sábado, 10 de julio de 2010

Entomología nocturna

Los últimos días he soñado con insectos.

El sueño de hace dos noches era que internet… bueno, el cachorro por el que me conectaba a internet, que no era un ordenador, sino que se parecía más a un estuche para ir a la escuela, pero gigante estaba lleno de gusanos formados por cuentas naranjas. Me parecía muy real, pues estaba acostado en la cama donde en ese momento yo soñaba todo este incidente insectil. Me empezaron a aparecer en la boca y en los libros que atesoro con cariño de padre que no quiere tener hijos. Todo se transformó en lo que era antiguamente donde yo duermo, un trastero enorme, una habitación grande donde pasaba horas y horas en mi infancia y adolescencia. Volvía está el telar de hierro que había en mi niñez. Yo ya no era el barbudo, sino el lampiño Miguel –entonces aún siéndolo no era aún Mameluco- que le pedía a un amigo que le arreglara el gran estuche de conexión a la red. Abriendo el cacharro salían más y más gusano, y en el fondo había escolopendras gigantes pero de un color caramelo oscuro, muy oscuro que apenas se movían, solo palpitaban. También esos milpies negros del Trópico. Segregaban como una tela de araña que después se convertía en masilla de esa de los muebles, de color carne amarronado. Volvía a tener gusanos en la boca y me miré al espejo del cuarto de baño. Solo había bolitas naranjas de textura gelatinosa, como el caviar. Allí estaba el bote de Plenur (el litio) y pensé que los gusanos se irían si me tomaba todas las pastillas. Me desperté. Sentí ganas de tomarme todo el Plenur. Tuve ganas de morir momentáneas por primera vez desde hace mucho. Afortunadamente seguí durmiendo y solo me desperté cansado.

Al día siguiente, los oníricos trayectos de mi mente me llevaron a un desvencijado hotel que en un principio era un enorme rascacielos por donde el sol desde poniente entraba en los albores de la tarde, un crepúsculo que dio lugar a un día gris en cuestión de segundos, ya que la vista desde otra ventana en la pared contigua era un descampado de frondosa vegetación con un gran árbol muerto, lleno de objetos oxidados. Un par de paredes desconchadas y comidas por el musgo completaban el paisaje. Había una bañera, ahora lo recuerdo. De loza blanca. Una antigualla. Me metí en la cama. En esta ocasión empezaron a surgir como cascotes y escombros entre las sábanas, pero no eran duros ni blandos, simplemente estaban allí, como debajo del colchón haciendo bulto. Apareció un grifo de cobre lleno de orín verde. Desde la cama podía ver agujeros en el suelo, que era de madera, por donde se movían millones de cucarachas y alguna salía de vez en cuando, presta, a esconderse entre las sombras de un trastero donde yo veía mi chandal colgado. De repente salió un hocico largo y gris de una rata, que se paseo por el cuarto a sus anchas. La verdad es que no me dio miedo la rata. Los sueños se corresponden a veces con la realidad, pues en mi vida vigil no me dan asco las ratas. Luego de un maceto que había empezó a surgir de una planta parecida a los San Pedros una especie de bayas verdirojas, y en cuestión de segundos hubo una proliferación tal de procesionarias (esos gusanos marrones y negros peludos) que si me dio repelús, pues esos bichos te irritan la piel. Salí por mi propio pie de la habitación, que estaba ya en unas condiciones similares al del descampado. Se estaba destruyendo y la vegetación salvaje lo inundaba todo. Es curioso, porque llevaba un camisón de esos decimonónicos, e iba descalzo, sintiendo solo la madera pulimentada y caliente del pasillo del hotel. Las habitaciones se disponían de forma poliédrica, creo que octaédrica. O sea, había 8 pasillos a mi alrededor. El resto del hotel era de lujo. Entre en las duchas (eran habitaciones sin cuartos de baño) y todo era normal. Me senté en la taza del water y creo que ahí fue cuando desperté. Ese día dormí solo tres horas…

Hoy afortunadamente no he soñado con ningún bicho.

Será porque como dice Mazes, anoche estuve al lado de la vela antimosquitos en el pequeño y refrescante perol nocturno en do sostenido menor.

lunes, 5 de julio de 2010

El Chico Fabuloso y el Hombre Sucio


El cielo estaba verde por el horizonte y las montañas nevadas contrastaban con ese verde pálido, oscuro y cenagoso como antorchas de hielo encendidas por el frío del Norte.

El camino se bifurcaba. Había llegado la hora de despedirse.

El Hombre Sucio era un trovador errante, con una capucha llena de grasa de velas ya apagadas hace tiempo y de la propia intemperie. Su laúd estaba envuelto en un estuche de piel de carnero, y su lana era tan rubia que Jasón lo hubiese confundido con el Vellocino de Oro. Era gordo y calvo, con los ojos un poco achinados. En las madrugadas que habíamos pasado juntos en el sendero había tocado bellas gigas y tristes madrigales a amores perdidos. Yo le acompañaba con mi voz, pues aunque no era sino un cazador, me gustaba que el eco de mi voz resonase entre aquellos páramos. Yo sé que los lobos no se fían de los cantores.

