Oscurecía. El fango ya solo era algo oscuro, espeso, frío. La indeterminación que te llegaba por encima del tobillo. Un hombre a mi lado contorsionaba la cara con múltiples tics. Esas alambradas, esas jodidas alambradas –murmuraba entre dientes-. Cuando había luna llena, ésta iluminaba la tierra de nadie, y los cráteres aparecían cual dentelladas en la arcilla. Y sobre la arcilla, trozos de nosotros. También de ellos. Los gusanos no hacían distinciones de sabores según procedencias. Un día, otro muchacho, que llegó con mi destacamento, rezaba en el silencio solo cortado por alguna ráfaga de ametralladora de algún enemigo tan asustado como nosotros. Me tenía por un cínico, por un tipo duro. La oración de aquel chico me hizo vomitar sobre la galería inundada, y sobre el tabaco que le había quitado a un sargento muerto. Dios mío –decía- haz que una bomba destroce mis entrañas de una vez, porque no puedo aguantar más este sufrimiento. Guía una bomba de racimo a esta trinchera de tu siervo y pulverizanos por el mal que estamos haciendo. Haz que siempre haga frío para que cuando nos gaseen no agonicemos como perros. Amén. Cuando acabó lo miré y le ofrecí un cigarrillo. Cogió el pitillo con la mano huesuda y lívida del que está ya muerto. Sus ojos azules brillaban como dos canbunclos en su cara embarrada. Lloraba como un niño. Sería un niño, apenas tendría los 19, y llevaba un escapulario teñido de rojo. ¿Es tuya esa sangre? –pregunté-. ¿Acaso eso importa? –me respondió-. No dije nada. Al día siguiente los zapadores harían explotar la colina 60 y nos tocaría movernos a nosotros.
Rompéis España, obligáis a los matrimonios felices a divorciarse, les quitáis sus hijos de los brazos y se los dais a unos maricones, para que abusen de ellos, y, no contentos con ello, ahora queréis destruir la Navidad y atraer la ira de Dios todopoderoso sobre nosotros, hombres píos y fieles.
Para empezar diré que no soy masón, pues aparte de que no me visto con un mandil no creo que haya ningún Gran Arquitecto en el Universo. Porque los que llaman masones a todos indiscriminadamente a lo mejor no saben que los masones son unos tipos deistas (que no teistas) que hacían teatritos vestidos con trajes raros. Segundo, no soy comunista. No puedo compartir las ideas de Marx en aspectos económicos por multitud de razones prácticas que ahora no vienen al caso. Yo como mucho marxista de la sección de Chico.
La de la pancarta tiene cara de catequista, pero la cartulina es llamativa al menos. La grafía es pelín enrevesada, eso sí.
Pero pido, que es por lo que está aquí cabreado el amiguete, que se quiten los crucifijos de las escuelas. Fernando Pastor ha tenido una lucha jurídica con la Junta de Castilla-León y le han dado la razón a él. Este hombre está harto ya. Lo que quiere es que a él y a los padres que le han apoyado y a sus hijos se les deje de insultar.
A mí, como ya he dicho muchas veces lo de aconfesional y laico me parece un rollo patatero. Es lo mismo, por mucho que diga nuestra Costitución. La enseñanza pública (incluso la concertada) debe ser laica, porque estamos en una democracia (se supone) que no hace tratos de favor. Pero después sale la Cospedal del PP diciendo que a nadie en su partido le molesta un crucifijo en la pared de una escuela pública. ¿Será posible? Yo pretendo ser profesor de secundaria (si me dejan). Impartiré Biología y Geología. Son unas ciencias que explican como funcionan las cosas. Desde la célula hasta la Tierra, pasando por nosotros mismos. Son la antítesis de un señor mutilado colgado en una cruz. La explicación que quería la Reina no es posible en las aulas, a no ser que sea en las clases de religión, que por cierto pagan todos los españoles. Hay una foto muy graciosa en la que una de las madres increpa al señor este con una pancarta. ¡Nos ha dejado sin Reyes, sin Navidad, sin Semana Santa! ¿Pero porque mezclan las cosas? Unas cosas son las tradiciones, otras cosas las creencias y otras cosas con los símbolos.
Yo celebro la Navidad con mi familia, y soy ateo. Salgo en Semana Santa tocando una trompeta y sigo siéndolo. Eso son tradiciones y folklore. Para otra persona significará otra cosa, no digo que no. Para mi es la repetición de la costumbre de mis antepasados.Y los Reyes Magos es el mejor ejemplo posible que me pueden poner sobre fiesta católica. La ilusión de los niños que se pasa con la edad porque es mentira al final. Hablamos pues de mentes infantiles.
Pero en un aula, un minitemplo del saber, un crucifijo pega como a un Cristo dos pistolas y permítanme seguir con el símil de Jesusito de mi vida. Donde se enseña el logos, no hay lugar para el mito.
A estas alturas del partido hablar de estas cosas me parece ridículo. Esta es una muestra más de que la sociedad española no está preparada para según que cosas. Armar revuelo por esto es de locos. Otra vez la eterna separación que niegan los superdemócratas. Hay dos Españas como dos castillos.
Al Padre Fortea no le quitaba yo los crucifijos, ¿ven? Porque yo el pan no se lo quito a nadie,
y en los exorcismos, ya se sabe...
Por ahí leía que decían enfadados que esto era a favor de los musulmanes y que se hiciera lo mismo con los velos de las niñas musulmanas. Lo primero me parece una patochada. Lo segundo es para tomarlo más en serio. Un colegio es laico cuando la religión no esté presente nunca. El velo es una seña de una religión, ¿o es de una cultura? ¿o de una cultura castrante para con la mujer, incluso podríamos decir? Pero aquí tomamos con otro de los paradigmas de las modernas iglesias laicas, la corrección política. Yo prohibiría llevar velo a las niñas musulmanas en la escuela. Después en la calle que hagan lo que quieran, o Alá les de a entender.
Pero esto son discursos bizantinos, porque la religión, aunque no haya crucifijos, estará presente en las escuelas e institutos siempre que un cura, o un tipo elegido a dedo por el Obispado entre en un aula y niegue lo que antes ha dado otro (con la ciencia en la mano y la razón en la mente) a base de libros basados en la futilidad de la nada y en la promesa de lo eterno. Que con su pan (bendecido) se lo coman.
Todos los días hay batallas. Unas se ganas y otras se pierden. Vengo, con sabor a Oraldine en la boca de asistir a una derrota. Estaba yo peleando con el Dreamweaver y con la inserción de un pdf cuando he parado y me he dicho que si no iba a lavarme los dientes, luego no lo haría, y me levantaría con la boca pastosa. He pasado del cálido ambiente de calefactor al frío salón, he cogido el cepillo de dientes de mi taza de las Torres Gemelas y cuando he empezado el frota que te frota en caninos, muelas e incisivos, una leve palomita, una miserable polilla, ha hecho dos o tres loops a mi alrededor y ha caído fulminada al suelo. En su diminuto cerebro de insecto ha querido tener una muerte pública, como para que alguien se acordara de ella, de una mariposilla marrón claro moteada, como otras tantas, pero que ha aguantado hasta ahora los rigores del clima y del termómetro. Bueno, la verdad es que no sé si ha sido una derrota, pues si ha puesto sus huevos, habrá cumplido su misión. Hay muchas palomitas que carecen hasta de aparato digestivo, pues su único afán es el frote, y no el de dientes. Una muerte más de un insecto. Las moscas se quedan tiesas en los cristales dejando su aura de muerte. Son las cosas de la estación. Los cambios en el clima nos desposeen del natural ciclo que este año parece que va más o menos bien, aunque debería llover más. Esa polillita bajo la luz blanca de la luz del cuarto de baño me ha hecho recordar de nuevo lo de siempre. Lo perecederos que somos. Parezco como el esclavo al lado del César diciéndole al oído: eres mortal, eres mortal, para que no se subiera mucho a la parra. A mí me gusta el invierno. Debería estivar como hacen algunos animales, para vivir en el eterno norte blanco. El norte siempre me ha llamado la atención. Quizás porque soy del sur y soy un contrilla. Pero los secarrales y los tórridos agostos no van conmigo. A las polillas les gustará más, no digo yo que no, pero a mí el frío me hace ser un poco más feliz. No hay tanto sol, ese sol blanco y cegador, pulverulento, que es como una capa de cera derretida. El campo está verde y hay agua. El olor a hoguera. Mi calle huele a madera quemada. Estamos a finales de Noviembre. Dentro de un mes serán las Navidades, de sabor agridulce. Y la Aurora ya está aquí. El ciclo continúa. Y las polillas, las pobres, mueren esperando que sus genes reaparezcan en primavera.
La vida es rara a veces. Por no decir siempre. La realidad siempre supera a la ficción. Bueno a no ser que se trate de la película “Santa Claus conquista a los marcianos”, en la que un marciano, envidioso de la felicidad que da el barbudo del Polo Norte a los niños de la Tierra secuestra a Papa Noel en un avenate. Nunca he visto la película, pero siempre he oído hablar de ella, y creo que va a ser la peli de estas Navidades en casa de Mameluco. Decía, que la vida es rara. La vida es rara porque es imprevisible, a pesar de que la belleza de la naturaleza radica en la previsibilidad de sus fenómenos. No veía yo tan previsible que el último disco de Los Chichos “Hasta aquí hemos llegado” nos ofreciera en la sobremesa “Saber y Ganar”. ¿Se imaginan a cualquier concursante de los que van al programa entre los gipsy master en plan Torete? Yo sí, y me parto de risa. Me imagino al listo de las gafas que era de Huesca y jugaba al guiñote en un 134 a toda velocidad con una cinta de Los Chichos metida en el caseto y me descoyunto de la carcajada. Si, hombre ese que era muy listo. Hablando se parecía al cura de mi pueblo. Es uno de esos fenómenos imprevisibles.
