luis Urbano Mármol
Tan solo necesitaba una pequeña bolsa de seda para sus pertenencias personales, aunque disponía de tres carros.
El primero trasportaba la tienda; seis varas cortas que hacían de mástiles y una tela de algodón; las armas y el bagaje de sus escuderos.
El segundo y el tercero lo destinaban para su seguridad. Jaulas con Ocas y macetones de Pitas y Chumberas.
Cuando acampaba hacia un cerco con las plantas alrededor de su tienda y soltaba las Ocas adentro.
El infiel esperó el dibujo de su cuerpo en la tela; provocado por la luz de la fogata; miró hacia arriba, haciendo una ofrenda, y, apto seguido lanzó un dardo atravesándole el cuello.
Una guerra entre creyentes lo había llevado a Jerusalén. Por Dios murió, aunque no fuese el suyo.

20. Norah Barranco
Un día me sobresaltó un paso de cebra corriendo delante de un seat/leon amarillo. Ningún semáforo entendió la tragedia que se cernía y ni siquiera se sonrojaron ante la posible carnicería. Menos mal que dios había terminado la partida de dados y puso orden en el caos de tráfico proclamándole a nuestra rayada amiga el estado de sitio. Hubo paz a ratos pero ambos, león y cebra, siguen resentidos.

21. @LF
El primer contacto con la piel de su cuello fue suave y placentero.
En un principio, sus ojos expresaron cierta sorpresa que rápidamente se tornó en súplica. Mientras, todo su cuerpo se movía de forma acompasada, casi con armonía.
Insistí y, mientras lo hacía, observaba su mirada que me pareció indescriptible, a la vez que sus movimientos perdían la cadencia inicial para sacudirse en impulsos carentes de toda clase de ritmo.
A la vez que comenzó a cerrar los ojos, todo su cuerpo comenzó a detenerse, pausadamente, adquiriendo una laxitud yo diría que placentera.
Finalmente, dejó de moverse. Retiré mis manos, mientras su cabeza caía a un lado. No había duda; estaba muerto. Ahora Dios nos juzgaría a ambos.

22. José A. Aguilera
Tengo un amigo con muchos problemas en los pies, el pobre lo pasa mal y le aconsejaron ir a comprar una bolsa de agua caliente.

Se acerco a un comercio de mi pueblo," a ka Rogelio", al cual le pidió la bolsa, pero se les había acabado,

- hasta mañana no me traen.

Le dijo Rogelio!

- para que la necesitas.

Le pregunto:

-pues tengo un dolor de pies insoportable, estoy desesperado, y me aconsejaron una bolsa de agua.

- yo en estos casos (dijo Rogelio) utilizo un gato que tengo, por las noches me lo coloco a mis pies, y como es tan manso, ni te enteras. Llévatelo y lo compruebas.

Al día siguiente apareció, lleno de arañazos:

- pero hombre que te paso, si el gato es muy bueno.(rogelio)

- no si manso es, si cuando metí en el embudo en su culo el gato ni rechisto, lo malo fue cuando le eché el agua caliente, no veas como se puso era un león.

Dios mío como esta la gente

23. Ana Caína
Cuando la primavera llegó, se le descongeló el corazón.
Y entonces buscó a Dios para que se lo extirpara.
Pero si siquiera Él es tan buen cirujano.

24. Caravaggio
La oscuridad de la noche se iluminaba con el resplandor de los rayos, y los truenos rompían el silencio de mi habitación. Yo en mi ventana observaba como los granizos chocaban con el cristal, mientras consumía mi último pitillo antes de ir a la cama.

Noté una mano sobre mi hombro, el escalofrío recorrió todo mi cuerpo, al mismo tiempo que escuchaba un susurro, ADIOS AMIGO!!. Me giré bruscamente, golpeándome con el filo de la cama, pero no me dolió, el miedo que sentía bloqueó todos los sensores del dolor.