El musgo en las rocas indicaba el camino septentrional, así como el gélido viento que nos hacía llorar. El Hombre Sucio iba hacía el Oeste, a un castillo del que había oído hablar, donde a los músicos jamás le faltaban ni el calor del vino, las tajadas de cordero ni los abrazos de las mujeres. Me dijo que lo acompañase, que con mi voz embelesaría a la princesa Valeria, hija del viejo rey libertino Cipriano, que mantenía su corte con domadores de osos, funambulistas y echadoras de cartas.

Tuve que rechazar su invitación, pues desde que era un chaval, un hechicero envuelto en piel de oso leyó en sus runas que mi destino estaba en el Norte. Me dijo que yo era el Chico Fabuloso. No lo pensé dos veces. Forjé mi espada con un acero especial que bajó del cielo una noche hace muchas generaciones y,… y…

¡Alfredo, suelte la fregona! -dijo la celadora del hospital geriátrico- a un huesudo y barbudo anciano vestido con un ridículo chandal azul celeste. El Hombre Sucio estaba allí mirándole, sentado en una silla de ruedas. No estaba sucio, sino escamondado y olía a colonia de niño, y en el fondo su cara redonda y sonrosada era la de un gran bebé.

Pero… -dijo Alfredo- viéndose en un pasillo feo rodeado de plantas de plástico y sillas forradas de skay.

Ande, regrese a su cuarto y no me alborote a los demás, que ya mismo es la hora de cenar.

Alfredo camino muy lentamente, incluso para sus cansadas piernas, hasta llegar a su habitación. Al menos aquello no parecía frío y alicatado. Los libros se desparramaban por los muebles, y un grabado de unas montañas nevadas y trueno eterno, presidía el pequeño habitáculo.

El Hombre Sucio, Pedro, lo siguió en su silla de ruedas. y encontró al viejo sentado mirando absorto a las nieves perpetuas del dibujo, pero volviendo progresivamente a una de sus realidades (la mala, le decía él).

Me gustan mucho sus historias –dijo Pedro-, y me encanta salir en ellas, aunque sea un hombre sucio.

Claro, hombre, si andas y no vas en esa mierda de silla.

No es por eso, don Alfredo, siempre quise tocar la guitarra.

sábado, 3 de julio de 2010

El pan está duro y rancio y me asustan los payasos




No.

No he escogido este título tan raro para explicarles por enésima vez mi animadversión al estío, al calor y a que por beber ingentes cantidades de agua se me afloje el muelle y además sude como un corredor de una maratón por el desierto.

Repito, no.

Estoy aquí para abrirles las mentes y sean conscientes de la cortina de humo que nos rodea constantemente.

¿No saben a lo que me refiero?

Yo se lo digo: la crisis. En este blog no he hablado mucho de la crisis porque creo que si le damos importancia a las cosas se magnifican. Se habla de crisis, ¿pero de qué crisis? Bien, la económica. También bien (bueno, no, mal). ¿Pero quien está en crisis? Bueno, usted, usted, el de más allá y yo. Yo, al igual que muchos, tengo crisis crónica, pero son otro tipo de crisis. La coyuntura económica nos es adversa. Es verdad. Hay personas que le echan la culpa al gobierno (sus rivales políticos), otros a los bancos, otros a los avarientos que se hipotecaron hasta los ojos y también algunos a los promotores de vivienda.



Los árboles no nos dejan ver el bosque. La culpa de todo es de todos. Todos formamos parte de un sistema formando subsistemas, conjuntos, incluso puntos sueltos, pero unidos por el pernicioso feedback de la relación mercantil. Todos queremos dinero. Unos más, otros menos. Hasta los piesnegros que pululan por nuestras plazas “mendigan” por unos euros para comprar en una tienda, insertada por las vías de distribución ordinarias, que paga los impuestos y la luz, en la gran maquinaria contra la que dicen los perrosflauta que quieren luchar con su sucio estilo de vida alternativo.

Las personas muy de derechas obviamente invierten en bolsa, iglesias al sacrosanto parné, y erigen emporios donde venden a los proles (utilizaré terminología orwelliana) lo que ellos mismos producen. Pero es que los de izquierdas, incluso los más izquierdosos, adoran el dinero más que a Lenin o al Ché, porque el Ché no les paga, obviamente, las vacaciones a la playa ni la factura del teléfono.

Pongo mi ejemplo, vulgar, patético, corrientucho. Me he dejado las retinas estudiando, los nervios me hacen sentir mal y la cosa no va mal -hasta ahora- para asegurarme la manutención hasta que muera. Yo odio este sistema, le quiero dar de lado, no verme influido por él, pero soy bombardeado constantemente por mensajes desde todos los sitios de que estar fuera del sistema es un suicidio, o una traición o yo que sé que más. Repito, por todos. Desde al estoloarreglamosentretodos, hasta el Gobierno, la oposición codiciosa, los anuncios de la tele (a mí me gusta la tele) o los jerifaltes de la comunicación.

Hay corrientes dentro de este río de detritus fecal. Pero no hay arroyos perpendiculares de aguas cristalinas, sino cloacas paralelas interconectadas.

Unos piden manos dura y todos firmes, otros utopías de todo a cien pidiendo lugares comunes anacrónicos, otros que beses cruces o estrellas y alguno que otro que pongas una bomba.