El del medio de Los Chichos a mí se me aparece en sueños
y me cago las patas abajo
En la tele vemos muchas cosas previsibles que nos quieren hacer asar por sorpresivas. “GH”, el programa ese porno que dan en Tele5 al final de la siesta, el que presenta Emma, “Hombre y Mujeres y Viceversa”, “¿Dónde estás corazón?” No sorprenden. En ningún momento llamo telebasura a estos productos. Porque hace falta ser muy tonto para no ver lo que son. Programas previsibles. Solo eso. La gente se escandaliza muy fácilmente. ¿Cómo se pueden gastar tanto dinero en hacer tal o cual cosa? ¿Cómo pueden pagar a un delincuente para hablar en la tele? No se dan cuenta que con dinero público se hacen películas muy malas, y que encima exigen una protección por el hecho patriótico de ser españolas. Lo que les decía, la vida, que es muy rara. Es la dictadura de los pensamientos únicos. Y encima son los mismos que quieren que paguemos un canon en los soportes para grabar discos o pelis, que difícilmente, al menos en mi caso, serán suyos. De cuantas cosas quiero hablar y que discurso tan endeble tengo hoy. La vida es rara, ¿se lo había dicho ya? Es madrugada. No tengo casi sueño, pero estoy cansado. De la vida y de lo rara que es. Pero no se preocupen. No es una cosa mala. Es lo normal. Corrijo y empiezo. Estoy cansado. De esta vida y de lo rara que es. Esta da posibilidad de que haya otras. Hay muchos mundos, muchos mamelucos, pero todos están en este. En el mundo mameluco.
Después están los que nos miran al otro lado de las estrellas, como nosotros cuando miramos al cielo, pero esos, esos no cuentan.
Soy un fashion victim. Si, lo digo de broma. Un tipo que se vista igual durante 15 años no puede ser una víctima de la moda. Pero es que yo
Porque es de bien nacido ser agradecido. ¡Gracias por las camisetas! Y es por participar en los concursos que organizan en distintos blogs (yo siempre participo en el de Arándanos) se entra en un sorteo en donde te tocan camisetas. Lo convocan para ponerles nombres a sus personajes. Piden también una bio así pequeñita del personaje en cuestión. Y después siempre piden que los ganadores suban las instantáneas son las camisetas. ¿Qué menos?
¡Pues ea! No les animo al desenfreno consumista, pero téngalos en cuenta por si quierenalguna camiseta para regalarse a ustedes mismos. O bueno, a alguien a quien tengan que hacerles la pelota.
No recordaba un fin de semana tan movido desde hace mucho tiempo. Por eso he estado más ausente de por aquí, aunque sea por pereza, mi pecado capital por excelencia. Fui a Sevilla, que allí cuando llueve es maravilla, aunque afortunadamente no llovió. Fui a tocar la trompeta, con el Coro de Campanilleros de mi pueblo. Fue una cosa rara. Tocar la Aurora ante El Pensador de Rodin, que está de visita en Sevilla, era raro. Cosas que se tienen que vivir. Yo casi nunca había estado en Sevilla y dimos bastante vueltas por allí, aparte de tocar en una conferencia que daba mi señor padre sobre esta costumbre ancestral de mi pueblo. Llegamos muy tarde. Me levanté y me fui al campo de perol. Irse al campo de perol es irse al campo a comer y a beber. Aunque el cacharro denominado perol (Vasija de metal, de forma semejante a media esfera, que sirve para cocer diferentes cosas, según el D.R.E.A.) brillara por su ausencia. Había una parrilla y allí se hizo todo. Empezamos al mediodía y terminamos a las 1 de la mañana. Hubo de todo. Hasta tiro con arco. Ver perros, gatos y caballos. Lo mejor del todo es el fuego. El fuego es hipnótico. Puedes pasarte horas mirándolo embobado. Y venga echar troncos y venga saltar chispas. El equilibrio es difícil, pues demasiado cerca te quemas, y demasiado lejos te pelas de frío. En medio del campo a las 11 se está de maravilla al lado del fuego, pero sin fuego me pregunto cuanta gente moriría de frío en otras épocas. O cuanta gente muere hoy. Morir de frío debe ser espeluznante. Después salida por pubs y terminé en un sitio infernal lleno de gente, música asquerosa y perdí mi recuperada paz. Un sitio alienante, donde sales con olor a humo (más aún después de estar todo el día al lado de una hoguera) y con lágrimas en los ojos del frío. Si eso es diversión prefiero mi rutinaria vida de eremita. (Lo digo por el último sitio) Ahora hago de webmaster, oficio que tenía olvidado, y que no recordaba lo pesado que era. Si el otro día escribía de la Web 2.0, hoy les diré que estoy haciendo Web 1.0 con la mayor de las decisiones, pues no pienso cambiar nada de nada en cuanto la termine. Sin interactividad ni movidas raras. No todo va a ser interactivo. De hecho este blog, para muchos de ustedes no es interactivo, pues lo único que hacer es leerlo, Y eso, es súper 1.0. Pero en este país hay libertad, recórcholis. Otro día volveré con temas polémicos, como mi alegría al ver esos crucifijos quitados en Valladolid. O esas misas por los caídos por todas las iglesias españolas. O esas tonterías que me tomo a chufla que tanto me gustan.
Es una fría noche. En unos altavoces que tienen más de 10 años suena una música que tiene más de 50 años para un tipo que tiene más de 30. Escribo para un blog que tiene más de un año. Una minucia. Si, como no sé de que escribir hoy, será algo espeso y perogrullesco, al menos en mi mameluca mente. Las cosas cambian a mi alrededor a una velocidad vertiginosa. La gente pasa y llega. Se van y vuelven. Incluso yo me voy de ciertos lugares. Pero bueno. Mi vida sigue como una meada de perro por una cuesta, siguiendo la máxima pendiente, lo más cómodo, la de menor energía potencial. Un oasis en medio de una vida de enfermedad, vorágine y malos tragos. Todo va como la seda. Solo alguna preocupación puntual, el ritmo cambiado del sueño y alguna noche insomnio aislada. Sé que pronto se acabará lo bueno. Si la gente supiera lo que me afectan los agobios no harían ciertas cosas, pero bueno, uno no es el amo del universo. Soy como el funambulista en la cuerda floja. Unas veces la cuerda es una soga de atar barcos y mis pies son de aceros de dichos navíos y otras la cuerda es una guita y mi pies son mantequilla, margarina. Me gusta mucho el nombre de margarina. La margarina se llama así porque si la miras al microscopio se ven como bolitas, y en griego margarina es perla. Bueno, no creo que exactamente sea esa la palabra. Lo busco y se lo cuento. Es raro porque en Wikipedia no viene este dato. Bueno en inglés si. Viene del griego μάργαρον (margarís, -îtēs / márgaron) que si que significa perla de ostra. A esto es a lo que yo llamo divagar y divulgar al mismo tiempo. De todas formas que yo prefiero la mantequilla. Hay quien dirá que siendo de Córdoba debería preferir el aceite de oliva. Pero si va sola con pan, me gusta la mantequilla. Breda o Lorenzana a poder ser. Si la tostada va con jamón entonces si, aceite de oliva. Estados de ánimo y comida. Siempre tan interrelacionados. Cuando uno está triste no le apetece comer cocidos, se supone. A mi si. A mi me da igual. Si fuera como una treintañera americana de serie de la tele que siempre que se deprimen se comen un kilo de helado vestidas con un skijama ahora sería el doble de gordo. Y tendría mi pijama más roñoso que la mar. Y tendría mi tendencia natural al sindrome de Diógenes más desarrollado. ¿Qué hemos aprendido hoy, como dirían en South Park o se preguntaría la pizpireta Sarah Silverman? Pues que la margarina es una mierda, que soy de fácil agobio (un momento, eso ya lo sabíamos), que no soy como Rachel Green (ni siquiera sé que rayos es Bloomingdale’s) aunque eso salta a la vista y que las perogrulladas prometidas han llegado, como eran de esperar, por los inescrutables caminos de la tontuna, la noche, el frío y la música de Woody Guthrie.
"El españolito con más gancho, con más misterio, con más duende, con más ángel, de esta terrible centuria que ya se acerca a su fin, se llamaba, y se llama, José Antonio Primo de Rivera. Urge sacar del olvido a este personaje, a este heredero de Hércules y de Ruiz Díaz de Vivar, a este sumo sacerdote -el último seguramente- de la religión del iberismo. Quizá su ejemplo nos pueda dar una pauta y una llave para abrir la oscura puerta del futuro. José Antonio Primo de Rivera es el español más interesante (y más desaprovechado) de esta terrible centuria que ya se acerca a su fin."
Fernando Sánchez Dragó, La dragontea, en la revista Época, Madrid, 15 de abril de 1991.
Hoy es 20 de Noviembre de 2008. Ayer fue un buen día por cosas que no vienen al caso, pero bueno, ya con las 0:30 y ya estamos en 20-N. Se me podía pasar la fecha como el año pasado, pero no. Y es que entre otras cosas hoy es el cumpleaños de un gran amigo mío. Y no sé si me acuerdo de la fecha de su cumpleaños por eso o al revés, pero los 20-N son 20-N.
Mira, Paco -dice Millán Astray- , ahí están esos amariconaos
leyendo el periódico este en la mierda pantalla. Eso no saben
ni lo que es España ni la madre que les parió
Las fechas significativas que han pasado a mejor vida son bastante graciosas. El 18 de Julio, el 1 de Abril, el 20 de Noviembre, y es que siempre habrá algún nostálgico que la celebre. Tampoco es para tanto. Muchos de nosotros hemos hecho algo especial algún 14 de Abril y tampoco pasa nada. Y como hay dos Españas, pues a repartir festividades que no son festivas. La verdad es que el 20-N debía ser día de fiesta para todos, porque ese día se murió Franco. Unos lloraron y otros brindaron. Para unos, día de luto, para otros, día de una nueva esperanza (parece el subtítulo de La Guerra de las Galaxias). Pero hemos de retrotraernos más en el tiempo, porque el 20-N ya era festivo en tiempos de Paco Medallas. Y es que José Antonio, el ausente, murió afusilao por los rojales en Alicante tal día como ese, como hoy, de 1936. Y eso era justo lo que necesitaba el régimen de los militares, una ideología en la que basarse, y sobre todo un hombre de fuertes ideales patrióticos, joven, apasionado, gallardo, y encima mártir. Y eso de mártir era lo más importante, porque entre otras cosas estaba muerto. Y como había dos banditos (Falangistas y Tradicionalistas) se sacaron de la manga lo de la unificación, y aquí paz y después gloria. FET de las JONS, añadiendo la T a la sigla. Que bien le vino a los militares que el impetuoso José Antonio estuviese más seco que el ojo de un tuerto. Hicieron suya la ideología falangista adaptándola al nacionalcatolocismo chapucero en el que se convertiría el franquismo. Parece que defiendo a José Antonio. Nada más lejos de la realidad, pero al César lo que es del César. Primo de Rivera hijo era una persona de ideas arraigadas, que veía en el fascismo italiano un modelo que podía ser universal, con sus pequeñas variantes, claro. Nacionalsindicalismo, catolicismo a espuertas y unidad de destinos en los universal. España era la repera limonera. Y que le gustaba la dialéctica de las pistolas y los puños. Le gustaban las pistolitas, como diría Torrente. Si no que se lo pregunten a Queipo de Llano que por meterse con su papá, él y su hermano, con unos cuantos, le pegaron con una llave inglesa estando en un café, años antes de la contienda española. Los falangistas auténticos nunca vieron demasiado bien a Franco ni a su régimen, porque sencillamente se había servido del monopartidismo para establecer las bases de su “democracia orgánica”, que es tan graciosa como su monarquía sin rey. Total, si Franco no entendía de política y nunca se llevó con el bizarro falangista. No se eran simpáticos.