Sonó mi móvil, DIOS, era Antonio, mi amigo Juan había muerto en un accidente.

25. María
Pan, vino y circo.
Se colocó el amito pensando en súper héroes, el roce del alba se le antojó virginal antes ceñirse el cíngulo y mientras introducía la cabeza por la abertura de la casulla, recordó las mejores de indios y vaqueros. Como siempre, la estola enmarcó un suspiro y por último, acomodándose una redonda y encarnada nariz de goma espuma, pensó en voz alta “El espectáculo debe continuar” y una voz, como de ultratumba le respondió “Demos gracias al Señor, nuestro Dios”.
Que penca soy, lo he dejado para el final, a ver si luego resumo el otro que es más "alegre".

26. ¡Holaaaa!
¿Para qué decirle una mentira a Dios si él lo sabe todo...?
No, si las mentiras le gustan mucho. Vaya, mi padre me contaba que de pequeño cada vez que yo le decía una mentira me mandaba a rezar un padre nuestro por mi y por la familia...
Qué contento se ponía mi padre y Dios cuando mentía...

27. Elsa
EL DIOS PEKIL

Hola soy Bat Pat un amigo de Juan y os cuento la historia que nos paso: Una mañana, Juan y yo vimos un cartel que decía: exposición sobre dioses visita el museo de la ciudad y fuimos a verla. Allí nos explicaron la vida del Dios Pekil: este Dios entrenaba a su nieto para que fuese un buen rey con un juego llamado ajedrez. Pero el siempre ganaba y le dijo: Si alguna vez me ganas, estarás preparado para reinar por que quien me gane será el nuevo rey .Todas las noches busca a su nieto para echar una partida hasta que el gane. Nos quedamos por la noche para que Juan echara una partida con el Dios, el era muy bueno jugando y reinaría si le ganaba. Juan ganó, pero gracias a mí, que le decía los movimientos a partir de un walkie -talkie.
Ahora, Juan es Rey y yo, Bat Pat , su sucesor.

28. El Hombre Sin Nombre
No fue lo de que me dejaras plantado allí solo. Ni el que me dijeras mil veces que quedábamos y anularas las citas minutos antes, con sabe Dios qué peregrinas excusas. Ni el que sospechara que cada explicación por la que no me cogías el teléfono era mentira. Tampoco. No fue que estuviera cada vez más seguro de que te reías de mí en mi cara cuando te hablaba mis sentimientos. Nada de eso. Ni siquiera fue el que ignoraras, cada vez que te pedía que no me dieras falsas esperanzas, que si no querías nada conmigo me lo dijeras, que lo aceptaría. No fue el que cada vez que me acostumbraba a que no estuvieras, aparecieras de nuevo y me dieras pie a nuevas fantasías, no. Fue una suma de todo eso, y el orgullo, lo que me empujó a olvidarte.

29. Pablo Maronda
Pensaba que por dentro la gente era como un reloj de cuco. Que las entrañas se distribuían en cajones, como un sinfonier de carne y sangre, y que entre las vísceras tolón-tolón, que ahora parecían sepias desparramadas, boqueando oes sin humo; uno podía encontrarse viejos recuerdos en forma de fotos troqueladas, dedales y entradas de teatros cerrados donde ya no iba ni dios.
-Si el tío Joaquín está triste lo desenamoraré. Porque ella no está. Y se pasa el día en bata mirando películas de vaqueros. Y se llena de un polvo viejo el corazón y los brazos, y no quiere moverse del sofá.
Todo él es polvo del desierto-vaquero-de-broma, y dentro tiene una bola de cachanilla que centrifuga sin parar-.
Dentro no había nada.