Yo lo que quiero hacer es nada. Eso sería mi decisión. No hacer nada no me convierte en cómplice de nada. Pero eso es lo que querría, pero lo que hay es pan y circo. Un pan en forma de aire acondicionado, vacaciones en la playa, comer La Gula del Norte o casarte e ir a Cancún. Un circo lleno de tertulianos, de saltimbanquis políticos, de peces gordos con papada sobre la corbata italiana. Mentira. Todo es mentira. Me equivoco. Es la verdad, que yo no quiero que sea la verdad, pero lo es. Payasos con trajes caros en hemiciclos decimonónicos, clowns ante las cámaras pregonando guerras dialécticas para que siga la función, una y otra vez, en un nauseabundo ciclo sin fin. Pan reseco, tazones de mierda. Todo es un teatro, una puesta en escena, donde participan manos que manejan y marionetas. Después estamos el público, pintados con témperas en un cartón donde no podemos ni parpadear. Pagamos la entrada con derecho a callar y ser lobotomizados por el euro, la libra o el dólar.

Todos entramos por el aro. No se lleven a engaño.

Pero al menos háganse una coraza, vomiten siempre para abajo y vivan como buenamente puedan, evitando predicadores de cartón piedra y falsos profetas del paraíso, porque ellos son las tentaciones del diablo, el diablo llamado Capital, que te dice que puedes hacer cualquier cosa porque eres… jajaja… libre, y después llegarán las lágrimas.

Llore, sórbase los mocos, recompóngase, y en su sofá preferido espere a que llegue el otoño.

martes, 29 de junio de 2010

La vida es sueño


Llevo tanto tiempo fuera que no sé ni lo que escribir. Tranquilos, voy a hablar de oposiciones, para variar. De hecho, como tantas miles de veces no sé ni de que hablar, solo que siento la necesidad de churretear el blog con algunas palabras, decir idioteces, meter paja y si sale algo de provecho bien, y si no también.

Me iba a acostar ya, pero temo de nuevo a mis sueños. Hasta esta tarde después de la siesta estaba contento. Merezco estar contento al menos un día, ¿no?, aunque el calor sea terrible, este un poco resfriado (el eterno feedback) y mi barriga no ande como para echar cohetes. Pero los sueños en la siesta son traicioneros. Cuando quieres borrar algo de tu mente e increíblemente lo consigues, el dios Morfeo con sus largas zarpas perfumadas, por adormidera y lorazepam, te hace cosquillas en los recuerdos y pasa lo que pasa, que le das vueltas después a las cosas.

Ustedes saben que no me gusta el autoengaño, y para no tener que recurrir a él lo que hago es borrar del disco duro… bueno, hacerlo archivo oculto… pero en el sueño no existe lo oculto, claro y hacen fiestas en un extraño sitio para decirte la nota que has sacado en el examen del domingo. ¡Opsss! Les estoy hablando de oposiciones, pero se darán cuenta que no tengo la culpa, pues en estado vigil apenas hablo del asunto (solo cuando me preguntan).

Todo esto es un sinsentido, pero lo voy a subir igual, pues tengo la sensación de que les tengo abandonados (la verdad es que si), pero comprenda, me juego el pan de mis hijos. No tengo hijos, ya lo sé. Pero me juego mi pan y mi sal. Y ya me estoy volviendo a poner un poco triste.

¿Por qué siempre hay que luchar?

¿Qué hay del principio de la parsimonia?

¿Pido demasiado al pedir la nada?

Definitivamente, la vida (sea sueño o ilusión, una sombra, una ficción) es defectuosa o algo, y perjudica seriamente a la salud.


Buenas noches.

lunes, 7 de junio de 2010

Tenemos ganadores


Pues bien, si siguen mirando para abajo pueden ver a los ganadores. Han sido 10 los participantes:

- Mi queridísima Arándanos con un poema muy suyo -lo digo yo porque la conozco- aunque no escriba poemas. Pero como me sé muy bien su prosa pues eso. Muy Ana. Y ya sabes, que la periodista no devore a la narradora.¡jamás!. :*
Que la muela te deje tranquila de una vez.

- Isabel, pues no es cursi, es de la soledad y los sentimientos de culpa, y la soledad es una de mis cosas preferidas de las que hablar conmigo mismo cuando estoy solo. Una veces se disfruta y otras... pues como que los recuerdos te incordian un poquillo.

- Diego Luis Urbano Mármol, hombre sabio de mi pueblo y campanillero, que nos deja con su habitual humor una cuarteta que no deja de ser cierta, para la mayoría de las personas. Yo, como no bebo cerveza -ni gazpacho- bebo Gaseosa El Nene, Diego Luis.

- Willian, muy oportuno su poema OPOSICIONES en estas oscuras épocas que vivimos... que vivimos los opositores... ¡ay! Suerte.

- M.M. Clares, nuestro representante murciano en esto de la poesía concursística. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, Manuel, lo que yo te diga. Dile a tu hermana Fuensantica que la he echado de menos por aquí.

- Amiga Gata, me conoces tan bien que has escrito un haiku en lo que iba a ser un concurso de haikus, pero que deseché por considerar que no iba participar ni Dios. Gracias por tus dos poemas. Ese haiku me parece maravilloso.

- Mi, ganadora con ira de Sugus de piña, mi afrancesada y deliciosa Sugus. Pues mándame al mail tu dirección para que te mande el libro. Me tienes que prometer que te harás una foto con él y me la mandas para que la cuelgue.