José Antonio es un personaje interesante, como dice Fernando (el odiado) al principio, por ser poco conocido, por ser asociado a un régimen que él hasta no hubiera deseado (a lo mejor hubiese sido hasta peor con su dialectica) , impuesto a partir de una guerra que parece ser que tampoco deseaba, porque preveía el caos que iba a suponer (tampoco había que ser muy listo), según afirma Diego Martínez Barrio, presidente de la República en el Exilio y hombre de confianza de Azaña.
En fin, que todo este follón del 20-N es porque a los médicos se les ocurrió la brillante idea de hacer morir a Franco este día, coincidiendo con el ausente. El ausente y el que estuvo tan presente dando por saco hasta última hora. Y todo por este tipo que se parece tanto a Roberto Alcázar.
¡Chee, quietos paraos, que ser español
es la cosa más seria que se puede ser en el mundo,
banda de sabandijas! Mira como mola mi bandera. Tiene flechicas.
Y yo, como un aura de grande de España.
Para finalizar les pongo un testimonio que les dejará un poco destemplados, para que vean que las cosas no son ni blancas ni negras, sino del color mierda gato. Un testimonio más que en España 1+1 es igual a 1 (Las dos Españas al final una). Aunque después nos matemos.
"Federico García Lorca dijo: “Aizpurua es un buen chico, que admira mis poemas. Es como José Antonio. Otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él”."
Gabriel Celaya, Un recuerdo de Federico García Lorca”,
Roma, 1966.
Efectivamente, Jose Antonio y Federico eran grandes amigos, a pesar de los océanos de distancias entre ellos, porque al falangista le gustaban las poesías del granaíno modosito.
Otros, se lo toman a chufla, quitándole seriedad al asunto, pero con el prurito progre tan en boga. Auanque en mi opinión es inofensivo:
y luego dan un link que manda aquí.
Lo único que me ha molestado es que me llamen "progre" porque eso no va con mi carácter negativo. Pero que me lo he tomado a chufla y que soy inofensivo, es verdad.
No, no se preocupen, no les voy a hablar de sedimentología de medios detríticos, y tampoco voy a darles la paliza con memoria histórica otra vez, aunque visto de alguna forma, si. Formamos parte de un mundo globalizado. ¡Vaya cosa has descubierto, Mameluco! se dirán ustedes riendo. Si, es una perogrullada como la copa de un pino, pero no es menos verdad. Pero esto viene siendo así antes de que la Internet llegará, antes de que los ordenadores estuviesen entre nosotros tal y como los conocemos hoy. Me refiero a que nuestras influencias culturales, o de cualquier otra índole, tienen un factor global. Leyendo (y oyendo) ayer el post sobre la canción “The house of the rising Sun” de nuestro amigo Raskolnikoff, quise saber quienes eran sus autores, pues el proponía dos versiones. Yo desconocía que era una canción popular. Y así resultó. Haciendo un poco de arqueología wikipédica llegué a dar con el señor que hizo la segunda versión grabada de esta popular tonada en 1934, un tal Clarence “Tom” Ashley (por favor, échenle un vistazo a su web, sobre todo a sus fotos y cachivaches). Un cantante, guitarrista y banjista de Tennesse. Uno más de esos músicos indomables que formaron la argamasa de lo que pasaría a llamarse posteriormente por un lado la música Folk americana, por otro el Rock,el Blues o el Jazz, y por otro Country and Western.
Ashley (derecha) y unos amigos posan con sus instrumentos enseñando orgullosos sus discos de pizarra de 76 r.p.m.
Yo soy totalmente lego en esta materia. Simplemente me fascina esta gente. A través de los cómics de Robert Crumb (aparte de ser un genio en lo suyo, es músico) me intereso lo que se llama la Old-time Music. La música de los viejos tiempos. Ragtime, Bluegrass, Hillbillie music… nombres evocadores de épocas antiguas, de la Gran Depresión. Sentir esta música como propia es extraño. Yo soy un andaluz de 32 años. Esa música es la mezcla de músicas anglosajonas (irlandesas, escocesas e inglesas), africanas (de los esclavos de distintas partes del continente americano), hispanas (españolas y latinoamericanas), incluso de elementos nativos americanos, pero lo que pongo en el título es por algo. La música que escuchamos, o al menos, que yo he escucho en gran medida, tiene sus raíces en esos pioneros pueblerinos, que con una gran variedad de instrumentos (aparte de guitarras, violines, banjos, utilizaban armónicas, arpas de boca, serruchos, lavaderos de madera y un sin fin de objetos) producían una música realmente auténtica y cruda.
Robert Johnson, el Rey del Delta, vendió su alma al diablo en un cruce de caminos para poder tocar el mejor blues. Después se murió de sífilis o de neumonía o a manos de un marido celoso, vete tú a saber .
El rock fue sin duda un cante de ida y vuelta, como el palo del flamenco. Confluyó toda esa música en un país nuevo y allí se desarrolló en una tierra virgen, con una gran mescolanza de razas y procedencias. Y después volvió a nosotros. O más bien, volvió a Gran Bretaña, para ser corregido y aumentado en los años 60 del siglo pasado, produciéndose un tremendo efecto globalizador, y un feedback enriquecedor con su lugar de procedencia. La verdad es que me he sacado una historia del rock bastante simplona de la manga, pero bueno, así es como lo veo yo. Así es como me ha rondado la cabeza. Así es como lo he escrito. Y así, es como reivindico una música preciosa, llena de subgéneros y artistas, en la cual solo me he sumergido somera y anárquicamente, sin sistematización alguna. Es el meollo de lo que la música de nuestras vidas. Siempre habrá algún lector al que no le guste el rock (pocos supongo, la verdad) en algunas de sus miles de variantes. El siglo XX ha sido el siglo de la mutación. Desde estos rednecks con sus banjos hasta Rammstein muchas cosas han tenido que pasar por medio, pero eso es otra historia. Por eso uno, aunque no le guste Bush, ni sus guerras preventivas, ni sus políticas locas, no puede ser antiamericano. Yo no puedo serlo. Los americanos nos han dado el Rock, el Blues y el Jazz. Y la música de la que provienen todas estas, el folk antiguo, la mezcla de negros y blancos, indios y mestizos. Y eso, solo hablando de música. Yo parezco que me retrotraigo cada vez más. En la música clásica empecé por Satie y acabé escuchando solo música antigua no después de 1600. Ahora empieza una nueva exploración. Según me pille me puedo obsesionar, pero no creo. Aunque en el último mes me he leído “Son ladrones como nosotros” y ahora estoy con “Por el pasado llorarás”… y las dos ocurren en la Gran Depresión o aledaños. ¿Me abandonará mi alter ego victoriano y pasaré a ser un vagabundo que viaja colándose en los trenes o en un viejo Ford por la Ruta 66? Quien sabe… Creo que me conformaré con su música, por ahora.
El Gran Hermano te vigila. Que gran frase. Si nos vigilara a todos se aburriría el hombre cosa mala. Nosotros en la taza del water, sacándonos mocos y remoloneando para no sacar la basura. Todo el día mirando a un tipo en la pantalla sin poder hacer zapping. ¿Se imaginan todo el día viendo a Jaime Cantizano? Un repeluco me da por la espalda. Y lo peor es que el te vea a ti comiendo cereales. Sería molesto. En la casa de GH no pasa eso. Saben a lo que van y saben que es para un tiempo limitado. Pero imagínense toda una vida. Y no se pueden llevar libros. 1984 y Farenheit juntas de la mano. A los del programa les da igual lo de los libros. Yo creo que ninguno de ellos habrá cogido uno en su vida de motu propio, o al menos en las últimas ediciones. Todavía recuerdo a uno de mis concursantes preferidos de todos los que han pasado por la casa, Koldo, flipándolo porque el Iván o el Ismael no se habían leido “El proceso” de Kafka. Ahora ya no hay concursantes así, que discuten de religión, de política y de cosas de esas en la casa. El Gran Hermano vigilaba y nosotros también.
Hoy lo más parecido al Gran Hermano es Mercedes Milá y lo más parecido a la neolengua son los mensajes sms.
Si antes me daba repelús con la cara de Cantizano en todas las casas, me imagino la de la Milá y me da un infartaco de padre y muy señor mio. Lo que debe ser Mercedes dando órdenes.
Por lo menos podremos mearnos en la ducha. El mundo es una distopía perpetua. El Gran Hermano no nos vigila, nos vigilan los bancos. Bueno, a mi no, que no tengo posesiones… pero a los que tengan una hipoteca… su alma les pertenece.
Son los nuevos grandes hermanos, los nuevos Mefistófenes. Compran almas a precios baratos, que fluctúan con el Euribor. Y no nos damos cuenta. O a lo mejor si. Pero todos estamos controlados por el hipnosapo.
