Prohibido prohibir.
La imaginación al poder.
No, no son frases de Joaquín Reyes imitando a Agatha Ruíz de la Prada, en La Hora Chanante. Son los chascarrillos, más sobaos que la pipa un indio, que decían los megaestudiantes revolucionarios del Mayo del 68.
Bueno, antes que todo, ya ven que he vuelto. Sabía que tarde o temprano volvería a las andadas. Ha sido más temprano que tarde, por lo visto. Eso esta bien. A ver cuanto dura.
Como les iba diciendo. Se cumplen 40 añazos del Mayo del 68 y las tertulias echan humos. Que si sí, que si no, que si el duro pa ti. A mi esta cuestión me la traería más bien al fresco, si no simbolizase todo lo que realmente me repele en el mundo. Yo, amigos, soy tan realista, tan profundamente pesimista y desesperanzado, que veo en la utopía un engaño similar a la de cualquier religión organizada.
Seamos realistas, exijamos lo imposible.
Lo imposible es imposible. ¿no? Exigir imposibles da pábulo a los perros (capitalistas) a no darnos ni un trozo del tuétano de su hueso.
El Mayo del 68 creo a esa especie del buen rollismo que después derivó en distintas subespecies, que es el progre. Todo slogan. Todo frase hecha. Todo cachondeito estudiantil. ¿Cuál es el origen de la revuelta –aparte del eterno descontento juvenil-?
Busco en la wiki… searching… searching…
La primera reivindicación de los estudiantes fue que se les permitiera acceder a los dormitorios de la mujeres en las universidades, acceso que no estaba permitido por las normas sociales de la época.
Ajajá… ya vamos comprendiendo más cosas… vamos juntando las piezas del puzzle.
Y es que como decía una de sus famosas pintadas
Para mi,que soy geologo una de mis preferidas es
Bajo los adoquines, la playa.
La playa. Muy bien, amigos, la poética vs. la razón. Buscar otra vez en google. Geología de París. Dificultosa búsqueda, vive Dios. Lo que puedo asegurar por las fotos de satélite es que París se encuentra en la vega del río Sena, que al parecer es un río meandriforme, por lo tanto debajo de los adoquines, aparte del alcantarillado y las catacumbas, se encuentran arenas de relleno de point bar, formas de canal y llanuras de inundación de lutitas… De playa nada. Para eso más al norte. Que quisquilloso soy. Me doy asco a mí mismo…jajajaja.
Mucho se habla del legado de un mes al que se llama revolucionario y que de revolucionario tuvo poco. Las revoluciones, bajo mi punto de vista son otra cosa. Son puntos de inflexión, o intentos serios de cambiar la situación. Como ocurrió en Praga esa misma primavera. Se pueden poner muchos peros, pero en Checoslovaquia algo verían los del Pacto de Varsovia (vamos, la URSS) cuando mandaron los tanques a aplastar los nuevos aires de libertad que desde allí soplaban por el otro lado del Telón de Acero. Cosas tales como meter las palabras “humanitario” y “democrático” en los estatutos del Partido Comunista era ir demasiado lejos para Dubček.
El otro día veía un documental en que unos viejos aún recordaban como la gente donaba sus joyas, durante esa primavera de cafés y paseos, para ayudar al estado en las nuevas reformas. Todo fue aplastado en agosto. El comunismo, esa panacea tan chuli, aplastaba libertades, enseñando los colmillos. Y los tanques… Se apañaron bien para parar unas reformas que podrían haberse propagado por otros países satélites de la URSS. En occidente no decían ni mú, pues “el socialismo con rostro humano” que Dubček y los suyos representaban podía ser un serio problema a los intereses capitalistas en occidente, donde el triunfo de una ideología más abierta y demócrata, más “eurocomunista” supondría más que un alivio para Checoslovaquia un problema interno.
¿En la Revolución Francesa?
No sé.
Yo ya propuso la Revolución Individual Interior, pero eso es poco eficaz para los problemas del mundo. Y ¿para que engañarme? inútil incluso para uno mismo.




