-@LF Los Ramones son eternos, y te han hecho ganador, jajaja. Mándame tu dirección a cá el Liebre o a cá David para que te mande tu libro, anda. Vía digital, o sea, de dedos a dedos. Tengo mucho que decirte, pero ahora no me acuerdo, Alfonso.

- Alberto Gay Heredia que demuestra un buen gusto inusitado al dejarnos a Pedro Luis de Gálvez, y que raro, Alberto, ¡un anarquista! Jajajaja.

- IZQUIERDO nos deja un poema-escrito que es también muy Izquierdo. Sino vean su obra pictórica y me cuentan. ¡Que buenos ratos dreanweaverando, Iván!

- Cari participa fuera de concurso pues va a recibir el libro de todas formas, pues es un honor compartir páginas con su abuelo, Rafael Millán, y como nieto del amigo y maestro de Rafael mi deber es, como no, mandarle un ejemplar.

Les dejo con una foto del proceso y les puedo asegurar que no ha habido tongo ni cosas chungas.

Gracias a todos por concursar.¡Enhorabuena a los premiados!







lunes, 31 de mayo de 2010

Concurso Poético 1.0


Hace un par de años se hizo en mi pequeño pueblecito el I Encuentro de poetas castreños, que los que me siguen desde hace tiempo lo recordarán y para los que no aquí les dejo la reseña que hice en forma de texto y fotos y un youtube leyendo mis chorradicas.

Pues ahora ha tenido su colofón en la publicación de una Antología Poética de todos los que participamos en aquel acto.


Como ustedes son parte integrante de mi vida, y de mi vertiente literaria sobre todo (me conocen por mis escritos) pues he querido hacer un concursín para regalar dos libros autografiado per moi a dos de ustedes, mis lectores.

No sé muy bien como hacerlo si les digo la verdad, así que apelaré a su gusto o ingenio. Entre los comentarios que haya de aquí al domingo 6 de Junio y ME dejen un poema –no muy largo, por favor- ya sea propio(mejor propio) o de cualquier otro (indicando título y autor) se sortearán los susodichos libros.

Por favor, absténganse de poner poemas de carpeta de 8º de EGB o muy noños (que no está el horno para bollos).

A continuación les dejo con unas instantáneas del II Encuentro que tuvo lugar el Viernes 21 de Mayo.

Teresa Villalba

Alberta Rodrígez


Yo


Juan Pablo Erencia


Juan Francisco Martínez Zamora


La concejala de Cultura Salud Guillén
leyó un poema de Antonia González

Foto de familia

domingo, 23 de mayo de 2010

Rey por una noche

Hoy más que nunca no existe Dios. No es que me apene, me alegra. Todo materia. Electrones, protones y neutrones. Átomos. Moléculas. Células. Y la reina neurona produciendo sus sinapsis al buen tun tun. Reafirmarse algunas veces es bueno. Los ateos pensamos más en Dios que los creyentes, porque ellos, a su modo, se imaginan lo que es. Nosotros como no podemos ver la nada, no quedamos pillados. La nada que mueve a tanta gente. Llámenlo Dios, llámenlo x. X de incógnita. Una incógnita tan escondida que pasa a ser leyenda, y las leyendas ya se sabe.

Polifemo era un cráneo de elefante, y su gran ojo era por donde pasaba sus narices el paquidermo animal. Los narvales eran unicornios y los manatíes, sirenas. ¡Cómo debían estar esos hombres para confundir un sirénido (los que ponen los nombre a los órdenes son unos increíbles humoristas) de 500 kilos con una moza con cola de pez! La última frontera del conocimiento no se alcanzará jamás porque el universo es lo suficientemente grande para que no lo podamos abarcar. Seremos cenizas entre estratos antes de que el Sol se expanda como mis tobillos con el calor. Nuestro conocimiento será borrado. Soy feliz de saberlo. De estar seguro de algo. Porque estamos seguros, ¿verdad? ¿Pondría la mano en el fuego? No, que me quemo, jajajaja (es de imbéciles o masocas chamuscarse un miembro). Pero eso no significa que no lo crea. Es cuestión de Hidrógeno y Helio, y no de supercherías. ¿Dónde estará el Demiurgo, pues? Si es que existe –no existe- se habrá reído unos miles de millones de años de nosotros, y a otro universo, mariposa.

Estoy pletórico (incluso con mi tristeza, con mis enormes cargas mentales y mi cuadriculado razonar) porque sé (sí, soy un bandarra y un chulo engreido) que lo que digo es cierto. Mi egocentrismo está alcanzando la densidad de materia estelar. Pero descuiden ustedes. Es tarde, tengo hambre y tengo sueño. Mañana me levantaré siendo la ruina de persona que suelo ser, pero ahora permítanme ser un petulante pagado de si mismo, porque es que en el fondo algo de eso hay por ahí entre tanta grasa y pellejo. Pero se agazapa y lo ato corto, pero hoy y ahora, noche primaveral, limpio por fuera, caótico dentro de mi cartesiano orden por dentro (y valga la redundancia), cuando las estrellas titilan y el rutilante Sol se encuentra en la otra parte del planeta, como Leo DiCaprio en su Titanic falso, grito: ¡Soy el rey del mundo!