Pensar es una cosa bastante fácil si sabes como hacerlo. Hay gente a la que no le sale muy bien. Es cierto, hay gente que no piensa mucho, es puro instinto. Eso ni es bueno ni es malo, ojo. Pensar sobre algo, darle vueltas a la cabeza, no asegura que la conclusión que obtengas sea la correcta. Lo que si asegura es que te has planteado una cuestión desde muchos puntos de vista. Lo dice uno que es un experto en comerse la olla con tonterias. Bueno, y con otras que no lo son tanto. Pero si tenemos en cuenta que vivimos en una fracción infinitesimal de la historia del Universo, todo es tiempo perdido. Después hay, los que pensamos algo, y encima vamos y lo dejamos por escrito. Y no solo en la carpeta de Mis Documentos de nuestros respectivos personal compiuters, si no que tenemos un blog y lo ponemos aquí –porque cuando lean esto será en este lugar-. Muchas veces se pregunta uno ¿por qué me meto yo en estos berenjenales? Ya lo dije el otro día, ganas de comunicar y dosis de exhibicionismo a partes iguales. Cuando uno escribe sobre temas polémicos siempre está expuesto a que le pongan peros, eso está clarinete, pero aún así le da a uno una sensación ambivalente de no poder explicarse mejor y de ¿y que pasa?. Una dicotomía blogger. (ya dije que no escribo bloguero porque me recuerda a binguero). Un feedback eterno. Pienso mucho, escribo, me escriben, me como la cabeza, escribo, me comentan, me como el tarro… Ainss, voy a parar, que si no me voy a tener que tomar un Sumial. No, no estoy diciendo que no me comenten, les animo a que lo hagan más. De hecho reto a los lectores no comentadores a que pongan por lo menos hola, soy fulano y te leo desde nosedonde. Ya me ha vuelto a pasar. Esto iba a ser un post sobre el otra cosa, pero me he ido por las ramas.Empiezo otra vez. Hola, soy Mameluco y soy rojo. Un rojo raro, porque no creo en utopías, ni en la masa, soy individualista y no tengo fe en la especie humana, pero creo en el bien común, en la libertad de pensamiento y estoy en contra del capitalismo. Por eso seré rojo, o por ahí. Vamos. Si he de definirme, como siempre diré, soy anarquista burgués, como tantas veces he hecho en este espacio. Esto es a consecuencia de los post “polémicos” (muchos de los míos lo pueden ser, sobre todo para lectores que “no sean de mi cuerda” –en algunos sentidos-) en los que a uno se le calienta la mente y los dedos. Esto es una bitácora personal y pongo lo que me viene en gana. Mi madre me riñe, aunque nunca lea esto. Le comento las cosas y me dice ¿Por qué te tienes que meter en esas cosas? Yo le respondo que porque si. El blog es mío. Solo mío. Es mi tesoro. Miles de pensamientos y palabras supongo que valdrán algo en el mercado negro. Jejeje. Es broma. Yo no soy objetivo. No he de serlo. No soy ni historiador, ni periodista, ni taquígrafo, ni miembro de un jurado. Intento serlo algunas veces con algunas cosas, pero en otras no, porque no lo consigo, o porque no quiero. Muchas veces soy equidistante, en cosas que me dan igual. Cuando hablo de algo no tengo porque saberlo todo y puedo cagarla. Yo me pongo a escribir y punto. Miro algún enlace curioso y ya está. Pero lo que está claro… lo que está claro es que me he ido otra vez por los cerros de Úbeda. Lo que está claro es que mi blog refleja mi punto de vista sobre el mundo. Como todos los blogs personales, supongo. Y para mi hay cosas que no existen, como el derecho (que está reciente de ayer), la economía, cosas que me parecen tan sumamente aburridas que las obvio de mi vida. A mi me gusta saber de que color es el sudor de los hipopótamos (eso dejaría con la ceja parada a Carlos Sobera, Arándanos) , de que color ven los erizos, como se formó la vida en nuestro planeta o quien fue Tycho Brahe. También me gusta hablar de religión con católicos (no discrimino, no conozco musulmanes, budistas o protestantes –conocí un saharaui y era tan ateo como yo-) para ponerlos en aprietos (casi ninguno ha leído la Biblia nunca) o blasfemar de forma suave (la peor de todas) negando la existencia de Dios. Tengo miles de argumentos muy divertidos (muchos aprendidos de leer a ese gran científico y casi humorista que es Dawkins), y si me pongo poético, puedo contarles la nucleosíntesis (que feo era estudiársela en Geoquímica de 4º), pero que bonito es saber que los átomos de los que estamos hechos fueron formados en estrellas (así, a grosso modo). Del yo a la inmensidad del Cosmos. Yo soy Cosmos. Tú, que me lees, eres Cosmos. Se puede ser un jodío poeta científico. Pero en realidad plagio a alguien mejor que yo que existió antes que yo, que soy Cosmos pero menos que él. Su Cosmos era de mejor calidad. ¡Ja!
El Cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez.
Había una vez una chiquilla, que nació en el nº 40 de la madrileña calle de la Carrera de San Jerónimo en 1891. El Altísimo la llamó a tomar los hábitos a los 20 años de edad, declarándose “hija de Teresa de Jesús” y fue una monja muy buena. Cuenta que en España hubo una guerra y “la Madre Maravillas brilló por su espíritu de reparación, fortaleza, serenidad y confianza en el Señor” (1). Después fundó conventos y el Señor se la llevó a su gloria en 1974. Su ultima frase fue: “¡Qué felicidad morir Carmelita!”. Como fue perseguida en la Guerra, el Papa Juan Pablo Segundo te quiere todo el mundo, la beatifica y posteriormente, en Plaza España, ante José María Aznar, es canonizada en 2003.
Érase una ver un país. No era ni grande ni chico. Pasaban calor en verano y frío en invierno. Y venían muchos turistas. Érase una vez una democracia que según el Artículo 16.3 de su Constitución: (¡¡es la primera vez que busco algo en la Constitución española!!) Ninguna confesión tendrá carácter estatal (2). Y érase que se era que un ¿socialista? de nombre Bono, que no era el cantante del un, dos tres, catorce, sino un castellanomanchego, presidente del Congreso de los Diputados, que a petición de la democracia cristiana (de un señor del Opus) y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y que la casa anteriormente comentada hoy pertenece a las instalaciones del Congreso, permite que le pongan una placa a la monjita en el templo de nuestra sacrosanta democracia. Los que poseen placa en dicho edificio son al Jefe del Estado y consorte (por elegir la democracia parlamentaria a la democracia orgánica en el menú) y a Clara Campoamor (la que le dio porque las mujeres votasen).
Claro, eran unos agitadores rojos, se merecían eso y mucho más, glosan entre dientes con sus camisas que no hace mucho tiempo eran azul mahón y sus trajes de ir a misa. Y un capítulo más llegará a su fin con una placa de metal a la Madre Maravillas, perseguida por la Hidra Roja, pero que murió en 1974. Y es que este cuento no tiene fin, es el cuento de nunca acabar.
Post Data a la historia:
Si lo que ha hecho la derecha española (debería avergonzar al PNV y a CiU, que tienen sus muertos en la guerra) y Bono no es de juzgado de guardia, es que me estoy volviendo más loco de lo que pienso que estoy. Este estado es laico. Los del PP siempre dicen, laico no, es aconfesional. Si hacen una búsqueda rápida en el D.R.A.E verán que es lo mismo. Son sinónimos, pero lo de laico les suena peor, más como a ateo. Laico es independiente de cualquier organización o confesión religiosa, igual que aconfesional. Lo suficiente para que sobre una placa de esas características en el Congreso de los Diputados. ¿Se la pusieron a Gutiérrez Mellado (tubo)por quedarse de pie durante el 23 F y forcejear con unos tipos con metralleta? Porque eso tiene más sentido, aparte de que lo hemosvisto todos y es más espectacular. Y miren que cosas, Gutiérrez Mellado luchó por el bando nacional en la Guerra Civil, pero ahí lo tienen zarandeado por un guardia civil en las Cortes. Y la gente lo recuerda por eso, por cosas buenas. Cada persona se labra su fama. La monja esta no se si sería una bicharraca como son muchas monjas, o una buena persona, como son otras. Lo que si sé, es que no pega ni con Loctite un placa suya en el Congreso.
Le hemos puesto techico* por si llueve, Generalísimo,
dice un obispo en black and white
Ya escribí sobre lo mismo el año pasado por estas fechas en:
El protagonista de G-Men o Contra el imperio del crimen (la peli que dio nombre a los Hombres G) es James Cagney, uno de mis actores favoritos de todos los tiempos. Había muchas formas de enlazarlo con Humphrey Bogart, pero la más directa que se me ocurría es a traves del peliculón, The Roaring Twenties (Los violentos años veinte, 1939) un film de Roaul Walsh, que también es de mis pelis preferidas. De aquí enlazo a Sueños de Seductor de Herbert Ross, en la que Woody Allen habla todo el rato con un impesonator del mismísimo Humphrey Bogart. Allen ha dirigido recientemente a Pe en Vicky Cristina Barcelona. Pe hacía de hija menor de Fernando Fernán Gómez en la oscarizada Belle Epoque de Fernado Trueba. Podría llegar directamente a la película con El viaje a ninguna parte, en el que FFGómez dirige a Pepe Sacristán que sale en ¡Vente a Alemania, Pepe! Pero sin embargo doy un rodeo, para dar cuartelillo a uno de los mejores actores que hemos tenido en este país. El cura de Belle Epoque es Agustín Gónzalez (el capellán de los Leguineche en la Trilogía Nacional de Berlanga) que sale en Atraco a las 3 de José María Forqué, que es precisamente el debut en la pantalla de Alfredo Landa, protagonista absoluto de ¡Vente a Alemania, Pepe!, y generador de eso que se denomino el landismo, que horrorizará a los cuellocisne con boina, pero que a mi me siguen deleitando treintaitanto años después.
Esta no la acertó ni Dios.
Lo de Ciudadano Kane es bien sencillo. Cuando Orson Welles era un apestado en Hollywood, recaló en España e hizo buenas migas con Jesús Franco, el tio Jess, que fue su director de segunda unidad en Campanadas a Medianoche (1965), por ejemplo, o su inacabado Don Quijote. Muchos años después, en plena generación CASP (si, de caspa) los de Subterfuge hicieron esa peli horrible denominada Killer Barbies, que dirigía el maestro del terrodoterrono hispano, el tio Jess. En dicha peli salía Santiago Segura, que entraría en la historia del cine español con su obra capital Torrente, el brazo tonto de la ley.