30. El Manu
Andaba yo caminando por la calle, cuando algo se me vino a la cabeza. Me preocupé, ya que no estaba acostumbrado, y me senté en un banco de la calle Goya a recuperarme de tal esfuerzo. La gente caminaba por delante de mi sin reparar en mi presencia,parecia como si yo no estuviera allí, o peor, como si fuera parte del mobiliario urbano.
Diez minutos más tarde, cuando volví a la consciencia(que le vamos a hacer, cada uno tiene su ritmo), se me vino a la cabeza el porqué de haberme convertido en el "hombre invisible", ¿y si yo no hubiera existido nunca?, ¿mi vida ha sido una mentira?, ¿realmente he vivido?
Llegué a mi casa sin darme cuenta, allí estaba mi mujer llorando con la cena puesta en la mesa, como hacía todas las noches, pero esta vez sabía que el apetito se me había ido para siempre.

 31. Lothar
“Hora de la muerte, 14.08”, fueron las últimas palabras que tuvieron la honra de resonar en sus oídos y llegar a un cierto nivel de conciencia en este plano. Hubiera preferido que hubiesen sido proferidas por un sujeto más atractivo, pero uno no elige quién profana su pensamiento por última vez.

Tras un incierto instante, una luz como de lámpara barata le ilumina. Un redoble de tambores seguido de un sordo silencio, y un tipo normal vestido de blanco, cuyas gafas le confieren un cierto aire a Woody Allen, aparece frente a él como si siempre hubiera estado ahí. Sentado en una silla vieja, delante de lo que podría ser el telón de un teatro de barrio, a medio abrir, le mira sin mucho interés.

- Soy Dios – dice el sujeto sin inmutarse.
- Hola… Ya me parecía a mí que me acababa de morir. Joder… -, arquea una ceja y mira al suelo, a una zona próxima a los sagrados pies de Dios.

Silencio. Tuerce la comisura derecha de los labios y dice:

- Para ser Dios llevas las converse un poco sucias, ¿no crees?-, mira de nuevo al suelo mientras masculla un galimatías ininteligible y revuelve el bolsillo interior de su chaqueta de punto buscando un paquete de tabaco. La alegría de encontrarlo se desvanece al comprobar que le quedan menos cigarrillos de los que creía.

- Perdona, Dios, ¿tienes fuego?

32. Anónimo
Abre los ojos. Se despereza. Nada.
El mismo techo perlado de gotelé. Quisiera que la cabeza le diese vueltas y sentir que cuanto ha sucedido ha sido algo importante, digno. Pero nunca pasa nada. Cierra de nuevo los ojos y en su retina sólo se dibujan los surcos del gotelé. Nada.
De nuevo, Dios no existe.

33. Laislaia
Manuel salió de casa hecho un pincel, luciendo la mejor de las sonrisas, subió avenida arriba hasta llegar a la plazoleta, allí giró por tu calle hasta la esquina del estanco y justo ahí, "chof". Quedó paralizado. Bajó la cabeza lentamente hasta poder ver los que habían sido dos relucientes zapatos. Le embargó una profunda rabia. Miró al cielo, levantó el puño (el izquierdo) y gritó: "¡Dios!!!".

34. Moricandia
-No te demores que queda poca luz. Debes ir rápido o te sorprenderá la noche.
Mora y Olmedo se alejaron por el polje perfilados por el oro de un dios vespertino y embebidos en un inmenso cielo azul.
Me apresuré a atravesar la gran llanura respirando intensamente los olores del verano en la sierra de Cabra.
Tras casi una hora de camino llegué a la Fuenfría, donde las manchas de luz teñían las copas de las encinas y pequeños mosquitos de fuego danzaban ante la inminente oscuridad.
Hipnotizada por los detalles en la caliza, entre la hojarasca, en los bulbos que reventaban en vida reciente, carnosa y verde, de flores nuevas... no sé cómo entonces me vi, alejada de la vereda y maldiciendo a la luna por no haberse presentado esa noche.