Que ya mañana seré vasallo.

jueves, 20 de mayo de 2010

II Encuentro de Poetas Castreños


Buenas noches, amigos. Aquí les dejo este cartel. Es sobre todo para la gente de mi pueblo, claro. No creo que nadie quiera recorrer distancias hiperkilométricas para vernos. Además se presenta el libro del I Encuentro… Ya buscaré la forma de sortear uno por aquí, para darle un poco de vidilla al blog, que languidece como su dueño entre el calor, las obras y el estudio de cosas aburridas.

Habrá alguna que otra poesía inédita por mi parte, de reciente composición.

Bueno, les dejo, me voy a dormitar en mi catre de verdes sábanas hasta que la radial cortapiedras me levante a eso de las ocho y media.

viernes, 14 de mayo de 2010

Pienso


Es muy tarde, espero que una cosa se cargue en el correo para mandarla. Mi conexión para subir cosas es increíblemente lenta, y me da coraje, porque, mientras el ordenador se ralentiza hasta la nausea, yo pienso. Pensar es muy malo. Pienso en universos paralelos sin bancos, sin gestos ni tonterías, sin brindis al sol, universos paralelos en la que las gentes son medianamente felices sin estorbar al vecino. Vuelvo a la realidad. El mundo es un caos, pero mentimos todos los días al decir que todo va a peor. Ni a mejor ni a peor, amigos. La suerte que caiga de nuestro lado y punto. ¿Un siervo de la gleba pensaría que todo esto es peor? No creo. Distintas épocas, distintas esclavitudes. Y yo, esclavo del archivo (pesa más que una vaca en brazos) espero y pienso. Pienso en mis ojos cansados, y en mi pierna hinchada. Pienso que no me quiero ir mañana a Granada, y que iré de todas formas y pienso que el nuevo horario es un mojón. A lo mejor llueve mañana y coger el paraguas es una acción antimetereológica que llevo muy mal. No quiero saltarle el ojo a ningún transeunte. Pienso en que este post es una mierda, pero pienso que a lo mejor dentro de dos años cuando lo lea recordaré este momento, justo en el instante que ya se han cargado el pdf y el jpg. Pienso ahora en dormir, y ya no pensaré más. Soñaré con mi universo paralelo o a lo mejor no. ¿Quién sabe?

domingo, 2 de mayo de 2010

El viejo


El frío sol que lame las laderas de la montaña llega apenas a la cabaña de troncos. Sentado en la mecedora, con apenas una camisa y un anorak agujereado, el viejo mira el ocaso pensando en el suyo. Presiente que la noche que empieza a conquistar el cielo con sus tinieblas será, como tantas otras veces, estrellada. El viejo conoce todos los astros del firmamento, aunque por el nombre solo al Sol y la Luna. Bueno, y la Tierra que pisa, pero en ese astro, piensa, estoy yo y solo puedo ver una minúscula parte. Él se conforma con lo que sus ojos ven, la verdad, pues es un hombre libre, y como casi todos los hombres libres apenas necesita nada. Cuando llega el manto oscuro de la noche sigue sentado en el porche de la cabaña, acabando la pipa y sorbiendo el grog que aprendió a hacer de pequeño, cuando leyó que era eso lo que bebían los piratas. El frío arrecia, pero el anciano no tiene prisa. Al ser libre, como decíamos, también es dueño del tiempo. De su tiempo, el que sea. Atrás quedaron los océanos y los desiertos, los fieros animales de la selva y los leviatanes de las profundidades. No echa de menos ni la mar ni las pirámides, ni al Amazonas donde escudriñó oro de su fondo, ni los lejanos Himalayas donde buscó y encontró Shangrilah. No mira al pasado porque su futuro es tan corto que se deleita en él. A lo lejos se oyen los aullidos de un viejo lobo, son tantas veces las que se han perdonado mutuamente que tampoco es cuestión de llevar la cuenta. El helado aliento del viento del Norte hace que sus ojos, ya opacos, lloren. Pero es lo que se espera, ¿no? Que el frío saque las lágrimas y que cure la carne colgada. Y que el viejo espere la llegada del amanecer sentado en la mecedora de madera de olivo, herencia de sus ancestros, fumando la pipa que Sherlock Holmes utilizara en sus habitaciones de la calle Baker y tallando con un viejo cuchillo de ballenero un totem pequeño, protección para su hogar, aún teniendo cientos de ellos repartidos por todos los umbrales. Una vez le dijo un sabio que las cosas pasaban porque sí. El viejo, que por aquel entonces no era tan viejo, le respondió que eso era una memez. El supuesto sabio le respondió que tenía razón y le enseñó la verdad de las cosas. El anciano casi ha olvidado la cara del leproso ese, tan sabio. Pero como escribió sus palabras no las ha borrado de su memoria:

Todo ocurre por algo, y ese algo tiene explicación, aunque no la sepamos.

El viejo, cansado, se mete en el lecho, y antes de apagar la parpadeante llama de una vela de cera con olor a cera, escribe en su diario:. Hoy no ha pasado nada. El sol se ha puesto por el oeste, como todos los días, e intuyo, por las luces del alba, que saldrá por el este, pero no me he quedado para comprobarlo.

Los dos colmillos de narval que cruzados adornan la cabecera de la cama desaparecen con la extinción de la candela.