Socioapatía dijo:
Torrente es una peli de Santiago Segura.
Santiago Segura es el prota de Killer Barbies. Que dirige Jess Franco.
Jess Franco colaboró con Orson Welles en su "Don Quijote" que ni la he visto, ni sé de qué va ni nada. Lo digo así al azar.
La respuesta de Ramón esCORRECTA.
Superman fue todo un éxito, y por lo tanto tuvo una secuela, dirigida por Richard Lester. A los más melómanos les sonará, porque es el director de las pelis de los Beatles (A Hard´s Days Night y Help). Bien, John Lennon, el exbeatle, fue asesinado a tiros por Mark David Chapman en Nueva York en 1980. Cuatro meses después, en Washintong, John Hinckley, intentaba lo mismo con el recién elegido presidente Ronald Reagan. Hinckley mostraba una obsesión enfermiza por Jodie Foster y se identificaba plenamente con Travis el papel que interpretaba Robert de Niro en Taxi Driver. Vamos, un chiflado como Chapman. Robert de Niro trabajó en El puente de San Luis Rey, entre otros con Pilar López de Ayala, la simpar Carlota, la de “Alumnos sin Fronteras” de Al Salir de Clase, una de las grandes series míticas de este país nuestro.
Esta no la acertó nadie.
De Desayuno con diamantes es fácil llegar a Rambo. El nombre clave es George Peppard. Él fue el partener masculino de Audrey Hepburn y el simpar John “Hannibal” Smith en El Equipo A, donde salía Mr.T haciendo de M.A. Barracus. Mr.T hacía de malo en Rocky III, y de Rocky a Rambo la conexión está más clara que el agua de la fuente. Silvester Stallone.
Socioapatia respondió:
El primer papel de Stallone fue de extra en Bananas. Una peli de Woody Allen. Woody Allen escribió y protagonizó "Sueños de un seductor" en la que se le aparece constantemente Humphrey Bogart. Humphrey se liga a Audrey Hepburn en "Sabrina".
Solo faltaba enlazar con Breakfast at Tiffanys y ya. La respuesta es CORRECTA.
El señor Raskolnikoff iba bien encaminado con la conexión Hannibal, pero no concretó.
Lo de El Milagro de Ana Sullivan he de admitir que era para notaza. Había que tener en cuenta un parentesco familiar que no sabe ni Dios, pero yo si, porque veo el Biography Channel. La que hace de niñata cegarruta en esta empalagosa película es Patty Duke. ¿Y quien es Patty Duke se preguntaran ustedes? Pues aparte de ser una actriz americana maniaco depresiva es la mamá de Sean Austin (nacido Sean Patrick Duke, si lo miran en la Wiki, porque el zagal no supo hasta después quien fue su pápa) y Sean es el hobbit Samsagaz de la Trilogía del Señor de los Anillos (el que le aguantaba las tonterías a Frodo, para enterarnos), aparte del inolvidable Mickey de Los Goonies. Pues el director del Señor de los Anillos y de Mal Gusto es ese neozelandés gordo que responde al nombre de Peter Jackson, y que tiene maravillas como Criaturas celestiales y mojones como King Kong.
Y esta, tampoco.
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La participación ha sido casi nula.
Y el del cuadro sigue siendo el mismo.
Creo que será el último que haga, por ahora. O les dejaré mirar en los filmaffinitys...
Ahora no me apetece decirle lo de las películas. Quizás porque no ha habido casi nadie que haya participado. Mañana lo haré. Era para el lunes y ya estamos a jueves, pero cuando me refiero a mañana también será jueves. No es un paradoja espacio temporal, es que ahora es por la madrugada. Hoy ha sido un día de esos que se te olvidarán. No me acuerdo de lo que he hecho. Ha sido un miércoles más. He comentado por Internet algunas cosas, he visto dos capítulos de Sherlock Holmes y he pasado frío duchándome. Lo normal.
Cuando empiezo a contarles mi vida así sin ton ni son es que no tengo la pasión necesaria para irritarme por algo y plasmarlo en un documento Word. ¡Ah, si! Mis zapatillas están aireándose a ver si contaminan el aire fresco de la noche. Mi madre no podía soportar el olor a hidrocarburo hoy comiendo y cuando ha visto la ocasión me las ha sustraído y las ha puesto en un alfeizar. Creo que los satélites americanos detectaran algo en sus escáneres y Darth Vader notará alguna que otra conmoción en la fuerza. Pero eso fue hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana. La gente siempre cree que la Guerra de las Galaxias pasa en el futuro. Pero en el futuro no tendremos senados galácticos, sino Ipods tan nanos que habrá que mirarlos con cuentahílos. Eso si serán de 40 terabites y los podremos enchufar, para ver películas, que se bajarán en microsegundos, en calidad superblueray, en nuestras pantallas de plasma que serán tan grandes que tendrá pulgadas inexploradas por el hombre. Nuestros nietos descubrirán algún día una especie nueva de ácaro del polvo de la tele y les pondrá nuestro nombre.
Vivo el otoño sin sobresaltos. Noviembre es un mes de tranquilidad. Me he enterado que mañana hay huelga de estudiantes. Los estudiantes siempre hacen huelgas los jueves para hacer puente. Es contra el Plan Bolonia. Por lo poco que se del plan, más que un plan es un planazo. Eso no se puede llevar a cabo en este país donde todos somos universitarios. Nos venden la moto esa. Si no eres universitario eres un fracasado. Como si serlo te lo impidiese. Je. Yo he sido de los estudiantes más veteranos de la Universidad de Granada, y les digo una cosa. Cada vez que han cambiado algo ha sido para peor. Habría que decirles eso de los experimentos en casa y con gaseosa. Pero como son decanos, rectores, consejeros y ministros, la ineptitud se le supone, como el valor en la mili y la inteligencia en el Planeta Tierra.Si yo me hubiese tenido que sacar la carrera por Máster no hubiese podido. Así de claro.
Típico happening de manifa
(nunca he entendido por qué se disfrazan )
En mis tiempos se decía:
El hijo de Solchaga seguro que no paga
o El Hijo de Felipe no paga ni repite
Los que ayer fueron del Sindicatos de Estudiantes, mañana serán los decanos, no se olviden del axioma. Lo que pasa es que pasan de los porros y del kalimotxo a los habanos y al Faustino I. Eso demuestra que el sistema está podrido, que todo cambia para que todo siga igual o que soy el escéptico que siempre fui.
Mi habitación huele como aquella vez que pinte un cuadro. Mi cuarto huele a gasolina, a naftalina y a aguarras. Verán. No se el por qué no se pueden llevar chanclas en invierno, así que mi hermana me ha comprado unas pantuflas de una tienda de los chinos. No es que no se apueste por el producto nacional, sino que en las zapaterías normales parece ser que no había de mi número. Las pantuflas son marrones como de pana gorda, tienen un águila dorada y la palabra fashion.
Todo lo contrario a mi esquema de valores en lo estético. Será por eso que me gustan tanto. O a lo mejor es porque desde que están aquí es como si tuviera una sobredosis de pegamento. Entre las cosas que han llegado a mí sin yo buscarlas no es de mis preferidas. La estrella de mi colección de cosas útiles en mi vaso para el cepillo de dientes que es una taza del Wold Trade Center que mi madre compró en una tienda de los 20 duros regentado por marroquíes. Y después del 11S, claro está. Mi teoría es que esas tazas eran souvenirs para venderlos en NY, pero la caida de las Torres imposibilitó su salida al mercado, con lo cual esa taza de plástico, con las Torres Gemelas de adorno llegó a mi poder.
Uniendo teorías conspiranoicas yo creo queel Tigre se está despertando y nos está intentando envenenar a base de zapatillas de estar por casa hechas de petróleo. De verdad, me cuesta respirar. Creo que van a tener que dormir fuera.
"Uno voló hacia el este, uno voló hacia el oeste, y uno voló sobre el nido del cuco".
Es bien sabido que los que hacemos blogs o, lo hacemos porque tenemos inquietudes que nos remueven por dentro, o bien por llamar la atención. La mayoría entre los que me incluyo, nace del grupo combinado de ambas variables. No de cómo se llamaba eso en teoría de conjuntos. Si eran acumulación, distribución o la madre que lo parió. Pero es así. Al hilo de esto y del título de esto, es aclarar una cosa y además que tenemos la declaración de intenciones de este mi humilde blog bien fresquito (denle a la ruedecilla para abajo y se lo encuentran en el post EGOLOG 2.0). Escribir lo que me de por ahí. Y en eso, volvemos a la teoría de conjuntos, se incluye mis desórdenes mentales y mis posiciones vitales que son como un ying y un yang de amargura y resignación. La amargura viene de una enfermedad y de una falta de poder llevar las cosas a buen término y la resignación viene de que soy un maldito cobarde. Si, mi caballo correría poco en las películas. Pero a la vez, el haber tocado fondo (hace años), me da una perspectiva distinta de las cosas. Las cosas son así, si, ¿y qué? Hay días mejores y peores en este cochino mundo. Para mí. Les hablo de mí. Otros siempre cagan pepitas de oro y otros, muchos más, están malditos desde que fueron echados al mundo.
Por eso no deben tomar en serio si escribo en estos términos. O todo lo en serio que se me puede tomar a un servidor, que ya les digo que poco o nada. Por eso no gasten letras para darme ánimos, pues poca cosa pueden hacer. Otra cosa es que me lleven la contraria acerca de lo que debo hacer en cada momento. Cada uno tenemos nuestros pellejos, que nos visten y nos calzan.
Ahora puedo afirmar que estoy mejor que desde hace mucho tiempo, a pesar de tener días malos, como todos. Los cables cruzados. Al menos dos psiquiatras me han dicho que la depresión se cura pero el pesimismo no. Y sé que es cierto. El pesimismo es innato en la gente que somos así. No quiero caer en el tópico de que los optimistas son pesimistas mal informados, por el mero hecho de que conozco gente que conoce lo mismo que yo, y es relativamente feliz.