35. CrisCris
Ayer, mientras cocinaba con el pequeño, que apunta maneras e intento inculcarle las virtudes culinarias como inversión de futuro, me dijo en su habitual tono dramático y alarmista (tiene un sentido innato de que me tiene que salvar la vida de forma casi constante): "mamá, mamá... ¡mira que mosca!... espero que voy a por el periódico y la mato! ... Cuando apareció mi protector con el ansía del cazador en su mirada, le dije seriamente: "no Pablo, no la mates, pobrecita, porque además ¿con que se van a alimentar el par de arañas que pululan por la casa?" ... y es que es cierto que a veces tengo un sentido del humor un poco bestia para estas tiernas criaturas que el destino ha puesto a mi cargo. Nada, y aquí estamos, yo escribiendo esta chorrada y ella posada con exquisito cuidado en la pantalla de mi ordenador, sin sobrepasar nunca los límites de la barra de Google, quizás porque percibe que voy de buen rollito, y es que eso se nota.

36. Carne Radioactiva
Eras Dios

Me voy, no te soporto más. Sabía que no debería volver verte. Yo soy una chica moderna que se equivoco al vivir contigo y así poder mancharme de la grasita de la nobleza. Al principio todo el mundo decía que eras guapo, que eras Dios, nunca lo comprendí; echas a perder todo lo que tocas. Me voy, sin embargo, te confieso que no puedo dejar de preguntarme por qué te vestías de azul aquella noche que me besaste por primera vez.

37. Lía Mota
ADIÓS

Faltan algo más de dos horas para que acabe todo. Estoy sentada en la ventana, observando como se acaba el mundo. Hay varios helicópteros sobrevolando el hospital. No se para qué, si no queda esperanza.
Pongo en orden mis pensamientos.
Recuerdo cómo nos despedimos, en la puerta de la nave, mientras le empujaban.
Su último adiós mientras agarraba su maleta desesperado.
Creo que nunca he llorado tanto.
Creo que estoy segura ya. Si Dios viene a buscarme le voy a decir que no.
Al fin y al cabo, él está en el infierno

38. Jimina Sabadú
Tras horas pidiéndole a Dios que cesara el huracán, el techo de la casa voló hacia el río, aplastando a las dos vacas que aún mugían, famélicas y aterradas. Sobrevino una noche en calma. Temblaban tanto que no pudieron apreciar que era el cielo más estrellado que habían visto, y que aquel temblor eran los primeros latidos de su nueva vida.

39. B.b. Raro
iba dios por la calle y dijo tengo ambre ire a comer unos pasteles entonces se encotnro con un guapo bebe que tenia una pasteleria... llena de croasanes y merenges. le dijo oye me das un pastel que soi diios y el bebe dijo te lo doy a cambio de un besito y dios penso que era un niño muy generoso y le izo rei del mundo todos se pusieron muy contentos porque era un niño guapo y bueno. ubo una fiesta.

40. Joaquín Aldeguer
Cabezas de perro incandescentes surcaban los cielos.
Arremolinándose como cagarrutas la gente tenía un olor muy fuerte y muy desagradable a gasolina.
-Pedidme lo que queráis, excepto que sea de textura amarilla.
-¡Una piel nueva que no sea porosa!-Dijo aquél.
Luego parecía que llovían pedrolos de forma cúbica. Muy fabuloso todo.
Lo mejor de todo es que era Viernes por la tarde.
O eso o que Dios se había vuelto loquísimo. Eso sería.

41. Joaquín Aldeguer
Hola, que soy don Dios.
Hacedme caso, cojones que no os cuesta nada.


¡Vale ya, ¿eh?!

Mira que me enfado. Que yo cuando me pongo no sé cuándo ni cómo parar.

Ay, ojalá supiera. :'(


GRRRRRAAAARR!!!!!

Jajaja, era bromita.

Hasta otra, chavales! :)

 
Add to Technorati Favorites Creative Commons License
Mameluco´s Blog by Miguel Morales Merino is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.5 España License.