Mañana será otro día.

jueves, 29 de abril de 2010

Mediodía

Los “aramagos” oscilan en el tejado de enfrente de la ventana abierta. Insectos pululan en torno a sus flores amarillas en busca de algo que echarse a sus bocas libadoras. Mis amigas de estos días de atrás, dos arañas atrapamoscas me han dejado, pues al abrir la ventana para que entre en fresco (a la par que el ruido siempre presente de la obra) han escapado en busca de presas más suculentas. Precisamente rebuscando por viejos apuntes vi la envoltura de una mosca, como hinchada y seca. Victima de las arañas –pensé- y cuando le di con un folio para que se cayera al suelo, de repente se parte en dos y sale una oruga verde, bueno, de colores verdes, pero el principal era muy parecido al de este blog que ustedes leen en estos momentos. La recogí con sumo cuidado y la deposité fuera, en el alfeizar de la ventana que da a la terraza, para que su ciclo vital continúe per secula seculorum. No hay fotos. Mi cámara ha muerto. No dejo de pensar en la mosca siendo devorada por dentro por un bicho, que al menos para mí, que no entiendo de estas cosas, es incierto.

El cielo es azul sobre los jaramagos y algunas rapaces (cernícalos primilla, parecen) hacen círculos al fondo. La mañana es apacible, tranquila, suave. Aún con el run run de la actividad obrera en la calle sería ideal si no hubiese que estar entre apuntes y rotuladores fosforescentes. El sueño, dulce y embriagador, ronda por la sala, mitad trastero, mitad cuarto de costura, hoy cuartel general de mis batallas contra el sistema educativo y sus procesos de selección.

Glenn Gould suena en el artefacto sonoro derramando notas de Gibbons. Tengo mucho sueño. Reviso las cosas que me faltan y soy consciente de lo mucho que he trabajado para esta oposición. Hay temas con tres resúmenes distintos, que por cierto, no recuerdo haber hecho. Dibujos bonitos, y autoexámenes que yo me aprobaría. Pero aún así no es suficiente. Me quedan cosas por mirarme muy bien. Tengo que meter tijera, seré un censor de la brevedad. ¿Cómo recortar? No lo sé. A mí en algunos temas todo me parece importante, y en otros… nada. He cometido el error de hacer un calendario para ir distribuyéndome lo que me falta por mirar y terminar. El tiempo es tan relativo. Me falta o me sobra. Ahora me falta siempre. Que te falte el tiempo es que eres un infeliz. El tiempo en el bolsillo es mejor que todo el té de China, mejor que todos los tesoros del mundo. Sé perfectamente que existen personas a las que les gusta tener toda su agenda ocupada. Yo vendería mi alma al Diablo por no tener ni agenda ni horas ni nada. Me hace gracia los que me dicen cuando digo esto: si no tienes nada que hacer te aburrirías. No comprenden. No tengo que hacer nada. Simplemente las hago –si me apetece- sin ese terrible verbo imperativo “tener que” pendulando sobre mí como la espada de Damocles.

Ya no les aburro más. Hasta dentro de otras pocas semanas.

jueves, 22 de abril de 2010

Post didáctico


Este post didáctico que presento la he realizado, como miembro del Departamento de Chorrada como camiones; concretamente para la disciplina de Ciencias para el Mundo Idiotizado de 3º de Bloggistica Avanzada

1. Contextualización:

Hace mucho que no escribo, como es evidente, y es porque ando más liado que la pata un romano con esto de las oposiciones. Lo malo es que desde Semana Santa llevo con el ordenador liado y me he cansado de escribir, de controlcear y controluvear, y mi vida internautica ha derivado hacia eso que demonizan tantos que la red social llamada Caralibro, o bueno, lo más acorde sería anuario de instituto o facultad americana, que es de donde le viene el nombre. En mi programación de verdad en esto de la contextualización tendría que decir el marco legal. Mi marco legal ahora es que “ataco” sin saberlo por esos mundos de Dios a terceras personas, siguiendo el Real Decreto 666/1976 o del Libre Albedrío, que en sus artículos 7 y siguientes dice que puedo decir lo que me dé la gana, pero que después tiene consecuencias inesperadas. Bueno, ya saben, la vida. Todo ello está relacionado con el Plan de Centro y el Proyecto Educativo, que en este caso es mi casa rodeada de obras y mi habitación por ser más concreto y yo lo único que digo es que me encanta que los Planes salgan bien (al igual que los Flanes Educativos).

2. Objetivos:

Ninguno en concreto y todos a la vez. Deberían estar marcados en el RD, pero al ser este el del Libre Albedrío nunca se sabe pues todo es incierto, y más en personas tan inconstantes como el menda, que se esfuerza mucho, se lo juro por los plásticos más duros, pero que me cuesta, me cuesta muchísimo seguir adelante porque si el objetivo general A es sacar la oposición, yo me entretengo con el a, el b y el g del Decreto del Atolondramiento Permanente, pues mosca que veo pasar, díptero al que le tomo filiación. Además un martillo neumático gigante y una pala de obra no ayudan a la resolución de los objetivos, sean estos cuales fueran. Como ejemplo pongo el objetivo D que es el dormir la siesta, que a duras penas se consigue con el tracatá del asfalto resquebrajándose y los retemblios que da todo.