Lo que pasa que son malos cimientos para afrontar las cosas. Eso es así. Como les hablo de mí, lo más objetivamente que puedo, me han de dar la razón, como si estuvieran en misa, jajaja.
Creer en nada, o en pocas cosas, es una cosa que me ayuda mucho. Lo que pasa que me da la sensación de estar rodeado de irracionalidad. Descubrir que no serás nada en la vida un día si y otro también no ayuda. Son todos factores en contra. Pero rían, rían todos, porque ante tal desbarajuste solo hay que reírse de todo. Lo que se toma demasiado en serio acabará con nosotros.
Venía caminando del lugar donde he estado esta noche. La calle era larga. No es comparable a esas calles de capital, claro. O a Gonzalo Gallas en Granada. La calle Gonzalo Gallas, no sé si la conoceréis alguno no es tan larga, pero se hace muy pesada. Parece que uno va a llegar enseguida a su casa (yo vivía al final con respecto a plaza Einstein) y no es así. Siempre queda un trecho. En Castro todo queda cerca. Bueno, en el corto camino del garito a mi casa he pensado en unas cuantas cosas. Una es que ya estamos en noviembre. Hace frío, pero yo no puedo abrigarme porque andando paso calor y pillo resfriados. Después pensé en que el trabajo es una alienación. Ustedes saben que no salgo de un ladrillo. Trabajar para vivir o vivir para trabajar. Yo no vivo, me deslizo sobre la vida como una gota de aceite de motor sobre una acera mojada, pero el trabajo no deja de ser algo antinatura. Tampoco comprendo la ambición. Pero eso es porque soy un inocentón. Después he recordado que pasear, más bien, pasar por allí –yo no paseo, yo voy- me ha sugerido más de un post. La Calle Alta es una calle de paso. También he ido solfeando una canción. No sé porque. No la cantaba normal, la solfeaba. El solfeo es una cosa muy fea. Era una condena cuando era pequeño. Cantaba de falsete. Después me cambió la voz y no sabía como cantar. Me he tirado muchos años aprendiendo solfeo. Aprender música no te da una visión especial de la realidad. No te aporta nada. O al menos a mi no. Oir música si, pero eso se puede hacer sin saber tocar un instrumento o saber donde está el sol. Además yo no sé tanto como para analizar una obra desde el punto de vista académico. Y me es igual. En el Conservatorio no saben quien son Sonic Youth. Ni siquiera Neil Young. Entonces ¿de que les sirve saber si desconocen tanto? Yo conozco la música que ellos oyen y sienten. Y la siento como mía. Hoy no llovía. Un día tuvimos que hacer el camino que he hecho yo lloviendo porque nos entretuvo uno. El cielo se desplomaba. Y nos tuvimos que meter en un portal. Soy un desgraciado. Todo me pasa a mí. He venido todo el camino con un leve dolor de barriga, con ganas de llegar a casa y con la incertidumbre del mañana. Mañana será otra vez domingo. Un domingo de Noviembre de otro años más. También he pensado que releer libros es una cosa lógica, a colación de un comentario que hice ayer por ahí. Me estoy releyendoLa Nueva Era de Martin Gardner, un grupo de artículos escritos para el Skeptical Inquirer. Releer es bonito. Releer es la pera. Es la base de todo mi mundo. Porque si no no sabría nada. Y si no tuviera conocimientos no tendría nada. No sería nada sin mi ciencia. No tengo amor, ni salud, ni esperanza, ni perrito que me ladre.
Solo mi cabeza dando vueltas y el emule bajando cosas. Si, mi vida es triste. No lo digo desde el rencor, ni la pena, ni la amargura. Lo digo desde la realidad. ¿Y saben? A mi me da igual. Y si a mi me da igual, a todos les debería dar igual. Tengo sueño. Me ha entrado sueño. Cuelgo esto y me acuesto entre sábanas de pelito. Cambio y cierro.
Estoy harto de oír eso de Web 2.0 y reconozco que no sabía a lo que se refería, porque entre otras cosas no sé demasiado de nuevas tecnologías, resumiendo, no visito regularmente Microsiervos. Además mis estudios no han ido precisamente de estás cosas. Yo como saben la mayoría de las personas que leen esto, soy geólogo. Leyendo una entrevista que le hicieron a Ana "Becarian Race" Boyero en un sitio llamado BuzzParadise (que no sé muy bien a que se dedican, también es cierto) lo volví a oír y la tuve que mirar en Wikipedia. Pues bien. Todo lo que había hecho era 2.0. Escribo en un blog que me lleva a otro blog que me hace llegar a otro blog que entrevistan a Ana, la que hace el blog anterior. A mí me da por mirar en la Wiki lo que es lo de la Web 2.0 y equilikuá, estoy webeando (jolines, parece un verbo del reggaeton) de manera dinámica y de segunda generación, como definió un tal Tim O`Reilly.
Todo lo que hago en la red es potencialmente interactivo, tengo un blog que mantener –este-, un Facebook, un Twitter, un Tuenti, un Flickr, un Myspace de mi grupo, un Fotolog, y hasta un Badoo, (las garrulada más garrula que en el mundo puede haber), que nos hicimos de risas una tarde. En plan web normal tengo la de TWL, que no la cambio nunca.
Y es que la cuestión es que controlo Corel Draw, PhotoPaint, Fireworks y Dreamweaver. Y un poquito de Flash (sin action script, o sea, a lo basto). Y claro, HTML si me pongo, te hago una página con la pinta de una web de 1997. De esas que eran de contenidos eternos. De esas de Web 1.0.
No sé, yo no me paro a pensar en estas cosas, pienso en Dios, en el universo, en la nada, en tebeos, películas, en mi blog, en mi fotologs, en comentarios que me dejan, pero no en si mi comportamiento en la web es moderno o antiguo. Hay trucos del almendruco que te enseñan a mejorar (la Arándanos me dio el mejor, que es comentar en los comentarios propios, que sinceramente no me había dado cuenta, después de tantos años de Fotolog), pero yo empecé a bloguear cuando no se podían poner fotos. Después te permitían de 20 kb. Unas fotos pequeñas o de mierda, pixeladas. Y así hasta llegar a ahora que se pueden poner videos, músicas, fuegos artificiales. Ya solo falta el ODORAMA en los blogs. Supongo que los anchos de banda tienen bastante que ver y que a 56kbps uno podía hacer bien poco. Hoy con bandas más anchas que el río Mississippi se pueden hacer maravillas.
Pero eso si. Yo siempre seré un rancio. Mi mente será siempre 0.0.3 o algo así. Aunque la Web 2.0 es lo que mola porque es lo que da la interacción. Pero siempre quedarán nostálgicos. Nostálgicos de cuando la red era para cuatro. Y los <> llenaban páginas y páginas de notebooks.
Un clásico del htmlismo. Un despojo de la sociedad Web 2.0.
Yo empecé mi contacto con la informática con un Spectrum 16 k de mis primos. Si, hay ventosidades de Bill Gates que tienen más memoria. Después fue un 128 (proeza de memoria). Y a programar con Basic (beisic) como locos (randomize, load, circle, go to, entraron a formar parte de nuestro vocabulario).
El primero que yo tuve fue el despiporre. Tuve un Commodore Amiga, el summun de la época y con una paleta de colores de 16 millones, comparados con los ridículos 256 colorines de emulador VGA de cualquier 386 de la época. Era con formato ya de ventanitas y panel de tareas. Una copia del Mac, que despues fusilaría Microsoft con el Windows 3.1.
Después el primer pc y de ahí hasta ahora. ¿Quién iba a pensar jugando al “Livingstone Supongo” que hoy iba yo estar hablando con un señor que es de Teruel (¡Hola, señor Ubé!)?
Un superclásico del Spectrum:
un boomerang, granadas y una pértiga.
Nada que ver con hablar con gente de remotos lugares.
¿Pueden caber cine negro y landismo en el mismo párrafo? Parece ser que si. Unan a Cagney con Landa. De Hollywood a Pamplona con escalas, eso si.
De Superman a Al Salir de Clase
¿Qué extraño vínculo unirá la peli de Richard Donner protagonizada por Christopher Reeve con la serie más grotesca, bizarra, mongólica y descacharrantemente divertida de la cadena amiga?
Tiren de la cuerda, asesinatos e intentos asesinatos (reales) incluidos...
De Desayuno con diamantes a Rambo
Audrey Hepburd, la quintaesencia de la elegancia. Silvester Stallone en su papel más carismático. Piensen que es bien sencillo.
De Ciudadano Kane a Torrente
Dos óperas primas de diferente condición. Welles y Segura, unidos por la historia del cine. ¿Cual será su conexión? Ya les digo yo que es casi directa. Así que no se quiebren mucho la cabeza.
De El Milagro de Ana Sullivan a Mal Gusto
Del cine sensiblero de rancio abolengo a cine neozelandés hecho en casa con cuatro perras.
Directo es directísimo. Pero tienen que hallar el quid familiar de la cuestión.
Ya saben, unan unas películas con otras. No utilicen armas prohibidascomo Filmaffinity, IMDB y esas cosas mantecosas como búsquedas googles y tal. A diferencia de la otra vez,no diré que está bien o mal hasta el final. Tienen hasta el lunes 10 para intentarlo.Ya saben, el que gane no se lleva nada, solo la honrilla y que su careto salga en el Blogger del mes en la parte superior del blog (para tímidos que quieran conursar ya les digo que no es obligarorio -aunque siempre queda más ocurrente-). ¡Ea, a traballar!
Tengo muchos fallos, pero tengo muy buena vista. Eso no me lo puede echar en cara nadie. Mis ojos funcionan a las mil maravillas. Por eso me he dado cuenta de que el contador tiene cuando escribo esto 15.000 y pico visitas y llevo 305 entradas de este blog verde manzana. La primera que lo llamó así fue Ana Arándanos, pero como todo esto es Creative Commons dudo que te puedas llevar algo, querida. Son unas cifras medio redondas para echar la vista atrás ya que presumo de ver tan bien. No sé cuantas palabras, cuantas frases u oraciones llevaré escritas. Los americanos son muy dados a esos números (bueno, voy a decirlo ya, y así me quedo más tranquilo para seguir escribiendo lo que queda del resto del post: Obama, Obama, Obama y Obama –cupo de Obamas por post post-elecciones USA cubierto). Lees biografías de escritores y empiezan:… Allan Poe escribió un relato de 12.500 palabras o un libro de 500.000 palabras. Yo no me hago una idea de cuanto mide eso. De cuan largo es. Los americanos que no sabrán que los libros tienen páginas. Bueno, me desvío.
Se trataba de una historia que había escrito antes y que fue un comienzo como otro cualquiera. Era del día de San José de 2005. El 19 de Marzo. Internet llegó tarde a mi vida. O sus posibilidades. Pero eso da igual. Creo que me he desquitado en estos tres años y medio.
Tuve ese blog Doglife en Blogia, donde escribí sobre todo poesía - y donde conocí a mi primera amistad por internet, Lía-, también llevaba en de mi grupo de música The Whorish Lust también en Blogia, me pasé a Blogspot con The involution to the inner fug airun blog denso como el turrón blando, duro como la vida, como mi vida de aquel entonces. No me ayudó mucho, la verdad. En Diciembre de 2005 empecé con elFotolog, que es sin duda, de lo que más alegrías me ha dado en esto de la comunicación en ceros y unos. Allí entre siendo /twm y salí siendo Mameluco. Era la dosis de humor diaria, era mi obligación conmigo mismo en las horas más bajas. Hacer reír a la gente cuando lo estaba pasando bastante mal. Fue terapéutico. Por eso, aunque tenga un entorno gráfico feo, aunque sea de espacio de comentario limitado, aunque la censura esté más de moda que en las épocas del Caudillo, le tengo especial cariño al fotolog. Y a la gente que conozco por el fotolog. También he de decir que no son la típica gente de fotologs. No son emos chilenos. No. Son gente genial.
Y ya, después de terminar la carrera, justo el Día de Andalucía de 2007 puse esto:
Hola, amigos.
Bienvenidos al mundo lerdo de Mameluco.
Hace mucho tiempo yo era blogger. Pero lo dejé porque casi nadie me leía.
Hoy, cuando descubro que da lo mismo, empiezo de nuevo.
He escrito de poesía y literatura, de filosofía y de política, de música; pero nunca realmente he sido lo que soy. Un mameluco. Postearé de lo que me dé la gana y cuando me venga en gana. Seré un grado de libertad del sistema.
O lo que es lo mismo. Para los que me conozcan seré más Mameluco que nunca, y para los que no... ya me iran conociendo.
De nuevo... bienvenidos.
Y era el comienzo de este blog que ahora leen.
Y creo que he cumplido lo que prometía después de un año y medio. He sido los más mameluco posible.
No sé si ha sido trabajo bien hecho o no. Pero con el mero hecho de conversar con ustedes no ha sido tiempo perdido, se lo puedo asegurar.
Hay veces que soy borde, cínico, directo, energúmeno, quisquilloso, pesado e irritante. Pero es que yo soy así. También he sido, modestia a parte, servicial lo que he podido, siempre he estado ahí para responder, y aunque me entren paranoias raras algunas ocasiones, soy consciente de que muchos de ustedes me aprecian, y saben que es recíproco.
Yo solo les puedo ofrecer esto que les ofrezco. Ideas y letras, con alguna que otra foto que me hago o que robo del Google y manipulo algunas veces torpemente. No soy rico, ni tengo poder, pero les doy gratis lo que más me gusta de la gente. Les doy verdad. Mi verdad al menos, una verdad de todo a cien, de mercadillo, una verdad bastante extraña a veces, pero ¿quién dijo que teníamos que ser normales?
Un inciso en esta noche electoral americana. Estoy escuchando la radio y van y dicen que en los Estados Unidos hay un senador socialista, Bernard Sanders, y esto me maravilla y me parece una curiosidad que a lo mejor no la sabían ustedes, como yo no lo sabía hasta hace un cuarto de hora. Este señor representa al estado de Vermont (ya es de Obama este estado) en el senado, junto a un demócrata. Hay otro independiente en el senado, pero es Lieberman, un demócrata enfadado por no salir en las primarias de su partido y que se presentó como independiente y ganó. Pues este profesor con pinta afable y despistada es el único senador que se ha declarado socialista en todo el país y ganó a uno de esos ricachones republicanos con un 65% de los votos. Como dicen en todos los artículos de donde he sacado la información, aparte de la Wiki, en un país donde se asocia el socialismo a Corea del Norte, se tendrá que explicar un montón de veces. El hombre dice esto:
"Soy un socialdemócrata", insiste. "Pienso que el objetivo de la sociedad debería ser combinar una importante clase empresarial, creando riqueza y empleos con una fuerte presencia del gobierno para asegurarse que todo el mundo tenga un cierto nivel de vida".
Incluso McCain en su campaña lo ha nombrado, diciendo:
"Los votos (de Obama en el Senado) están alineados más a la izquierda que los del que se define como socialista en el Senado de Estados Unidos, Bernie Sanders"
Dangerous for America. ¿Pero Mr. Danger no era otro?
Entonces, Obama va a ser más cambio si gana de lo que yo me creía. Y parece a la hora que escribo esto, las 2:05, que va ganando el negrito aplicado… Son las 2:18 y parece que está decidido...
UPDATE:5:03 OBAMA HA GANADO. Me ha pillado en noche de insomnio...
¡Toma, toma, toma!, dicen los seguidores del Kennedy negro; que si que lo ha dicho la radio.
Yo me acuerdo que había unos silogismos en la lógica de 3º de B.U.P. Uno de ellos era algo así como:
Demócrito dice que todos los de Ábdera son unos mentirosos
Demócrito es de Ábdera
Luego Demócrito es más falso que Judas.
Entonces ¿Se cumple la premisa? Piensen.
Y me invento el silogismo del negro ganador hoy, porque me da la gana.
Hamilton es negro y es ganador.
Obama es negro.
Luego Obama es ganador.
Has ganado por esto, amiguito
Hoy son las elecciones USA y el mundial de F1 acabó el domingo con una carrera de infarto. A algunos les extrañará, pero el menda sigue la F1. Eso si, me da igual quien gane o pierda. Yo lo que quiero son emociones. Hay gente que niega que pueda haber emociones sin ir con nadie, y el domingo se demostró que no, y el año pasado igual. Pero a lo que iba. Siempre tiene que haber un primer negro en algo. Lewis ha sido el primer negro en ganar un mundial de automovilismo. Tiger Woods fue el primer afrochinorrindioamericano que gano el Master de Augusta, aparte de ser el más joven. Siempre tiene que haber un primero. Como fue Sidney Poitier en ganar un oscar.
Estados Unidos de América siempre ha sido un país ambivalente en este aspecto. La lucha por los derechos civiles no es una cosa enterrada in the land of the freedom. Bush ha acordado más derechos que nunca a todos los ciudadanos, sean del color que sean, por aquello del terrorismo. Es el precio que hay que pagar, dicen.
Una gran estrellaca negrata de todos los tiempos, Jesse Owens les cantó las cuarenta al III Reich en la Naziolimpiada del 36 en Berlín. Ganó cuatro medallas de oro. Y lo que es mejor, en el tiempo que estuvo en Alemania pudo hospedarse donde estaban todos los deportistas blancos y se le permitió viajar con total libertad. En sus propias palabras:
Cuando volví a mi país natal, después de todas las historias sobre Hitler, no pude viajar en la parte delantera del autobús. Volví a la puerta de atrás. No podía vivir donde quería. No fui invitado a estrechar la mano de Hitler, pero tampoco fui invitado a la Casa Blanca a dar la mano al Presidente.
El presidente Rossevelt estaba de elecciones y no quería arriesgar los votos del sur estrechando la mano a un tiznado. Y siguió trabajando de botones.
USA es un país complejo, no computerizable con los parámetros standards europeos, creo yo. McCain es un bobalicón. De los que se han presentado a la Casa Blanca por los republicanos es el que mejor me cae en bastante tiempo, pero eso no significa nada. Los otros eran unos endemoniados, eran unos luciferes. Sarah Palin ha decepcionado. No ha aportado la pimienta White Trash que yo esperaba. Obama está más en su papel, es como el empollón de la clase. Pero es negro. Pero yo creo que da igual. Yo creo, como decía el otro día que si Will Smith es negro o Oprah es negra, Obama también puede ser negro. Además es negro clarito. Criollos que los llaman en New Orleans. Mulatito.
No sé quien ganará, pero digo lo mismo que ha dicho Paul Auster:
Si Obama pierde -asegura- sólo será porque es negro. Después de la terrible presidencia de Bush, nadie dudaría de que el candidato demócrata ganaría las elecciones. No sé cuan racista es Estados Unidos -termina-, pero el próximo 4 de noviembre lo veremos.
Él conocerá a los suyos mejor que yo, y parece que tampoco va muy allá. Pero también es que, como aquí, cuando lo de Aznar teníamos seguro que lo echaríamos seguro. Y tuvo que haber alguna que otra cosa mala para movilizar al electorado, después de tanta paparruchada popular.
Pues me creía, como el que cree por costumbre las cosas que hoy, día 2 de Noviembre, era Día de Difuntos, pero me equivoco. Es día de Difuntos si la festividad no cae en domingo, si así lo hiciese, como es el caso, se pasaría al 3 de Noviembre, o sea, al lunes. Ese día se dirán misas de Réquiem. Copio y pego de la Enciclopedia Católica:
La base teológica de la fiesta es la doctrina de que las almas, que al partir del cuerpo no están perfectamente limpias de pecados veniales o no han reparado totalmente las transgresiones del pasado, son privadas de la Visión Beatífica, y que el creyente en la tierra puede ayudarles con las oraciones, la limosna y sobre todo por el sacrificio de la Misa.