3. Contenidos:

Pues miren los contenidos son la forma práctica de llevar a cabo los objetivos, aunque yo creía que era lo que contenían las cajas, los tetrabriks de leche o las botas de vino. Pero no son herramientas enseñanza-aprendizaje de alta categoría. Se desarrollan por actividades. Yo desarrollo la actividad de estudiar, si, me repito, pero es que lo que hago cada día es repetitivo ab nauseam. Por lo demás realizo algunas actividades primarias como comer, beber, hacer mis necesidades y estar en la internet. Por las noches voy a la casa de enfrente y vemos de dos a tres horas series o películas y charlamos. Eso entronca con la transversalidad (Ocio y Tiempo Libre), que veremos más adelante.

Ya les digo que mis Unidades Didácticas vitales no tienen unos contenidos muy allá, pero es lo que hay. He secuenciado más o menos las unidades mías en

BLOQUE DE CONTENIDOS I: Oposiciones de mierda

UU.DD. 1 al 9.

BLOQUE DE CONTENIDOS II: Viajes a Granada por las Oposiciones

UU.DD.10 al 13.

BLOQUE DE CONTENIDOS III: Mi vida de verdad

UU.DD.13-15. Desarrollo:

UD 13. Ver Saber y Ganar y/o Pasapalabra. Telediarios. Cosas sueltas

UD 14. House y Perdidos. Pasar tiempo en casa de María y Manolín. Bar los lunes y miércoles con Pedro.

UD 15. Internet. Correos. Facebook. Blog. Tumblr. Egocentrismo.

4. Competencias

Hay unas cuantas competencias que hay que llevar por delante. Yo no soy muy competente, así que repasaré someramente mis competencias y juzguen ustedes mismos.

Lingüística: esa la llevo bien en la parte escrito, pero no en la hablada, porque charlando normal si se me entiende, pero si hablo para público me pongo imbécil y no doy pie con bola.

Matemática: No sé sumar muy bien.

Interacción con el Mundo Físico: depende del medio físico que nos referimos. Si es la calle donde vivo si que interacciono. Me lleno de barro cuando salgo a la calle y después lo pongo todo perdido. Miro también mucho el cielo si estoy en la habitación de la azotea. Al menos sé por qué es azul y de que están hechas las nubes. Ya es algo. Veo los olivos y no me disgustan.

Digital: me meto el dedo en la nariz. Si es a cuanto a esto nuevo de lo digital, tenemos TDT en casa y me manejo bien con los ordenadores. Aunque lloro si se me cuelga el Windows. Bueno, en esto voy sobrao.

Social y ciudadana: Algunos me aprobarían con nota y otros me mandarían a Septiembre. Como soy terriblemente individualista no creo que la lleve muy bien, aunque creo que sé que es lo correcto y que no. Pero, claro, eso es una opinión subjetiva.

Aprender a aprender: No te acostarás sin saber una cosa más. Lo cumplo a rajatabla, de verdad. Todos los días aprendo tonterías que me pueden servir para ganar al Trivial en un momento dado.

Autonomía e iniciativa personal: No sé, soy bastante autónomo porque me paso mucho tiempo solo. Pero no tengo demasiada iniciativa, y menos con las chicas.

5.Metodología

Tengo demasiada exploración previa de mí mismo porque tengo el feo vicio de pensar sobre mi mismo. Mi interdisciplinaridad es escasa, porque solo hago lo que me gusta. No como acelgas. No me gusta el inglés ni la educación física. Pero meto rollos de historia al que se me ponga a tiro. En la asignatura de la vida no soy demasiado variado, pero de todo tiene que haber, ¿No? Agrupamientos: más de 4 personas juntas me agobian. Grupos docentes. Se lo que es, pero no sé aplicarlo en este post tan tontorrón. Lectura: llevo 5 meses sin leer. Solo temas y programaciones. Pero es que no puedo. Y sufro, porque leer es la base de mi vida. Si, así de triste soy. Mis recursos son variados. Tengo un portátil roto, un Nokia 3410, un Ipop Suffle y unas gafas Rayban falsas. También tengo plumas, papel y una impresora láser. Y montañas de polvo. ¿qué más puedo pedir?

En resumen, mi método es del programar mi vida lo máximo acabando siempre improvisando, lo cual me causa bastante ansiedad.

6. Transversalidad: Educación en valores

Aquí es cuando viene lo gordo. No creo en esta chorrada. Estudiarlo me da muchos problemas de conciencia, porque sé que estoy estudiando cosas que son mentira. Yo tiendo a hacer clones de mi mismo a mi alrededor, aunque afortunadamente nadie me haga caso. No creo en la igualdad, sino en la equivalencia. Nadie es igual a otro. Otra cosa es la equivalencia en derechos. Me tiene frito eso. Y hablar de alumnos y alumnas todo el rato. Me harta este tema. Si no quiero tener hijos para no transmitirle mis valores (los cuales considero demasiado negativos) no les voy a enseñar a los/as chavales/as cosas con las que no estoy de acuerdo. Yo debo enseñarles que la ciencia natural es esta o aquella, pero no que sean buenos. Sus padres están para algo. Termino esto porque me pongo de los nervios.