O sea, que es para que pasen las ánimas del purgatorio. Pues vaya cosa. Yo creía que era para honrar a los muertos, y es para pasar a los que tiene un expediente no del todo decente. Esto con Franco no pasaba. Por lo menos en España. Los hombres eran decentes y las mujeres virtuosas, porque como bien dice Manolo Escobar, la española cuando besa es que besa de verdad, y a ninguna le interesa besar por frivolidad. Pero hoy los tiempos han cambiado, claro. Ahora todos estamos condenados a penar en el purgatorio en el mejor de los casos. Otros en el limbo, como los no acristianados y los moros. Otros directamente al infierno. ¿Quién con menos de 40 años no ha visto alguna edición de Gran Hermano? Telecinco ha contribuido a llenar el purgatorio de almas en pena con tanto Tomate y tanta Crónica Marciana. Pero me he enterado que si eres un enchufado de Benedicto te puede colar en el cielo si solo tienes pecados veniales. Entonces no comprendo como Pinochet( que tenía más pecadillos) fue al cielo directamente, como afirman curas consultados para escribir este post (dato completamente inventado, que haya consultado a nadie, no que lo dijeran los sacerdotes). Lo que si es verdad es que el hijo del general chileno se nos ha hecho evangélico. Que cosas más feas pasan por el Cono Sur el Día que debería ser de Difuntos.
Cuanto daño has hecho, Mercedes, ¡cuanto daño!
La muerte es una cosa a tomarse muy en serio -es un decir-, porque enrasa a todos al final. Por mucho que queramos los humanos cambiar eso. Antiguamente habían entierros de primera, segunda o tercera, dependiendo del número de monaguillos, sacristanes y caballos del coche fúnebre. No era lo mismo tener una Pirámide de Egipto que hallar la muerte en una apestosa ciénaga. Pero los muertos no sienten ni padecen y en mi modesta opinión les dará igual morir en “loor” de multitudes –como dicen algunos- que en olor de multitudes. La cosa al final huele a muerte. Y la guadaña enrasa que te enrasa. A ricos y a pobres, a legos y a obispos.
La muerte es tan inherente a la vida que el mero hecho de buscar la trascendencia ensucia a la propia vida. La vida de los seres superiores es finita. (Hay bacterias que viven ¡¡¡250 millones de años al parecer!!! Aunque esté por comprobar) Por eso existe la muerte. Pero a la gran mayoría de la gente les asuste que todo acabe aquí, y por eso tenemos que tener el purgatorio, el cielo y el infiernos. La vida eterna. La inmortalidad, como he dicho en alguna ocasión, es una condena demasiada larga. Por eso a mis las religiones, y saltamos de racial cantante, como decía Peret, ni fu ni fa.
A H.P. Lovecraft y a Robert Bloch, con todo mi cariño de lector.
Algo me hizo recordar que el musgo o el liquen siempre crecen con más intensidad en la parte norte de la corteza de un árbol o en la cara norteada por el azar y los elementos de una roca.
Yacía sobre un lecho de hierba fresca, llena de la invisible precipitación de la condensación de la atmósfera. Mis músculos no reaccionaban a los estímulos de mi cerebro. Sin duda me encontraba en algo mullido, mojado y que formaba una hondonada en un terreno suave, fragante. Mis manos tocaban algunas plantas espinosas y otras que no lo eran. Debí abrir los ojos al rato. Todo era muy oscuro, pero por el tacto deduje que algunas de las plantas eran tréboles. Contorneé con el dedo índice uno de los pámpanos mojados y si no me falla la memoria, debía ser uno de cuatro hojas. La oscuridad viró en penumbra grisácea y la luz de una luna escasa, en cuarto menguante, se filtraba por la espesura de la arboleda. La sensación de tiempo en esa posición era ambivalente. Por un lado hubiese querido estar allí para siempre, pero algo dentro de mí, hacía que un escalofrío, que no tenía nada que ver con el rocío que se filtraba por mi ropa, me indicara que me levantase y me fuese. Logré levantarme. Apoyándome en granito horadado antaño por manos expertas, me incorporé. Mis brazos habían hecho palanca con una cruz, cuyo Cristo clavado, hacía ya muchos años que había sido borrado por el viento y el salitre. No sabía como había llegado allí. Tampoco importaba demasiado. Deambule entre tumbas y panteones. Encontré en el bolsillo de mi chaqueta una caja de cerillas y en una de las tumbas, junto a unas flores marchitas, una vela de sebo de algún animal. Eso no era cera ni parafina, ni nada que hubiese visto antes. Miré algunos nombres de los nichos. Eran muertos muy antiguos. El cementerio parecía estar abandonado, pero una algunas tumbas estaban cuidadas. Otras simplemente habían sido o profanadas, o consumidas por el tiempo.
El norte. Volví a acordarme del norte. Miré con mi velón chisporroteante una gran estatua de un ángel con una cruz hacía donde estaban los líquenes. Un sendero serpeaba hacía un gran muro de ladrillos.
Clareaba el día cuando flanqueé una puerta de forjado hierro herrumbroso y chirriante. Una casa a lo lejos. Una gran casa de época georgiana me esperaba al final de un sendero de grava blanca. Avancé. Un perro salió a mi encuentro. Un enorme podenco. Ladraba, pero no con la furia del que asusta a un extraño, sino con la alegría del que acoge al amo. Me agaché y le hice algunas caricias. Mi complexión física había cambiado a lo largo del sendero, a lo largo de esa noche. La ropa me quedaba ancha. Me parecía incomoda y anómala. Llegué al porche, busque en la segunda maceta y encontré liada en un retal de papel timbrado la llave de hierro, negra, brillante. Abrí, subí a mi cuarto, me cambié y me senté en la chimenea. Cogí mi pipa de caña y la encendí con las extrañas cerillas que llevaba en el bolsillo. Lo hice así porque lo recordaba de la noche anterior. Nunca había visto semejante maravilla. La guardaré en mi baúl, con los libros del “Index Expurgatorius”. Es curioso, pensé. No me acuerdo de casi nada desde hace un par de semanas. No sé como llegué a Chapelle Hill. Lo último que recuerdo es que estaba muy enfermo.
Informe psiquiátrico de R.S. Marsh, por J.Block, M.D, psiquiatra. (13/07/43) Varón. Edad indeterminada. Encontrado deambulando por las calles de Providence, RI. Dice venir del futuro, y aún así afirma tener más de 250 años. En el hotel en el que se hospedaba se ha encontrado un baúl del que no se quería separar y que hemos hecho traer a su habitación en este pabellón.Diagnóstico preliminar: Delirios, posible esquizofrenia. Alcoholismo.
Diario personal de John Block (27/11/43) Robert se muestra afable conmigo. A no ser por las incongruencias que dice lo declararía perfectamente cuerdo. Sus conversaciones son muy interesantes. Parece conocer la historia de Nueva Inglaterra como si él hubiese formado parte de ella. También conoce muchas anécdotas de la Guerra Civil y las Guerras Indias. Y de la Gran Guerra. Parece que ser que estuvo en Europa. A lo mejor de ahí su psicosis.
Los días pasaban y el tranquilo Robert Samuel Marsh se iba apagando poco a poco. El doctor Block dio una serie de conferencias por Europa y cuando volvio, Marsh había muerto. Lo curioso del caso es que su cuerpo había parecido consumirse dentro del ataud de pino de 27 dólares. Los cuidadores del manicomio no le dieron importancia y lo enterraron en un cementerio próximo. Solo el ataud con las ropas. Nada orgánico quedaba de él. Diario personal de John Block (12/01/44)
Cuando llegué al sanatorio me encuentro con la desagradable noticia de que Marsh había muerto. Solo quedaba su baúl. Su baúl y una carta dirigida a mí por si a él le ocurría algo.
Su carta, en un correcto inglés colonial venía a decirme que todo lo que me había contado a lo largo de nuestras conversaciones eran en realidad cosas vividas por él, por lo que efectivamente, lo que decía era verdad. Y que me daba permiso para abrir el baúl. Abrí ese baúl, que parecía haber salido de los primero padres fundadores y me encontré con una gran cantidad de dinero (que él me legaba), unos cuantos libros oscuros e innombrables incluso en este diario personal y una caja de cerillas liada en una especie de plástico. En ella había una nota.
“Doctor Block, supongo que usted vivirá lo suficiente para llegar al año 1946, año en que fueron impresas estas cerillas. Vaya al bar Barnie´s, en Boston, donde se repartieron las cerillas en la noche de Halloween de ese año. Allí verá a una persona que va ataviada como yo en la fotografía que hay en mi diario. Dele el libro negro encuadernado en cuero curtido con cierres de hierro, y recuérdele que no olvide las cerillas. ¿Hará eso por mí?
Su amigo,
Robert S. Marsh ”
Cuando busqué el diario vi a Robert vestido a la moda, aunque la fotografía parecía un daguerrotipo muy antiguo. Me dejó un total de 135000 dólares, todo en perfectas condiciones legales. Le debía ese favor. Fui a ese bar el día señalado. Busque entre la gente y encontré al tipo vestido de esa forma. Le entregué el libro. Le dije que quizá le faltara esto. Y sobre todo que no se olvidase de las cerillas. El tipo me dio la mano y me quiso invitar a beber. Su cara me era levemente familiar. Me presenté y el me dijo su nombre. De pronto empecé a atar cabos.
No pude soportarlo. Lo dejé con la palabra en la boca y la copa servida en la barra.
Huí del lugar.
Esta noche, la noche de brujas, la noche de los muertos, que vuelven de sus tumbas, mi amigo y paciente Robert Samuel Marsh resucitaría casi inmortal en un viejo cementerio de la Vieja Nueva Inglaterra por un oscuro sortilegio del innombrable libro del árabe loco Abdul Alhazred . Y otro Marsh, el de ese bar, ¡lo sustituiría!
Yo puedo combinar la tradición literaria con la noche de Halloween, pues mis fuentes son casi todas anglosajonas en esto del terror, aunque hay por ahí un cuento de Wenceslao Fernández Flores, que te pone la piel de gallina. Está editado en Alianza en el volumen Antología de cuentos de terror, 3. De Arthur Machen a H.P. Lovecraft, seleccionado por Rafael Llopis.Da verdadero yuyu. Pero sin Allan Poe, sin Lovecraft, sin Machen o sin Bloch, yo no comprendería esto del terror, género en el que empecé a introducirme de lleno bastante tarde, pero a los que he dedicado gran parte de mi tiempo como lector los últimos años. Lo que me parece más raro es que haya escuchado niños por la calle a media tarde diciendo "truco o trato". Supongo que serán cosas de la globalización. Pero a mi me da igual. Supongo que es porque yo crecí viendo E.T. y esas maravillosas películas.