7. Evaluación

Siguiendo los criterios comunes, específicos y llevado por unos criterios de calificación muy duros me suspendo a mi mismo. Nos venden la moto que si te esfuerzas mucho lograrás lo que quieras, y eso desgraciadamente no es verdad. Y no hablo ya solo de esta dichosa oposición, sino de todo en general. Es lo de antes. No puedo, no me cabe en la cabeza, premiar esfuerzos, si al final no hay resultados. En mi caso el resultado es paupérrimo. 33 años, gordo, medio loco, con conflictos afectivos, cabezón, con mal genio y al final, una persona tan débil e indefensa que no le queda otra opción de ser muy bueno. Y digo lo de bueno, no para echarme flores, sino porque suspendo en la vida, donde hay que ser un vivillo, y no un bonachón viéndolas venir. La nota media sale muy baja. La felicidad está por los suelos, la ansiedad por las nubes y solo pido que no me muera demasiado pronto.

8. Atención a la diversidad

Como soy tan plano, solo necesito mi medicación para no entrar en diversos estados de pena, depresión, ansiedad y stress. Últimamente mucho ha habido de eso, la verdad. En esos momentos vuelvo a mis deseos de hace muchos años de querer anularme, no existir. Hay gente que cree que todos jugamos a lo mismo, y no es así. Y como soy tan tonto, no aguanto la tensión de la diversidad de motivos. Yo tengo los míos claros, y cuando se me malinterpreta no reacciono en el momento. Me pongo triste, me enfado, y al final solo queda un poso de extrema consternación, que creo me provoco yo mismo. No culpo a nadie por ser así, pero quien no me conozca me hará daño, claro.

9. Reuniones del departamento

Yo y yo mismo decidimos que esto ya mismo se acaba, porque es tarde, solo queda un punto, y se me están cerrando los ojos después de tomar el Rivotril.

10. Bibliografía

Blog de Mameluco

Cualquier libro bueno que tengan a mano.

miércoles, 7 de abril de 2010

Mundo Moderno 2.0.10

Los que esculpieron en piedra el Código de Hammurabi ya se decía para si que el gusto se estaba perdiendo y que con Franco llovía más. Bueno, llovía al gusto de todos, porque este año hemos tenido agua para embucharnos cual paramecios en un charco. La razón de que diga estas extrañas palabras, metiendo a los mesopotámicos y al pequeño y anterior Jefe del Estado o Caudillo (autoproclamarse con Viriato ya le valía) es que todo es muy feo en el mundo y no encuentro criterios estéticos en el mundo de hoy. Pero, desde la base, que esto es tan personal como que todo tenemos ojete, y cada cual el suyo. O sea, para gustos colores, aunque algunos sean daltónicos en sus gustos, otros tuertos, y otros irremediablemente ven menos que un gato de escayola. Y no, no solo hablo de arte, música, escritura o como va la gente vestida. Es a la percepción de “todo esto se va a tomar viento” que inunda nuestros corazones (en el hipotético caso de que ideas más o menos complejas se albergaran en músculos cardiacos –cosa ésta, como poco, improbable-). Las imágenes estilo Playstation de los americanos matando gente y los subtítulos en inglés (llamando malditos bastardos a los fiambres) son una muestra de cómo la estética juega un papel preponderante en el mundo de hoy. Mato como quiero, porque puedo y después quedamos en el bar. Pero como digo es una cuestión de estética. Equiparar las denuncias por abusos a menores al clero como persecución igualita, igualita que el Holocausto, nos dice mucho de la etérea y quizá débil idea que quiero transmitir. Más cara que espalda. Gentuza en la cúpula y en la cópula. Que nos lo resuma Makinavaja: “En este mundo podrío y sin ética, solo nos queda la estética”. La estética del oropel y la grandilocuencia, de los manteles manchados con salsa y huesos de pollo, la pátina polvorienta de un confesionario en el que hoy las pancartas sustituyen a la bulas (que son bulos), las palabras (mucho prometer) antes que los hechos y los hechos (mucho matar) antes que las palabras.

Y esa es la vida que nos toca vivir. Gripe A, gripe aviar, SIDA, Ébola… la auténtica pandemia es el mal gusto, lo chocante y lo inaudito. Los dos elementos más abundantes en el universo son el hidrógeno y la estupidez, que decía Buero Vallejo. Y es contagioso. Todos estamos inoculados por el virus del atontamiento más espantoso. ¡Seamos al menos conscientes! Yo no puedo predicar con el ejemplo, porque solo pienso en oposiciones, en ser funcionario, y en cosas así. No soy muy consciente de mucho de lo que pasa a mi alrededor. Tengo un blog abandonado, una familia que me aguanta, unos pocos amigos que me soportar, y un egocentrismo que puede mutar en agujero negro debido a su alta densidad. Ya mismo, como siga reconcentrándome tanto en mi mismo, voy a atraer a la luz. Y eso si que es una mierda, oigan. Encima de tener obras en la calle, mis vecinos con un agujero negro, que sabe Dios a que dimensión lleva, al lado de sus casas. Que se aguanten. Más me molesta a mi tragar fotones, que dan ardores y saben como si chuparas una bombilla (¿quién diablos ha chupado una bombilla jamás? Un fákir come cristales, supongo).

Acabo.

Disculpen mi ausencia. Tengo demasiadas cosas que hacer y soy una persona muy lenta, menos comiendo, hablando y bebiendo cocacola.

Si es que ¡a donde vamos a llegar!

 
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